jueves, 25 de agosto de 2011

Deshumanizar e infantilizar


“Deshumanizar e infantilizar”, será una materia en la facultad de medicina?

Hace ya varios días que vengo enfrentándome con distintos casos de maltrato obstétrico, falta de información e infantilización del médico al paciente.

El primer caso fue hace un poco más de 2 semanas. Tuve la mala suerte de que Maite se cayera del huevito, donde la había puesto arriba de la mesa (sí, ya sé, tremendo descuido, pero así es como suceden los accidentes, cuando uno hace algo por “2 segundos” que pueden resultar fatales).
Cayó hacia atrás, de cabeza. Lloró muchísimo, pero por cómo había caído me asusté un poco, y la llevé a una guardia para que le hicieran una placa y la revisaran.
Quedó en observación durante 6 horas. Hasta ahí, todo bien. La pediatra de guardia había dicho que la placa había salido bien, y habló con la pediatra de cabecera de Mai y acordaron que a las 6 hs. de observación, si todo estaba bien, me daban el alta…
Pero entremedio hubo un cambio de guardia, y cuando llegó el momento del alta médica, la pediatra era otra. Nos dice que se quedaba más tranquila si antes de irnos le hacíamos una tomografía computada a Maite, para asegurarnos que no hubiera derrames, ya que al tener la mollera abierta, si había un derrame la presión era menor porque salía por la mollera, y podía no haber síntomas hasta que fuera tarde.
Yo sabía que la beba estaba bien (intuición de madre), pero accedimos.
Cuando pusimos a Maite dormida en el tomógrafo, la técnica nos pregunta si estábamos seguros de lo que estábamos haciendo.
Empezamos a charlar con la técnica, y es así como nos desayunamos que una tomografía equivale a 100 RX DE TORAX!!! Eso en la cabecita de una bebé de 3 meses, que tiene todas sus neuronas en plena formación!!
Evaluamos el costo-beneficio, y decidimos no hacer la tomo. Cuando se lo informamos a la pediatra, ésta empezó con todos los motivos médicos para hacer la tomo (que ganábamos horas preciosas en caso de que hubiera derrame, etc). Le preguntamos cuanta radiación significaba una tomo, se quedó media corta, y nos contestó lo mismo que la técnica: 100 RX. Más de las que yo me he hecho en toda mi vida

Que sí, que no… es difícil tomar una decisión así, con un médico que te dice que tenés que hacerla y una técnica que te dice que si fuera su hija, no se la hace ni loca… Finalmente decidimos seguir nuestro instinto, considerando que el riesgo de no hacer la tomo era menor en comparación a la radiación que le daríamos si se la hacíamos, y firmamos un alta voluntaria retirando a la gorda de la guardia bajo nuestra responsabilidad…

En un momento de la conversación con la técnica y la pediatra (que ojo, era amorosa, pero estaba empecinada en que hiciéramos la tomo), la médica le dijo a la técnica: hacemos tomos todo el tiempo sin dar tantas explicaciones a los padres y nunca tenemos problema… “Sin dar tantas explicaciones”!!! Eso es lo principal que deberían dar, para que pudiéramos dar una autorización realmente libre!! Y a qué punto hemos llegado, que como padres tomamos la palabra de los médicos como si fuera santa, y no indagamos sobre qué hacen a nuestros hijos, cuales son los riesgos/beneficios y si existen alternativas??!!

En otro contexto, en distintos ámbitos he escuchado varios casos de maltrato obstétrico. Algunos han sido en foros y grupos en los que participo, en otros casos cercanos, de personas conocidas. En algunos casos, los más aberrantes, donde la violencia ha sido más “palpable”, han sido en Hospitales Públicos. En otros casos, los más disimulados, donde el maltrato pasa por la infantilización, el “es por tu bebé”, a tal punto que en la mayoría de estos casos la madre sencillamente no registra el maltrato, ha sido en sanatorios privados.

Esta “violencia obstétrica” (y a veces hasta neonatológica) va desde el maltrato liso y llano, con gritos, insultos, falta de atención e incumplimiento de la ley de parto respetado por parte de los profesionales médicos y de enfermería, hasta el más solapado de separación precóz y persistente de madre y niño, poner chupete, dar mamadera o vacunar sin previa autorización de los progenitores, etc.

No puede dejar de asombrarme como en pocos años, hemos sido tan infantilizadas, de a poco nos han robado nuestros partos y ahora también la responsabilidad sobre la salud de nuestros hijos. No puede dejar de asombrarme como los padres delegan todo (y cada vez más) en la “ciencia médica”, que bienvenida sea en casos de enfermedad, pero siempre brindando información suficiente, entendible y veraz a los padres, para que sean estos los que tomen las decisiones que consideren mejor para sus hijos, de acuerdo a sus convicciones, estilo de vida y crianza.

No deja de asombrarme como la mayoría de la gente no registra el maltrato y se siente segura y tranquila si tiene la mayor cantidad de tecnología médica a su alrededor, cuando a veces solo hace falta mirar a nuestros hijos y mirarnos a nosotros mismos.

Después de todo, ser padres es una responsabilidad que asumimos para toda la vida, y como tal, viene acompañada de la toma de decisiones que no siempre son fáciles, pero que en todos los casos deberían ser nuestras y no de un equipo médico, que a mi criterio debería aconsejar y recomendar, ya sea en casos de estudios y tratamientos en los que es recomendable que los padres puedan tener un cabal conocimiento del costo/beneficio, como en otras situaciones directamente no deberían meterse y dejar en libertad de acción a los padres, por ejemplo en qué alimentos ofrecer a nuestros hijos, hasta cuando colechar, hasta cuando dar la teta, a qué edad escolarizar, cuando dejar los pañales, etc…

Es increíble cuando, tratándose de nuestros hijos, pedimos muchas menos explicaciones al profesional que cuando se trata de nuestra propia salud (y a veces, si la pedimos, nos la niegan)y como permitimos que se metan en nuestra forma de crianza de maneras que jamás permitiríamos que un profesional de la salud se meta en otros aspectos de nuestra vida íntima.

martes, 2 de agosto de 2011

Newsletter Laura Gutman Agosto 2011


La vida de pareja cuando llegan los hijos... que tema!!
Tener un bebé que llora, los pechos chorreando leche, unas ojeras que te las pateas, la panza que parece un globo desinflado, todo lo cual te hace sentir la mujer menos atractiva del planeta, y encima tener que estar disponible, cuando tu líbido está totalmente en otro lado...Niños que lloran, que se meten en la cama de los padres a mitad de la noche (o que directamente duermen toda la noche con nosotros), que se despiertan JUSTO en "ese momento"...Sin embargo, todas estas cosas, cuando hay VERDADERO AMOR, lejos de separarnos, nos encuentran como pareja... Claro que habrá discusiones, habrá momentos de "no tener ganas", habrá momentos de exigencias de uno y otro lado...Pero cuando te mirás a los ojos con ese hombre que es el padre de tus hijos, una mañana en la cama familiar, y te tomás de la mano por encima de esas caritas diminutas que aún duermen... ahí te das cuenta que todo lo que necesitás en el mundo cabe en una cama de 2x2 (y más chicas también!!).


Mitos, mentiras y supuestos de la vida en pareja

No pretendo hablar sobre el amor romántico, porque los poetas y sacerdotes de todas las culturas en todos los tiempos lo han descrito. Pero sí diré algo sobre el amor en la pareja: Actualmente suponemos que la vida en pareja es algo favorable, y estamos condicionados para encontrar al príncipe azul o a la princesa rosa. Habitualmente, ese “encuentro” sucede cuando sentimos una fuerte atracción sexual por el otro. En seguida interpretamos que “eso” es amor. Y sobre la base de “ese” amor, armamos nuestros proyectos de seguridad. Las mujeres buscamos protección, sobre todo si creemos que en el futuro tendremos hijos. Los hombres buscamos suavidad y amparo. Y así firmamos contratos titulados “amor para siempre” con letra brillante seguidos de varias páginas con letra chica que no leemos porque estamos muy ocupados haciendo el amor. Luego, más tarde, nacen los hijos. En consecuencia la fuerte atracción sexual, como mínimo, se modifica, por no decir algo más contundente. Desaparece “eso” que nos tenía tan “enamorados”. Entonces empieza un período de reclamos mientras revisamos el contrato original, constatando todo aquello que hemos firmado de puño y letra. En esa letra chica figuran los hijos de matrimonios anteriores, los ex cónyuges con sus propias exigencias del pasado, las familias ascendentes con sus diferencias culturales o ideológicas, el mal humor de nuestro cónyuge, la debilidad, los malos hábitos, la pereza, la adicción al trabajo, las enfermedades, la incapacidad para generar dinero, la inestabilidad, el olor a cigarrillos y todos los pecados que parecen multiplicarse y manifestarse en ese individuo que duerme en nuestra cama. Creemos que la culpa es del otro, claro. Y que todo se solucionaría si el otro hiciera eso que nosotros queremos que haga. ¿Qué pasó? Pasó que “antes” tampoco hubo amor. Tal vez hubo deseo. Miedo. Necesidad de resguardo. Necesidad de compañía. Necesidad de crear una ilusión. Hubo necesidades a granel. Es decir, hemos utilizado al otro para satisfacer necesidades primarias. Pero resulta que el amor es otra cosa. El amor es ofrecer y poner a disposición todo lo que el otro necesita o desea. El amor sólo pretende complacer. El amor es altruismo puro. El amor ama. Nada más. No pretende nada para sí.
Por eso, si tenemos muchas quejas con relación a nuestro partenaire, primero observemos si alguna vez lo hemos amado. Luego decidamos si estamos dispuestos a empezar a amarlo, a partir de hoy.


Laura Gutman.


lunes, 1 de agosto de 2011

Día de la Pachamama y SMLM 2011


Hoy se celebra en el norte de mi país la fiesta de la Pachamama, la Madre Tierra, la diosa de la tierra y de la fertilidad, que nutre a los hombres.
Y como hoy comienza también la Semana Mundial de la Lactancia Materna, me encantó esta imagen que encontré en internet, donde la Pachamama amamanta a un niño.
Al ser la diosa que nos da todo lo que nos alimenta, la Pachamama tiene mucho que ver con la lactancia materna, ya que al igual que ella, nuestra madre es quien nos nutre con su leche, nos da calor y nos protege...
La tierra, la Pachamama, nos da todo todo lo que podemos necesitar: frutas, verduras y semillas para alimentarnos, agua para aplacar nuestra sed y para refrescarnos, árboles para cobijarnos. Igual que la leche materna, que nos brinda todos los nutrientes necesarios, aplaca la sed y el regazo de nuestra madre es un lugar donde cobijarnos para buscar calor, confort y consuelo.
Ojalá aprendamos a cuidar mejor a nuestra tierra, que tanto nos da, y una buena manera es amamantando: la forma más natural, económica y ecológica de brindar a nuestros hijos mucho más que alimento.


jueves, 21 de julio de 2011

Curarse por instinto


Mucho se ha hablado del instinto innato que, como todo ser vivo, tenemos. Como mamíferos, los bebés tienen el instinto de buscar el pecho apenas nacemos, y sus madres de ponerlo al pecho. Tenemos el instinto de dormir con nuestras crías (aunque lo neguemos y hagamos lo contrario a lo que el instinto nos pide) y nuestras crías tienen el instinto de exigirnos contacto físico las 24 hs. del día.
Pero hay otro instinto, del que poco se habla. El instinto de saber exactamente qué necesitamos cuando nos sentimos mal o estamos enfermos.
Muchos habrán observado que los perros y los gatos, por ejemplo, cuando se sienten mal buscan un lugar donde descansar, beben mucha agua, comen poco y en general comen pasto en lugar de su comida habitual. Y se curan.
En nuestra sociedad occidental y culturizada, apenas nuestros hijos tienen dos líneas de fiebre corremos a la guardia del sanatorio, hacemos cultivos, bajamos la fiebre con antipiréticos y adormecemos los síntomas de la enfermedad con analgésicos.
Pero, que pasaría si en lugar de hacer todo esto, dejáramos que nuestro cuerpo combata la enfermedad y cree las defensas para ese virus?
Hace rato que estoy escuchando hablar de que la fiebre no es, en realidad, nada malo, sino una reacción de nuestro cuerpo para defenderse de un agresor externo: levantar la temperatura sirve para "quemarlo".
Pero hasta ahora, siempre que mis hijos estuvieron enfermos utilicé alopatía.
Este domingo Joaqui empezó con fiebre. No lo medicamos. Decidimos esperar. El lunes seguía con fiebre y se sentía mal. Comió poco, durmió mucho y tomó mucha agua. Solo le dí un poco de homeopatía para ayudar a bajar un poco la fiebre. El martes ya estaba mucho mejor, y hoy ya estaba perfecto, y hasta salió a jugar a casa de un amigo.
El lunes empezó Emma también con fiebre. Todo igual que con Joaqui (no quería comer, pedía mucha agua y durmió muchísimo). Tuvo más fiebre que Joaqui, y en un momento me preocupé y quise darle ibuprofeno. No quiso saber nada. Solo logré darle unos pocos globulitos de homeopatía disueltos en agua. Decidí confiar en lo que su cuerpo le pedía. Y hoy amaneció sin fiebre.
Y me quedé pensando, como metemos drogas en nuestro cuerpo, muchas veces hasta automedicandonos, cuando en la mayoría de los casos solo deberíamos dejar a nuestro cuerpo defenderse, crear defensas, actuar...
No quiero que se me malinterprete. Por supuesto que si estamos ENFERMOS hay que ir al médico. Si se trata de una infección bacterial hay que tomar antibioticos (recetados por un médico) y si hay fiebre muy alta y/o por más de 48hs debemos consultar al médico.
De lo que estoy hablando es de esas gripes o simples resfriados que no tendrían mayores consecuencias si dejaramos que sigan su curso, y seguramente luego nos enfermaríamos muchísimo menos, porque permitiríamos que nuestro cuerpo cree verdaderas defensas contra ese agresor externo...
Para pensarlo, no?

miércoles, 6 de julio de 2011

1er grado

Así era el pizarrón de Joaqui hasta el pasado viernes:



Y el lunes, se encontraron con que "un viento muy fuerte se llevó el dibujo", tenían bancos nuevos y un cuaderno para cada uno, para empezar con las "formas" previas a la lectoescritura...


Y este es el flautero que hizo Joaqui en Labores, con el telar... No es precioso?



martes, 28 de junio de 2011

Un día con un bebé pequeño (y una casa y dos niños más)




Hace un tiempo leí en una página de maternidad (a la que no voy a dar publicidad, por supuesto!) cómo es un típico día de una mamá primeriza con su bebé… Era una imagen bastante agotadora, en la que la joven mamá terminaba pidiendo a su marido que le diera un biberón al bebé porque ella ya estaba muy cansada…

Mi marido nunca les dio una mamadera a mis hijos a no ser que yo no estuviera en casa, y mis días con una recién nacida son muy distintos, así que decidí mostrar “la otra cara” de como puede ser un día con nuestro bebe, si nos relajamos y dejamos que la maternidad fluya…

7 hs: Hernán lo levanta a Joaqui para llevarlo a la escuela. Luego sale a caminar un rato y cuando vuelve a casa me da una mano ordenando y limpiando un poco.

9/10 hs: Me despierto. Emma y Mai siguen durmiendo. Aprovecho para hacer un rato de gimnasia y desayunar. Hernán se va al trabajo.

10/11 hs. Se despiertan las niñas. Le doy el desayuno a Emma y la teta a Mai. Preparo muda de ropa para todas y me baño con las dos nenas. Armo la cama, barro, tiendo la ropa que hay en el lavarropas y pongo a lavar mas.

12 hs. Salgo con las niñas a buscar a Joaqui al colegio. Generalmente antes le doy la teta a Mai.

13 hs. Llego con los niños a casa. Preparo algo rápido (fideos, polenta, milanesas con puré) y le doy la teta a Mai.

14 hs. Terminamos de almorzar. Mai duerme. Joaqui y Emma juegan. Aprovecho para limpiar el baño o el resto de la casa, lavar platos, poner a lavar más ropa, etc. De a ratos aprovecho para navegar en internet, armar algún artículo para el blog, (como ahora), etc.

16/17 hs. Mai se despierta, toma la teta. Les preparo la merienda a los chicos.

18 hs. Llevo a Joaqui a su actividad diaria (natación o judo) con las niñas.

19/20 hs. Volvemos a casa, empiezo a preprar la cena.

21 hs. Llega Hernán. Cenamos. Mai toma la teta.

22 hs. A la cama!! Me distraigo un rato con la computadora, leo algún libro, y a dormir!

Por supuesto que en medio de todo esto, hay pedidos de teta de Mai, cambios de pañal de Mai y Emma, idas al baño con Joaqui o a hacer CE con Mai, peleas entre hermanos en las que hay que intervenir, etc… En esos momentos, no queda más remedio que frenar, en lo posible, lo que uno estuviera haciendo… A veces la pongo a Mai en el fular y hago las cosas de la casa con ella a upa.

Cabe aclarar que no soy la mujer maravilla, ni una super mamá, y es posible hacer todo esto porque mi marido me da una manaza y porque puedo dormir bien en las noches... Y como lo logro? Por supuesto, Mai duerme conmigo desde que nació!! Las veces que he dormido mal ha sido porque está congestionada y la escucho con dificultad para respirar, pero en lo que respecta a la teta, se la doy casi dormida y ella tampoco se despierta para mamar...

Y si bien hay momentos en que se te juntan cosas (el telefono suena, Emma llora porque se golpeó, Mai llora porque quiere teta, Joaqui reclama desde el baño que le limpie la cola, y la comida se quema, todo al mismo tiempo!!) y uno cree que va a enloquecer, esta es solo una etapa, que ya pasará, y más rápido de lo que quisiera, sin duda alguna…

Y ya les contaré cómo me las arreglo cuando se me acabe la licencia y vuelva al trabajo!!

Emma y Mai en nuestra ducha matutina

miércoles, 22 de junio de 2011

CE: Como vamos


Ya hace un mes y medio que empezamos CE. No lo estamos practicando a tiempo completo, sino part time. De hecho, ha días que no lo practicamos para nada.
Aquí es invierno ya, está muy húmedo y fresco, y Mai está desde hace días con mocos. Y como generalmente estoy yendo y viniendo con los 3 niños, porque los dos mayores (sobre todo Joaqui) tiene actividades, se me complica andar por la calle, en auto, con Mai sin pañales, tener que llevar varias mudas de ropa, que tal vez se moje estando en el auto y tome frío, así que cuando vamos a cualquier lado es con pañales de tela. Cuando está con pañales, la mayoría de las veces inconscientemente me olvido y no presto mucho atención a sus señales, generalmente cuando protesta y me fijo, ya tiene el pañal mojado. Lo que sí, trato de cambiárselo apenas me doy cuenta que se mojó. Y cuando estamos en casa, trato de encontrar algún rato, dos o tres horas, para tenerla sin pañal, aunque hemos tenido días en que ha estado con pañales todo el día.
Pero no deja de tenerme asombrada lo bien que funciona cuando una está conectada con el bebé. De hecho, hace ya varios días que Mai no hace caca en el pañal. Por ahí la veo que está haciendo fuerza, y le saco el pañal volando, y cuando se lo saco veo una pequeña manchita, pero cuando ve que la agarro es como que espera a que la ponga sobre el bidet para seguir haciendo. Lo mismo con el pis. Un par de veces que la tenía a upa sin pañal, y no noté señales y empezó a hacer pis, apenas la separé de mi cuerpo y salí corriendo al baño, cortó el chorro y continuó haciendo cuando estuvo en el bidet o en el lavatorio.
Así que vamos tranquilas, relajadas... cuando podemos, lo hacemos, cuando no podemos, no me aflijo, pero vamos manteniendo un cierto "training" para ver si cuando lleguen los días lindos podemos practicarlo a tiempo completo. Y mientras tanto, he encontrado que es maravilloso encontrar nuevas formas de comunicación con mi hija.

miércoles, 15 de junio de 2011

Pañales de tela “made in Argentina”


Hace ya un tiempito me contactó una ex alumna del cole de Joaqui, para contarme que estaba haciendo pañales de tela, y quedó en traerme uno para que lo pruebe.

Quiso la casualidad (o causalidad, porque nada es porque sí), que Camila, la chica que me contactó, fue maestra de música de Joaqui en su anterior colegio Nuestras Raíces.

La cuestión es que hace unos días me acercó un pañal para que lo probara con Maite. Y fue totalmente aprobado!

El pañal en cuestión es 8estaciones.

Es un pañal distinto de los que estoy acostumbrada a usar ya que las telas importadas aquí no se consiguen, pero han logrado un muy buen producto con las telas que hay en el país.

Les cuento un poquito: Se trata de un pañal con inserto, talla única. A diferencia de los que yo tengo, no tiene broches verticales, sino que lo que graduá el pañal es el inserto: inserto más grande con bebés mayores, inserto más chico con bebés mas chicos.

Posee tres filas de broches para graduar el ajusto, y el elástico de la cintura también se puede ajustar mediante un sistema de botones internos, como los pantalones de bebé.

La parte exterior parece tela, pero es impermeable. Por dentro es de algodón. Si bien esto hace que el bebé sienta la humedad, para mí ahora, con mis conocimientos de CE, esto es algo positivo, porque evita que el bebé tenga una falsa sensación de “sequedad”, y al sentir la humedad no pierde la conexión con su necesidad fisiológica. A mí me resulta bárbaro porque Maite, si bien da señales antes de hacer pis, si no le presté atención o no me dí cuenta por algún motivo, me lo hace saber apenas se siente mojada.

Además, el algodón es una tela fiel, que no da alergia ni tiene fibras sintéticas, lo que reduce las probabilidades de alergias o irritaciones.

El inserto es la típica tela de pañal, de algodón, como la que se usaba con los pañales de chiripá.

Y lo que más me gusto, porque es con lo que tuve problemas con mis otros pañales de tela: se puede ajustar el elástico de las piernitas!! Mediante el mismo sistema de elástico con botones internos, se puede graduar el ajuste a la pierna de nuestro bebé, logrando así que nunca le quede demasiado apretado ni demasiado flojo, y evita filtraciones de pis.

Para lavarlos, al lavarropas y listo!! Y los puse en el secarropas y tanto el cobertor como el inserto resistieron perfectamente.

Así que es una opción muy recomendable si buscan pañales ecológicos nacionales!!





sábado, 11 de junio de 2011

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A punto de acostar a los niños, no quería irme a la cama sin compartir dos notas sobre parto respetado que salieron publicadas esta semana (a raíz de la pérdida del bebé de Juana Viale).
La primera, que salió publicada en Pagina 12 y que pueden leer aquí.
La segunda, que salió publicada hoy en El Argentino, y que pueden leer acá.
Buen domingo para todos!!

viernes, 3 de junio de 2011

Newsletter Laura Gutman Junio 2011


Desde la voz del recién nacido

Hoy las mujeres trabajamos a la par de los hombres, hecho que vivimos con orgullo y satisfacción. Además ninguna mujer está dispuesta a volver al pasado de sometimiento económico, religioso o moral. Nos sentimos libres al gozar por fin de la autonomía largamente merecida. Luego nos felicitamos mutuamente por la victoria de las libertades individuales. Hasta ahí estamos todos de acuerdo.

Quien posiblemente no esté tan de acuerdo sea el bebe recién nacido. Porque como mamífero humano, nació “sin terminar”. Es decir, va a necesitar nueve meses de “embarazo extrauterino” para completar los nueve meses de “embarazo intrauterino”, esperando encontrar la misma calidad de confort, placer, movimientos, alimento, olores, mirada y presencia que experimentó en el vientre de su madre. Este torrente de experiencias agradables podrá recibirlas dentro de un entorno femenino, o más precisamente, dentro de un entorno maternante.

Los bebes recién nacidos no fueron invitados a la fiesta de los tiempos modernos. No tienen voz ni voto en estas decisiones. Y las personas grandes no nos tomamos el trabajo de averiguar qué es lo que ellos -en su especificidad de niños muy pequeños- necesitan: básicamente seguir navegando en la sutileza de la energía materna. Pero hay algo más que permanece oculto en el pensamiento colectivo: la espontánea e íntima escucha de la madre al llamado del recién nacido y la intransferible conexión que cada mujer siente respecto al propio hijo.

Para permitirnos reconocer que la necesidad de permanecer juntos también es nuestra, las mujeres deberíamos sentirnos cuidadas, atendidas, apoyadas y sostenidas. Libertad no es depender de los propios recursos para subsistir. Libertad no es trabajar dobles o triples jornadas. No somos libres cuando somos expulsadas al mundo del trabajo viéndonos obligadas a abandonar a la cría. Eso es lo que nos han hecho creer -y hemos aceptado como cierto- engañadas con la zanahoria de la modernidad. En realidad, sólo somos libres cuando nos otorgamos las posibilidades de vivir a fondo cada etapa de la vida. Y el primer período de la maternidad es una muy especial. Además dura poco tiempo.

Laura Gutman.

miércoles, 1 de junio de 2011

La nueva maternidad


En España acaba de salir a la venta un nuevo libro sobre maternidad, que lamentablemente aún no está previsto que salga en Argentina.

Lo especial y particular de este nuevo libro, que se titula “Una nueva maternidad”, es que quienes lo escriben no lo hacen desde una postura de pediatra, puericultura, psicóloga, psicopedagoga, especialista en lactancia, etc… Sino desde un lugar que nos es mucho más cercano, y por ende, más querido: desde su lugar de madres.

Son madres blogueras, como yo, como muchas de las que pasan por acá, que crían a sus hijos desde la empatía, el amor y el respeto.

Sabiendo que este libro no estará por ahora disponible aquí, Ileana, del blog “Tenemos Tetas”, que es una de sus autoras, ideó un concurso, cuyo premio es un ejemplar de este libro y del nuevo de Ibone Olza, “Hermanos de leche”. La consigna es simple: escribir sobre qué es para nosotros este paradigma de “la nueva maternidad”.

Al momento de sentarme a escribir estas líneas tenía varias cosas en la cabeza sobre qué es lo que quería decir.

Y de pronto me veo, sentada en mi cama, con mi notebook encendida, Maite durmiendo en mi falda, y Emma a mi lado, pidiéndome que la peine… esto es la nueva maternidad!!

Las mujeres de ahora ya no somos las de hace 50 años atrás, que se quedaban en casa para cuidar de sus hijos porque ese era su rol en la sociedad. Y tampoco somos las de hace unos 20 años, que salían a conquistar el mercado laboral, priorizando su desarrollo profesional por sobre el formar una familia.

Las mujeres de hoy podemos elegir cuándo ser madres. Muchas trabajamos fuera de casa, para continuar luego nuestra labor puertas adentro de nuestro hogar. Otras han conseguido trabajar desde sus casas, gracias a las nuevas tecnologías. Y otras, han elegido no trabajar para poder dedicarse de lleno a la crianza de sus hijos. Lejos de ser un retroceso, como muchas veces intenta hacérnoslo ver ciertas posturas feministas, considero que esto es un gran avance, porque no hay trabajo más importante que dedicarnos de lleno a formar a quienes serán los adultos de mañana…

La nueva maternidad es elegir parir en casa, aún teniendo a tu disposición sanatorios con optima hotelería y tecnología de punta. La nueva maternidad es dar la teta sentada en la pc, mientras preparas el trabajo que tu jefe te pidió para mañana. La nueva maternidad es tender la ropa con tu hijo más pequeño atado en un foulard a tu espalda. La nueva maternidad es sentarte en el piso a jugar al supermercado, y luego invitar a tu hijo a que te ayude a preparar la cena. La nueva maternidad es contar hasta cien mil para no pegar tres gritos cuando nuestros hijos hacen una travesura, y mucho menos dar un chirlo en la cola. La nueva maternidad es buscar alternativas a los castigos, tratar de ponernos en el lugar de nuestros hijos, tener en cuenta sus opiniones y tratar de respetar aquellas decisiones que puedan tomar pese a su corta edad. La nueva maternidad es llegar agotada a la cama, para ver que todo lo importante está dentro de ella.

O al menos, eso es para mí esta nueva maternidad, cuyos alegrías y desafíos intento compartir con ustedes desde este humilde rincón.

lunes, 30 de mayo de 2011

Caza de brujas



La semana pasada se festejó la Semana Mundial por el parto Respetado. Casualmente, en medio de los festejos, tuvimos que asistir a la tremenda desgracia de una figura pública, que perdió a su hijo de 36 semanas de gestación.
Las razones de esta pérdida no están claras. La madre venía de un momento de mucha exposición mediática, con el consecuente estrés que ello puede significar, sobre todo para una embarazada, y que encima ha tenido partos y embarazos complicados con anterioridad. Algunos hablan de muerte súbita. Y otros, los más, los “dueños de la palabra”, los mismos que expusieron públicamente a esta mujer al escarnio público por cuestiones que, erradas o no, eran de su vida privada, hablan de que se habría intentado un parto en casa, y responsabilizan a la partera de la muerte del bebé.
En la Semana Mundial por el Parto Respetado, quienes venimos luchando, desde los lugares más sencillos, porque los niños puedan tener un mejor nacimiento y que las madres puedan elegir cómo, dónde y con quién parir, y ser protagonistas de su parto, nos encontramos con pseudo periodistas hablando de “partos artesanales” y “partos bíblicos”, y médicos diciendo que “nadie debería parir en su casa”, como si quienes optamos por traer al mundo a nuestros hijos en la intimidad del hogar, fuéramos unas locas que en pos de un capricho, dejamos librados al azar y a la buena (o mala) fortuna nuestra vida y la de nuestros propios hijos, sin medir las consecuencias.
Asistimos, sin poder creerlo, a una “caza de brujas” moderna, en la que la hoguera son los medios que deforman y desinforman, y las víctimas, las parteras y obstetras que asisten partos en casa, y las mujeres que decidimos tener a nuestros hijos en nuestro hogar.
Se nos acusa de irresponsables, como si el traer un hijo al mundo fuera una situación patológica, y la ausencia de la tecnología y los protocolos que se aplican en las instituciones nos pusiera en inmediato riesgo de vida, a nosotras y a nuestros hijos.
Lamentablemente, esto es algo que sucede cíclicamente, aquí y en otras partes del mundo: sucedió en España, en Rumania, y aquí mismo.
Las desgracias existen. Nadie está libre de que le suceda alguna, y quienes hemos decidido parir en nuestro hogar lo sabemos. Y lo sabemos porque a diferencia de quienes paren en los hospitales, que solo buscan el que tenga la mejor hotelería o la mejor neo, según el caso, quienes decidimos parir en nuestra casa hemos debido informarnos sobre todo lo relativo al parto y nacimiento, no solo para estar seguras de la decisión que hemos tomado, sino también para poder defendernos de la mirada inquisidora del “afuera”.
Las desgracias existen, y nadie está libre de que le suceda alguna. Sin embargo, esos mismos medios que se han ensañado con el parto en casa, no informan sobre la cantidad de cesáreas innecesarias que hay en las clínicas privadas, ni sobre los casos de mala praxis, ni sobre el maltrato obstétrico y neonatológico que se aplica diariamente en todo el país a las parturientas y al recién nacido. “De eso no se habla”. Los médicos y las instituciones tienen mil formas de cubrirse para que no se hable de estas cosas. Ellos tienen el poder, y nosotros nos sometemos a su veredicto.
No reniego de la medicina. Soy hija de médico. Pero creo firmemente que los médicos deben estar para hacerse cargo de lo patológico. En los embarazos y partos sanos, una partera está perfectamente entrenada para hacerse cargo de la situación.
Nos dejemos que tantos años de lucha sean arrastrados por el fango, mediante falacias, ya que ni siquiera se sabe exactamente qué ha sucedido, todo son conjeturas.
Las mujeres hemos GESTADO, PARIDO Y CRIADO a nuestros hijos durante milenios, y es por eso que la humanidad ha llegado hasta donde está hoy en día.
Las mujeres tenemos este precioso DON, este gran PODER. No dejemos que nos metan el miedo en el cuerpo. NOSOTRAS PODEMOS.

miércoles, 18 de mayo de 2011

Lo prometido es deuda: preparto largo (o Reflejo de Eyección Materno Fetal)


Les dejo el artículo sobre los prepartos largos que leí la noche que nació Maite. A mí me ayudo muchísimo a entender lo que me estaba sucediendo, y a tener la esperanza de que el desenlace fuera rápido (como efectivamente fue)

Reflejo de Eyección Materno- Fetal


Existe una diferencia biológica cuantificable entre un parto espontáneo no perturbado y un nacimiento “al uso”. Si un@ tiene la suerte de estar presente en un buen número de partos no “perturbados”, puede observar cómo actúan lo que nosotras llamamos “genes diseñados para la espontaneidad”, dando lugar a un proceso natural sumamente avanzado que combina una serie de recursos físicos y psicológicos para lograr que el parto humano sea mecánicamente exitoso, físicamente tolerable para la mujer que da a luz y seguro para el niño que va a nacer. Este proceso se acompaña de un brusco incremento de la hormona específica del nacimiento (la oxitocina endógena) que estimula la actividad uterina; y de beta endorfinas, que proporcionan un alivio natural y no adictivo al dolor. Las hormonas maternas también desencadenan una producción de adrenalina en el feto, que lo prepara para respirar independientemente y regular su temperatura corporal tras el nacimiento.
El conocimiento del innato potencial de la fisiología del parto normal es fundamental en cualquier modelo de cuidados en matronería. La comprensión del mismo es el primer paso para desmitificar la labor de las matronas y situarla en un contexto en el que pueda resultar realmente útil. También saca a la luz los problemas que suelen presentarse cuando se trata de proporcionar una atención al parto basada en la medicalización hospitalaria a una serie de mujeres sanas que, en caso de no ser perturbadas, podrían tener partos agraciados con un auténtico mecanismo “salva-partos”: el reflejo de eyección materno-fetal.
Fue el ginecólogo francés Michel Odent el que dio nombre a este fenómeno: Reflejo de Eyección Fetal. Las matronas añadimos el término “materno” para resaltar que el feto no se “eyecta”, independientemente, del cuerpo de su madre, sino que es la madre la que permite el paso de esa “energía” espontánea a través suyo con el propósito de liberar a su bebé, sano y salvo, de su temporal hogar uterino.
El doctor Odent trató de identificar el mecanismo biológico responsable de los partos rápidos, aparentemente fáciles y/o precipitados. Esto explicaría por qué, después de un trabajo de parto relativamente corto, una mujer puede dar a luz a su bebé, con sólo unos cuantos pujos y sin ningún trauma perineal significativo. Este reflejo de nacimiento espontáneo es el proceso fisiológico (une biología y psicología) que hace de un parto un acontecimiento mecánicamente exitoso, físicamente tolerable para la madre y seguro para el bebé.
La idea del Reflejo de Eyección Materno Fetal implica un mecanismo fisiológico innato similar a un estornudo a cámara lenta, como si se desencadenase una forma inversa de peristalsis. El cérvix parece dilatarse con más facilidad y rapidez de la esperada (por ejemplo, en una primípara, desde los cinco a los diez centímetros en 43 minutos) y la naturaleza reflexiva de este mecanismo supera eficazmente la resistencia del tejido blando. La ventaja en este momento es saber aprovechar la eficacia de los músculos abdominales para empujar al bebé hacia abajo y hacia afuera sin ser estorbados o contrarrestados por la resistencia muscular o del tejido blando. Las estructuras corporales que se encargan de “sostener” al bebé (cérvix y suelo pélvico) de pronto se relajan y se abren, el feto hace una “caída libre” a través del canal del parto y el suelo pélvico le abre paso en un abrir y cerrar de ojos.
[…] DeLee y Williams, en su tratado de Obstetricia de 1924, ya se lamentaban de que los partos solían presentarse de dos maneras: o muy rápidos o muy lentos. En los partos lentos, las mujeres tardaban en completar la dilatación (a partir de los tres centímetros) entre 15 y 20 horas. Después estaban las multíparas que, sin haber comenzado el trabajo de parto, sufrían una ruptura espontánea de membranas y el bebé simplemente se deslizaba por el canal de parto en el lugar más inapropiado antes de que al médico le diera tiempo a ponerse los guantes o siquiera a llegar. Este elemento de impredecibilidad dirigió los esfuerzos médicos a controlar la “desordenada” naturaleza materna. Así pues, en el caso de las multíparas, parecía lógico inducir el parto para que no dieran a luz en la consulta o en el aparcamiento.
Un componente fundamental del Reflejo de Eyección Materno-Fetal normal, parece ser el psicológico, especialmente el confort psicológico de la madre. Michel Odent lo describió como la necesidad de crear las condiciones psicológicas para que la madre “se sienta segura pero no observada al mismo tiempo”. Según Michel Odent, la primera responsabilidad del profesional de la salud que atiende un parto es la de no perturbar el proceso natural del mismo, Para muchas mujeres, su necesidad de intimidad resulta tan importante como su necesidad de estar en el lugar “correcto” y de contar con la presencia de familiares importantes para ellas, así como con la presencia de un médico o una matrona, antes de “permitir”, al menos en un nivel subconsciente, que dé comienzo la fase dinámica del parto. Para aquellas que prefieren la atención hospitalaria, deben de llegar al hospital antes de que el Reflejo de Eyección tenga lugar. No parece necesaria la presencia de un medico, sino la mera admisión en el hospital.
Este fenómeno es una constante “excepción” a las reglas del parto expresadas por la Curva de Friedman, que representa gráficamente el parto como un proceso lineal, inexorablemente lento e innatamente doloroso. Más importante aún, este concepto lineal contempla el parto y el nacimiento como procesos dependientes únicamente del esfuerzo (cada vez más duro) de la madre y de su capacidad para tolerar el dolor, más que de su habilidad para usar sus recursos internos como elementos facilitadores de su parto. Lo que nuestra sociedad occidental considera un parto “normal” se presenta, así, como un acontecimiento que supone un increíble esfuerzo y en el que la madre trabaja en un proceso lento y de dificultad creciente. Esta idea podría compararse a la de escalar la cara de una montaña clavando engranajes en hendiduras de la roca, trepando dolorosamente hacia arriba una y otra vez, y luchando por cada metro que se recorre. El Reflejo de Eyección Materno-Fetal es exactamente lo contrario a esta expectativa. Aunque es imposible predecir quién experimentará este evento biológico “salva-partos”, muchos profesionales de la salud han observado que una madre tranquila y confiada es más proclive a experimentarlo que una temerosa, ansiosa, insegura de sí misma o con miedo al parto. Dado que ningún profesional de la salud puede programar a las madres para que experimenten este reflejo tan beneficioso, el conocimiento de la naturaleza psico-social/sexual del nacimiento parece ser de gran ayuda a la hora de facilitar su aparición.
En un entorno libre de los miedos exagerados al parto, el Reflejo de Eyección Materno Fetal aparece para dar un toque de “gracia” que solo puede lograrse en términos médicos con el uso de la anestesia epidural. A menudo (aunque no siempre) el Reflejo de Eyección Materno Fetal se ve facilitado en la atención domiciliaria al parto, cuando la madre se mete en una bañera/piscina de agua caliente después de haber alcanzado los 5 centímetros de dilatación, y permanece sola o con su pareja, con las menores interrupciones posibles por parte del profesional que atiende el parto (auscultación de la frecuencia cardíaca fetal cada 30 minutos y un mínimo de tactos vaginales). El doctor Michel Odent señala que es esencial permitir que la madre se sienta segura pero no observada al mismo tiempo. Desgraciadamente, este reflejo espontáneo de parto se ve perturbado con gran facilidad y frecuentemente (aunque no siempre) eliminado por la medicalización durante el trabajo de parto.
El Reflejo de Eyección Materno Fetal representa en el parto lo que los sexólogos Master y Johnson denominaron “meseta orgásmica”, es decir, un estado durante el cual una serie mecanismos internos ponen en marcha una cadena de discretos pero perfectamente orquestados eventos fisiológicos que funcionan como una cadena de piezas de dominó, en la que el movimiento de una pone en marcha el de la siguiente, siempre y cuando las condiciones sean adecuadas. Leyendo este punto queda claro que esta cadena de acontecimientos se pone en marcha independientemente de los deseos personales de las mujeres bendecidas por este reflejo. En el caso del parto, esto significa que, aunque las contracciones uterinas parezcan dolorosas o la madre parezca nerviosa, el trabajo de parto avanzará rápidamente y culminará en breve con un nacimiento vaginal sin anestesia y, generalmente, sin un daño perineal significativo, probablemente incluso antes de que el médico o la comadrona tengan siquiera tiempo de llegar.
Una de las teorías explicativas del Reflejo de Eyección Materno Fetal apela a la labor del cerebro primitivo como facilitador de los procesos espontáneos que tienen lugar durante el trabajo de parto y el nacimiento. Esta teoría identifica como negativa la influencia del neocórtex y de una serie de interrupciones institucionalmente establecidas como las luces intensas, los ruidos fuertes, el ir y venir de decenas de personas extrañas para la madre que da a luz, las posiciones anti-gravitacionales y las frecuentes interrupciones causadas por la aplicación de procedimientos invasivos como exámenes vaginales, vías, auscultación electrónica constante de la frecuencia cardíaca fetal, etc. La naturaleza de los “cuidados intensivos” que tienen lugar durante el período intraparto en los hospitales significa, para muchas mujeres, exactamente lo contrario a sentirse “seguras pero no observadas” (todos estos cuidados médicos, así como la constante aplicación de la tecnología, señalan constantemente la presencia de problemas potenciales). De esta manera, las mujeres se preocupan por ellas y por sus bebés y se sienten más bien como un insecto que es observado mediante un microscopio.
Lo que interfiere con el reconocimiento de este discreto evento fisiológico (el Reflejo de Eyección Materno Fetal) es el hecho de que es frecuentemente precedido por entre 4 y 48 horas de pródromos de parto o por un trabajo de parto latente, largo e incluso doloroso. En un nacimiento hospitalario esto supondría el uso de oxitocina y epidural para “tratar” el preámbulo de lo que en realidad acabaría con un final inesperadamente rápido. Una larga y poco metódica fase previa distrae y desorienta a la hora de apreciar lo que sólo puede ser descrito como un “orden de gran magnitud” que da como resultado una fase activa del parto mucho más rápida de lo “normal”. Dado que este rápido progreso aparece en muchas ocasiones tras una fase latente larga y psicológicamente difícil, no es percibido ni por la madre ni por la comadrona (y, ciertamente, tampoco por el médico) como un “nacimiento rápido”.
Como una forma de trabajo previo, este largo proceso latente (“ante-parto”) parece establecer las condiciones biológicas y sociales para que todos los “elementos de éxito” se hallen presentes. El trabajo de parto latente hace que todo el mundo esté disponible, preocupado y en marcha para atender las necesidades biológicas y emocionales de la madre y el bebé. La unión de biología y psicología y su relación con la sociología ( la presencia de las personas adecuadas) es necesaria para las funciones fisiológicas.
Esto representa un acontecimiento de “sistemas” (en el que diferentes órganos y sistemas emotivos se hallan presentes) que difiere de la típica concepción médica que focaliza el parto en un único órgano físico (el útero) y/o en una función simple que nada tiene que ver con lo mental como sería (según esta concepción), la progresiva dilatación del cérvix. Puesto que éste es habitualmente el foco de atención de la medicina obstétrica actual, proporciona un fundamento bastante pobre a esta función fisiológica. Cuando este reflejo espontáneo de nacimiento está presente, el período de latencia es tarde o temprano abruptamente reemplazado al acelerar la pauta del parto. Si este reflejo está presente, una primípara pasará de los 5 a los 10 centímetros en menos de cuatro horas, y una multípara progresará de los 4 centímetros (y si no hay examen vaginal previo, desde que ella reporta haber comenzado a notar síntomas de pródromos de parto) hasta el parto en menos de tres horas. Desgraciadamente para la mayoría de las mujeres, el fruto de un trabajo de parto no perturbado raramente puede verse en los hospitales modernos.
El Reflejo de Eyección Materno Fetal ofrece una esperanza a las mujeres embarazadas que desean alcanzar su objetivo de tener un trabajo de parto y un parto fisiológicos. El conocimiento de su potencial para ser bendecidas con este reflejo nos proporciona un antídoto contra el miedo patológico al parto dominante en el último siglo.
(Traducido por Shamandala del original publicado por el California College of Midwives.)

martes, 17 de mayo de 2011

En la Semana Mundial por el Parto Respetado, una publicidad que nos define como sociedad

El domingo, coincidiendo con el comienzo de la SMPR, recibo por mail esta publicidad de un conocido banco (cuyos comerciales hasta ahora me habían parecido super graciosos):



Podrán tildarme de extremista, pero... a qué punto hemos llegado para que veamos como normal y hasta gracioso que se programe una cesárea (que no dudo que salva miles de vidas de mamas y bebes, pero que debería ser usada para casos de emergencia, y no en el 80% de los nacimientos, como sucede en algunas paquetas clínicas porteñas) y que hasta se la "re-programe" (lo que ya nos da la pauta de que no era ninguna urgencia) por una razón materialista...
En fin, a mí me pareció de terror el mensaje subliminal que da esta publicidad, y así lo hice saber en los comentarios que permite poner la pagina de YouTube.

viernes, 13 de mayo de 2011

CE: Primeros 5 días, ALUCINADA!!


No hay una palabra para definirlo mejor: estoy ALUCINADA con la Comunicación de la Eliminación, Higiene Natural Infantil o como quieran llamarla!!
Escuché hablar por primera vez de CE hace unos 3 o 4 años, en un foro muy respetuoso de mamás. En ese foro, se hablaba de que la CE no era otra cosa que un entrenamiento: de la misma forma en que entrenas a un perrito con papeles de diario para que haga sus necesidades en determinado lugar, la CE no era otra cosa que entrenar a un bebé que, lógicamente, aún no controla esfínteres, para hacer sus necesidades en un determinado lugar y en determinados momentos. En aquel momento estuve de acuerdo con esta postura, que por supuesto nos parecía poco respetuosa a las necesidades del niño, y no investigué más sobre el tema.
Hasta que dos amigas virtuales, Emma de Canadá (creadora del grupo de FB "Informed Choice: Birth and Beyond" y de la página "Human Milk for Human Babies") y Laura de Familia Natural empezaron a practicar CE. Me llamó la atención que dos personas que se caracterizan por ser tan respetuosas decidieran usar este "método de adiestramiento", así que empecé a charlar del tema con Laura, a mirar las fotos que posteaba Emma sobre como les iba, y a investigar sobre CE.
Así fue como me dí cuenta que en realidad no se trata de adiestramiento, sino de "comunicación": estar atento a las necesidades de nuestro hijo y adelantarse a ellas. Así como una se da cuenta de las primeras señales de hambre de nuestro bebé y ofrece el pecho antes de que lo pidan a gritos, esto se trata de detectar las señales que nuestro bebé hace antes de hacer pis o caca y adelantarse a ellas, quitando el pañal y sosteniendo al bebé sobre un orinal o sobre el lavatorio.
En general, en la sociedad occidental estamos acostumbrados a no prestar atención a las señales que los bebés dan antes de hacer sus necesidades, y por eso ignoramos completamente que estas existen. Pero allí están: solo hace falta un poco de paciencia, empatía y comunicación para empezar a detectarlas.
Así es como se hacía antes de que existieran los pañales, y como se sigue haciendo en algunas culturas Africanas y Asiáticas. Porque seamos sinceros: a quien le gusta ir con un pañal lleno de pis y caca por la vida? (por más geles y dibujitos lindos que tenga).
Tal vez, como todo, decidirse a hacer CE requiere haber dado algunos pasos anteriores, por ejemplo haberse planteado o haber usado pañales de tela: son cosas que van de la mano con la ecología y el cuidado del medioambiente. Aunque también hay mamás occidentales que practican CE como primera opción.
Pero ese no fue nuestro caso: creo que el uso de pañales de tela con Emma fue un paso previo y que me guió para decidirme a probar CE.
Aún estoy tratando de detectar señales, pero por lo pronto ya estoy alucinada con los resultados que hemos tenido en estos primeros 5 días.
El primer día, apenas le saqué el pañal a Maite por la mañana, la puse en el lavatorio e hice un sonido "pshhhhhh": a los dos segundos empezó a hacer pis. Y así ha sido todas las mañanas desde entonces. Ese día la tuve bastante tiempo desnudita, sobre una toalla arriba del cambiador o encima mío, pero no detecté ninguna señal distintiva antes de que hiciera pis y/o caca.
El segundo día fue bastante parecido al primero.
El tercer día, como estuvimos haciendo bastantes trámites y entrando y saliendo mucho de casa, la tuve casi todo el día con descartables. Pero cada vez que llegábamos a casa se los sacaba y la llevaba al lavatorio. Aunque suene increíble, hizo pis y caca todas las veces que la puse en el lavatorio!! Por supuesto, el pañal estaba mojado, ya que la idea no es que controle esfínteres (que controlará a los dos años o más, cuando esté lista, como todos los niños) sino adelantarme yo a esa necesidad de evacuar.
Ayer a la madrugada (cuarto día) a las 6 de la mañana empezó a ponerse inquieta, lloriqueaba, se movía, y yo, medio dormida, trataba de darle pecho y ella alejaba la cara. En eso siento que se tira un pedito, y ahí me dí cuenta que tal vez quería ir al baño. Me levanté, le saqué el pañal y la puse en el lavatorio: enseguida hizo pis y caca!! Por supuesto, nos desvelamos las dos, así que nos sentamos en otra habitación a tetear tranquilas, mientras Hernán levantaba a Joaqui para ir a la escuela.
Y hoy, quinto día, a la misma hora (6 de la matina) exactamente lo mismo!!
Y hace un rato, se puso inquieta otra vez, la llevé al baño y volvió a hacer!!
Por supuesto aún no detecto todas las señales. Si está dormida, no veo ningún patrón que me indique que quiere hacer pis o caca. Pero en general, estos dos últimos días agarré casi todas las cacas que hizo en el día, excepto una o dos!! Y no queda más que pensar que ya iré detectando "patrones" de a poco, ya que para mí esto es completamente nuevo y es Maite la que tendrá que enseñarme, para lo cual yo debo estar atenta y receptiva.
Y para Maite, es cero presión, todo lo contrario, pareciera que supiera que si lloriquea la voy a llevar al baño, y que le gustara más hacer allí que en el pañal (y tiene lógica, no?).

lunes, 9 de mayo de 2011

2 semanas: teta a demanda, Fei respetuoso y CE


Maite cumplió el sábado dos semanas de vida.
El viernes la llevé a la pediatra. Engordó 430 grs. en la ultima semana!! 630 grs. desde que nació!! Está con un poquito de mocos, pero sana y felíz con su teta a demanda. Come tanto que luego siempre termina devolviendo un poquito, porque se llena a más no poder. Y yo tengo los pechos tan llenos, que me estoy sacando leche y guardándola para cuando vuelva al trabajo. Hernán se ríe, dice que podría alimentar trillizos. Que sabía que es la naturaleza!!
El miércoles pasado le hicimos el FEI, el estudio para descartar enfermedades metabólicas como la Fenilcetonuria. Vino Mariana Gimenez, una bioquímica que me recomendó Raquel, a hacérselo a casa.
Con Emma sufrimos mucho cuando se lo hicieron. Fuimos al laboratorio de la Suizo, y si bien me permitieron tenerla en brazos, le exprimieron el talón como si fuera un limón, y la pobre gorda lloró desconsoladamente durante y después... Yo no quería que Maite pase por lo mismo, y por eso decidimos hacerlo en un ambiente más tranquilo, en casa, con Mariana, que es una divina.
Apenas llegó, se presentó no solo conmigo, sino con Maite, explicándole quién era, y qué le iba a hacer y porqué. Le puso agua tibia en el talón para que la sangre irrigara mejor, le avisó cuando iba a pincharla... Maite lloró, pero la puse al pecho y, si bien tenía gesto de dolor, no se quejó mas y se quedó dormida. Si bien tuvo que pasar el mal rato, fue una manera mucho más respetuosa y contenedora de hacer el estudio.
Por otra parte, hoy empezamos a probar el llamado "método sin pañal", "control temprano de esfínteres", "comunicación de la eliminación (CE o EC por sus siglas en ingles) o "higiene natural infantil"...
Durante algún tiempo, pensé que este "método" era una forma de adiestramiento, pero luego de ver a madres sumamente respetuosas como Emma Kwasnicka, Laura de Familia Natural y Mónica de Familia Libre, practicando este método, empecé a investigar un poco y decidí hacer la prueba.
Por lo pronto, puse un rato a Maite desnudita sobre una toalla. A los 5 minutos se puso inquieta e hizo un pichín. Ahora hace unos 40 minutos que la tengo durmiendo a upa, con un pañal de tela y una bombachita también de tela, y se hizo pis hace un ratito, mientras tomaba el pecho.
La idea por ahora es ver si puedo detectar "patrones" (gestos, muecas, ruidos) para poder adelantarme a su necesidad de hacer pis y caca. Ya les iré contando si nos resulta y qué tal vamos.

lunes, 2 de mayo de 2011

Hombres conscientes

No dejen de ver este video en que un grupo de hombres se disculpa con el género femenino, por años de dominación y represión, comprometiendose en un cambio de actitud que podría cambiar a toda la humanidad...

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