miércoles, 5 de junio de 2013

Newsletter Laura Gutman Marzo 2013

Violencia escolar y “bullying”
La violencia escolar no se resuelve en la escuela, porque no es un problema de la escuela. Es un problema que se gestó en cada familia. En verdad, es la expresión fehaciente del desamparo histórico que ha sufrido cada niño. La escuela es apenas el ámbito en el que el niño manifiesta la desesperación, la soledad y la rabia contenida a causa del maltrato y abandono. ¿Qué hacer? En principio tengamos en cuenta que no sirve hacer alianzas en contra de los niños ni suponer que merecen ser castigados. Eso no sirve para nada. Los padres somos responsables –porque la violencia de los niños es consecuencia de la violencia (a veces invisible) a la que han sido sometida esos niños- por lo tanto, tendremos que buscar mecanismos para lograr mayor comprensión, acercamiento afectivo, palabras, escucha y propuestas solidarias.

¿Y qué hacer frente al “bullying”? Cuando el “bullying” ya ha traspasado las fronteras de la escuela y todos hablan de ello, es porque las personas grandes hemos desoído absolutamente todas las señales que los niños han dado durante mucho tiempo, tanto acosadores como acosados. Recién cuando las cámaras de televisión lo toman como una noticia, todos nos rasgamos las vestiduras hablando de este nuevo “flagelo” social. Sin embargo las cosas no funcionan así. El acoso, las amenazas, la humillación de los niños más fuertes sobre los más débiles, las “bandas” de niños que se agrupan para atemorizar y las palizas que ya han circulado en el ambiente estudiantil, están presentes y -todos lo sabemos- desde hace tiempo. En ese entonces, hemos preferido suponer que no era grave. No hemos sido capaces de acercarnos a los niños agresivos, que son quienes más desesperados están. Tampoco hemos respondido a los requerimientos de seguridad de los niños más pasivos. Hasta que la tensión explota. No es en medio de una explosión que podremos tomar buenas decisiones, sino antes de que eso ocurra. Es imprescindible que miremos los escenarios con lucidez y valentía para amar a todos esos niños en medio de un desierto emocional que hiela la sangre.

¿Entonces cómo prevenir la violencia escolar? Esa es la única pregunta que vale la pena: Revisando nuestras discapacidades a la hora de amar a los niños. Observando con honestidad nuestra propia historia, nuestra infancia y nuestro desamparo, para comprender por qué hoy nos resulta tan difícil responder a las demandas de los niños. Sólo cuando aceptemos que los niños tienen razón en pedir lo que piden pero somos los adultos quienes no estamos a la altura, comprenderemos que es injusto exigirles que se callen o que se queden quietos o que no sean fastidiosos o que se porten bien. Mientras tanto, nos dedicaremos a resarcir nuestras historias amando más y más. Porque no hay mayor prevención contra la violencia que un niño amado, sostenido, avalado, comprendido, escuchado, valorado y acompañado.

martes, 4 de junio de 2013

Newsletter Laura Gutman Febrero 2013

El pulso dominador-dominado en las instancias individuales y sociales
Cuando los adultos tenemos dificultades para ofrecer al niño aquello que el niño pide, nos corresponde revisar nuestro propio desamparo infantil en lugar de echarle la culpa a la criatura. El cálculo es sencillo: si tuvimos hambre (emocional) durante nuestra infancia, esa experiencia perdura en nuestro interior. Luego, cuando devenimos adultos y nos toca nutrir a otro (en este caso, al niño) no tenemos con qué. Entonces nos parece “desproporcionada” la demanda. Si durante nuestra infancia no sólo hemos sufrido desamparo y abandono, sino que además el nivel de violencia, abuso o represión sexual han minado nuestra capacidad de amar, obviamente, nuestros recursos emocionales a la hora de amar a otro -adulto o niño- se verán mucho más comprometidos.

Estos temas nos incumben a todos, ya que todos hemos nacido del vientre de una madre y aquello que nos ha acontecido con nuestra madre, ha determinado el devenir de nuestras vidas. Sobre todo si no estamos dispuestos a revisar aquello que nos pasó ni qué hemos hecho con eso que nos pasó, para tomar decisiones libres respecto a qué queremos seguir haciendo a partir de eso que nos pasó.

El desamparo, la violencia y la dominación de los deseos de los adultos por sobre los deseos de los niños, es intrínseco al Patriarcado, o sea, es propio de nuestra civilización. Es raro encontrar niños a quienes no les haya sucedido todo “eso”. Los mecanismos de dominación los hemos aprendido desde nuestras más tiernas infancias. Esas modalidades luego se multiplican en el seno de las familias, de los pueblos, de las ciudades y por supuesto dentro de las organizaciones de los Estados. Es sólo una cuestión de escala. Aquello que hacemos las personas en nuestras vidas privadas, se plasma en los vínculos colectivos. Nuestros modelos de relación en un formato individual son equivalentes a los funcionamientos en una escala social. Es lo mismo, pero con mayor envergadura. De hecho, la vida colectiva siempre es un reflejo de la sumatoria de vidas individuales.

Todas las comunidades ideamos un orden posible para gestionar la vida colectiva. Votemos a quien votemos, seamos más democráticos, socialistas, comunistas o liberales…haremos lo que seamos capaces de hacer como individuos. Justamente, como somos las personas que somos (es decir, niños desamparados y hambrientos) estableceremos sistemas de dominación. Luego -cuando accionamos en la vida pública- haremos lo mismo que en la vida privada.

Ahora bien, la forma más eficaz para “darnos cuenta” que estamos dentro de un pulso, ya sea de dominadores o de dominados, es revisando primero los “discursos engañados” individuales. Pero eso…se me ocurre que desentrañar el gran engaño global, sólo será posible cuando un puñado de algunos millones de personas emprendamos esa aventura. Individualmente.

lunes, 3 de junio de 2013

Newsletter Laura Gutman Enero 2013

Las psicoterapias
¿Sirve ir al psicólogo? Depende. Vivir una vida consciente, hacerse preguntas personales, pedir ayuda externa para observar aspectos propios que no comprendemos, reflexionar sobre nuestras elecciones, revisar los acontecimientos en los que participamos…es esperable y es signo de madurez emocional. El problema no es intentar conocerse más, sino la idoneidad de algunos profesionales. Lamentablemente, la “psicología” ha tomado rumbos estancos, prejuiciosos y soberbios. Muchos estudiantes de psicología quienes luego devenimos profesionales, no practicamos la introspección o bien somos meros repetidores de teorías obsoletas que no desparraman beneficio algunos sobre los consultantes.

¿Cómo elegir una terapia? No es tan importante elegir un sistema terapéutico determinado, sino un buen profesional. El método que se utilice es una herramienta -generalmente valiosa- para lograr un encuentro humano entre profesional y consultante. Al igual que en otras áreas de la vida, merecemos probar y luego mantener la libertad interior para decidir si nos sirve, o si precisamos seguir explorando hasta encontrar aquello que encaja con nuestra búsqueda. ¿Qué hacer si el terapeuta no nos deja terminar el “tratamiento”? Ese es un abuso de poder inadmisible. Los adultos sabemos lo que necesitamos, porque todo nuestro ser nos lo reclama. El hecho de suspender, espaciar o cambiar lo que sea respecto a las visitas a un terapeuta, depende de nuestra madurez emocional asumiendo que somos responsables de nuestras elecciones.

¿Todas las personas necesitamos terapias? No. Lo que sí necesitamos es conocernos más, para no caminar por la vida con los ojos vendados. Algunos encontramos otras instancias: la meditación, la respiración, otros lenguajes sagrados, el rezo, el amor.

¿Qué pasa si yo emprendo una terapia pero mi pareja no cree en “eso”? No pasa nada. Si uno es capaz de comprenderse más y a partir de allí, generar movimientos concretos a favor del otro en nuestra vida cotidiana; el escenario completo va a cambiar. Y todos seremos beneficiarios. ¡Eso es mucho mejor que mandar a todo el mundo a hacer terapia!

domingo, 26 de mayo de 2013

Otoño

El otoño, para acompañar a nuestros hijos (mail enviado por la Comunidad de Padres de la Escuela Waldorf Perito Moreno)
El otoño
                La “Fiesta del otoño” será el eje transversal de esta época  y por eso nutrirá con sus colores y transformaciones, y con sus frutos, las actividades que emprendamos.
El caer hacia la madre Tierra que vemos en los follajes y frutos, se vivencia en el alma como un despojarse del manto exterior, el follaje; se esparcen entonces las semillas gestadas antaño, para el futuro renacer…
Cada niño ha conquistado la LUZ propia atravesando la oscuridad temerosa en la Fiesta del Valor. Así se han instalado en el alma las fuerzas conquistadas, que permiten iniciar el camino del despertar interior.  Nuestra vida anímica sigue ese teñido de ocres que se instala en el entorno y lleva a un caer hacia la tierra. Se inhala  algo hacia las profundidades, y es el inhalar el cosmos con toda la sabiduría, que llega hacia el interior de la tierra… y del alma.
De ese modo acompañamos a la naturaleza en su gesto de replegar sus fuerzas hacia adentro, en un despertar interior, luminoso. La apariencia exterior es de inactividad, pero en verdad la actividad es grande…adentro comienza un gran trabajo, el camino hacia uno mismo, hacia el encuentro de lo verdadero.
En su interior la tierra recibe a las semillas y las protegerá con un cálido poncho tejido de hojas amarillas, ocres, marrones, rojas y naranjas. Este mismo cuidado inspiraremos en las almas de los niños, donde el principal valor será cuidar la propia luz interior como germen del futuro renacer.
Los seres elementales, presentes, siempre se manifiestan. En la superficie el aire impera, y los silfos con un continuo movimiento llevan a los vientos  de lo suave a lo borrascoso, de lo apacible a lo brusco. En las raíces se hallan los gnomos laboriosos, cuidando ese interior pleno de luz en los cristales. En la lluvia y el rocío vibran las ondinas, en las tenues temperaturas las salamandras aquietadas esperan…
Pero en especial, en el cambio en el follaje es donde más percibimos el obrar, que a partir del ser de los colores, y de la mano del “hombrecillo de otoño” van despertando nuestro asombro y veneración, respeto. El viento, con los silfos, es responsable de regalar las hojas a la tierra, cubriéndola cual manto. Los gnomos tejen y tejen, tiran y empujan, pican y cavan…
Es un proceso que lleva poco a poco hacia el invierno, es pura transformación, reconocer la diferencia entre la apariencia superficial y la verdadera imagen del ser. Esto es “despertar conciencia anímica”, mantener un cálido  sentir en equilibrio.
La vida anímica como mediadora entre el organismo y el mundo, ha de nutrirse de la sabiduría de ésta época, que la prepara para el invierno.
Acompañar a los niños desde la vivencia, las percepciones y los juegos adecuados es nutrir el alma, para que vibre en armonía con el mundo.
También para los adultos es bueno nutrirse de estas experiencias, sintiendo como dentro nuestro podemos cobijar ese universo que quiere estar presente en esta época del año dentro del Alma y ayudarnos a reconocer quienes somos despojados de cualquier apariencia externa.
Ese es el fruto del otoño que podremos recoger para sembrar en el invierno…

sábado, 9 de febrero de 2013

Un síntoma de nuestra sociedad

Foto  de IEDA por la Paz, bajo licencia CC AtribuciónNo comercialCompartir bajo la misma licencia
Llevo días queriendo escribir unas líneas sobre el caso del maltrato en el Jardín Tribilín de San Isidro, y no me llegaba el momento.
Mucho se ha dicho al respecto sobre las maestras (claras victimarias de los niños que tenían a su cargo), las autoridades (inspectores, consejo escolar, Ministerio de Educación, Intendente) que obviamente no ejercieron correctamente el poder de contralor y los padres, claramente desconectados de sus hijos para no notar (o peor aún, hacer caso omiso) a evidencias TAN EVIDENTES -valga la redundancia- como que tu hijo vomite antes de entrar a la escuela, que le tenga miedo al agua, que se cubra la cara con los brazos cuando lo retas, y varios etc. más.

Lo que hicieron estas "docentes" es ABERRANTE. Lamentablemente, no es la primera vez. Tampoco será la última. Ya habíamos hablado de un caso similar que sucedió el año pasado, cuando una maestra difundió la foto de un bebé amordazado en un jardín de infantes en Chubut. Y hubo otro caso similar de una maestra que amordazó a una niña en un jardín de Palermo. Que es lo que lleva a estas maestras a actuar así? Porqué elegir el camino de la docencia, si no se tiene real vocación, y encima en Argentina ni siquiera está bien pago? Que controles y cuidados tienen los dueños del jardín al escoger su personal? Que pruebas les hacen? Que controles ejercemos los padres? Que control ejerce el Estado?
Pero lo más importante: que dice de nosotros como sociedad, este claro síntoma de la desconexión de padres e hijos, maestros y niños?
Al día siguiente de que saliera a la luz este caso, escuchaba a una conocida locutora de radio (cuyo programa escucho siempre porque me divierte muchísimo) entrevistando a una madre del jardín.
No podía dar crédito a lo que escuchaba. Era el dialogo entre dos personas absolutamente desconectadas emocionalmente. 
La madre contaba como su hija mayor, que también asistió a ese jardín, "nunca demostró sintomas de nada", aunque "va al psicologo pero por otros problemas". Hablaba de que había dejado a su hijo más chico, de solo dos años, en ese jardín, "ciegamente", porque la mayor no había nunca demostrado que hubiera ningún problema. Dijo que practicamente a ningún padre/madre del resto de la sala de su hijo, porque como "hay que correr a trabajar", dejaba a su hijo en la escuela a las corridas y lo iba a buscar a las apuradas también, sin detenerse a socializar con los padres de los niños que compartían sala con su hijo diariamente. Nunca le dieron una lista de nombres de los niños que asistían, ni telefonos de los demás padres, y cuando lo pidió para festejar un cumpleaños, no se lo facilitaron. Nunca averiguó si el jardín tenía habilitación municipal. Había padres que jamás ingresaron a conocer el aula a la que asistían sus hijos. 
Esto es lo que la sociedad actual exige de nosotros como padres y madres. Que "depositemos" a nuestra descendencia en un jardín/guardería durante toda la jornada laboral, los vayamos a retirar agotados, con nuestro ultimo aliento, solo para meterles un bocado en la boca, y darles un beso en la frente al meterlos en la cama. No queda resto para más. No hay resto para el dialogo. No hay resto para el juego. No hay resto para la mirada. No hay resto para el abrazo. No hay resto para el momento compartido. Y el poco resto que queda, es para hacer lo que podamos, con los pedazos que dejó de nosotros nuestro ajetreado día, el jefe que nos chilla, las deudas que no podemos pagar, y el niño que llora pidiendo atención.


Pero algo me espantó aún más de este dialogo entre locutora y madre. En un momento esta madre comentaba que su hijo, cuando lo retaban, se tapaba la cara. La locutora se espanto: "Entonces también le pegaban!"- exclamó horrorizada. Y agregó: "No saben que a un chico no se le pega en la cara!! Hasta los pediatras te lo dicen, que si le vas a pegar a tu hijo, tiene que ser un chaschas en la cola!!"... Me quedé muda... no podía salir de mi asombro. No es una frase reveladora? Está bien pegar a nuestros hijos! Hasta la voz autorizada de los pediatras lo autoriza!! Solo no debemos pegar en la cara, pero pegarles, lo que se dice pegarles, en tanto sea en la cola, sin problemas mujer, faltaba más!! 
Aunque todo esto parezca una ironía, teniendo en cuenta que de lo que se trataba era justamente de llamar la atención sobre el maltrato infantil, se estaba incentivando al maltrato infantil!! 
Y aquí no termina todo, porque la madre replico: "Y el chirlo en la cola tiene que ser con pañal"... o sea que está bien pegarle a un niño de menos de 3 años que usa pañal!!?? Y con el de más de 3 que ya no usa pañal que hacemos? Y cuando sea adolescente? O es que allí ya no podremos pegar porque ya tendrá edad para ir a hacernos una denuncia?
Es moral y legalmente condenable lo que pasó en este jardín, y espero que les caiga todo el peso de la justicia encima a TODOS los responsables.
Pero creo que como sociedad en conjunto debemos repensar también como somos con nuestros hijos puertas adentro. Hasta que punto justificamos y/o minimizamos tantas violencias invisibles que se ven día a día en nuestro propio hogar, hasta tal punto que llegan a cegarnos para reconocer la violencia  puertas afuera.


Es una tarea que aún tenemos pendiente.

domingo, 2 de diciembre de 2012

Newsletter Laura Gutman Diciembre 2012


Celebrar la Navidad con menos recursos económicos
La antigua costumbre de festejar las buenas noticias -compartiendo tradicionalmente buena comida y buena bebida- se ha ido transformando en una exagerada carrera por comprar objetos y regalos de todo tipo. Muchos de nosotros somos víctimas de una modalidad instalada de la que no sabemos cómo escapar. Compramos porque todos esperan recibir, porque corresponde, porque somos buenos padres, buenos hermanos, buenos hijos o buenos yernos. Compramos y nos endeudamos y dedicamos días enteros tratando de satisfacer posibles deseos ajenos. Paradójicamente, las crisis económicas como las que estamos viviendo, pueden acercarnos un lado positivo. Es verdad que la primera sensación es de escasez y limitaciones incómodas. Sin embargo, podemos convertir esta situación externa en una experiencia con matices interesantes. Si este año no hay tanta disponibilidad de dinero, no es necesariamente algo malo: Los encuentros entre seres queridos son gratuitos. La meditación o las propuestas para vivir entre adultos y niños alguna experiencia enriquecedora en términos espirituales, también son gratuitas. Conversar entre todos sobre nuestra realidad emocional, familiar, económica o financiera para decidir en conjunto cómo celebraremos las fiestas, nos puede ofrecer un grado de intimidad y acercamiento desconocido hasta entonces.

Todo lo que el dinero y el consumo tapa, la falta de dinero deja al descubierto. Es verdad que pueden aparecer miserias y egoísmos pasados, pero también podemos poner sobre la mesa las buenas intenciones para mejorar los vínculos. En estos casos, los niños serán los principales beneficiados. Porque no es verdad que los niños esperan juguetes. Los niños esperan ser amados. Si eso sucede, pueden comprender que esta vez no habrá regalos o que serán pocos, si en compensación recibirán propuestas afectivas diferentes.

Cuando nosotros fuimos niños, había menos consumo y menos disponibilidad de dinero que en la actualidad; y aún así recordamos momentos colmados de magia. Si pudiéramos relatar a los niños cómo vivíamos las fiestas, podremos lograr que los encuentros entre los seres queridos valgan la pena.

Por eso, en lugar de lamentarnos por todo lo que no podemos comprar en este momento, o bien si sentimos el hartazgo por tanto ruido y estrés; aprovechemos la oportunidad. Conversemos con los niños y escuchemos cómo imaginan ellos pasar las fiestas sin gastar dinero. Nos sorprenderemos de la creatividad y buena voluntad que los niños tienen para derrochar.

sábado, 24 de noviembre de 2012

Amar nuestra luna

En la vida se nos van presentando distintas puertas. A medida que elegimos cuales franqueamos, encontramos otras puertas, que nos conducen a nuevas transformaciones.
El nacimiento de Joaquín fue la puerta que me llevó a transitar los diferentes caminos, que me traen a ésta que soy hoy, muy distinta a l que alguna vez fui: me llevo a tomar decisiones inimaginables en otros momentos de mi vida, como amamantar, parir en casa, colechar o enviar a mis hijos a un colegio waldorf.
Entre esas puertas que fui franqueando, una muy importante ha sido reencontrarme, revincularme, amigarme y aprender a amar mi ciclo vital femenino.
Yo era de esas mujeres que odiaba la menstruación. No porque me sintiera especialmente mal, ni porque fuera muy abundante, de hecho formo parte de las "afortunadas regulares, sin molestias y de periodo de 3 días". Sin embargo, me molestaba menstruar, y durante mucho tiempo pensé que el día que existiera una pildora que me permitiera no menstruar, sería de las primeras en usarla.
Pero de a poco una cosa fue llevando a la otra, y el conectarme con mi cuerpo a través de los embarazos, partos y lactancias me llevó a conectarme también con lo intimo y profundo de mi ovulación (que hoy reconozco sin necesidad de termometros) y de mi menstruación. A tal punto me siento conectada con mi cuerpo y mis ciclos, que con Maite "sentí" que había sido concebida muchos días antes de tener la primer falta.
Ayer, charlando con unas amigas a las que les recomendaba el uso de la Mooncup, se me dió por buscar este video que les comparto, y que estuve viendo de a ratos desde ayer, y me ha encantado.
Ahora tengo pendiente conseguir el libro La Tienda Roja, que hace rato tengo ganas de leerlo.
Los dejo con el video de La Luna en Ti, espero que lo disfruten!!

domingo, 11 de noviembre de 2012

Newsletter LG Noviembre 2012


La propia infancia 
Alguna vez tendremos que reconocer la infancia real que hemos experimentado. Especialmente la distancia que hay entre aquello que nos aconteció y aquello que creemos recordar. El nivel de desamparo, soledad, desarraigo, violencia, abuso, mentiras, engaños, castigos o incomprensión al que hemos estado sometidos, va a marcar a fuego el modo en que hemos logrado sobrevivir en términos emocionales. Si no tenemos un panorama claro sobre las experiencias de nuestra niñez, difícilmente podamos comprender aquello que nos acontece hoy en día. Es indispensable que recordemos exactamente qué es lo que nuestra madre esperaba de nosotros. Qué hemos hecho con tal de ser amados. Hasta qué punto hemos entregado nuestros tesoros para satisfacción de los mayores. Precisamos registrar sensaciones sutiles, anhelos, fantasías, miedos o sueños inalcanzables para abordar una parte de ese niño que fuimos y del que hoy casi no quedan huellas. ¿Qué pasa si no tenemos ningún recuerdo? Es frecuente. El olvido es un recurso fabuloso de la consciencia. Si cuando fuimos niños, hemos vivido situaciones demasiado dolorosas (abandono por parte de nuestra madre, desprecio, falta de amor, exigencias desmedidas, soledad o lo que sea) la conciencia “olvidará” esas escenas. Una vez borradas, podremos seguir viviendo. Sin embargo, las experiencias no desaparecen, sino que se alojan en un lugar invisible, que Freud llamó el “inconsciente” y que luego Jung llamó la “sombra”. Ese “lugar invisible” podemos imaginarlo como el “detrás del telón” del escenario de un teatro. Desde ese sitio escondido, hacen estragos. Por eso es importante –cuando estamos atravesando alguna crisis vital- tratar de recuperar “esos” recuerdos que traen información muy valiosa sobre lo que nos sucedió. Y reflexionar también sobre qué es lo que hicimos a partir de eso que nos sucedió. ¿Es importante recordar esas cosas? Sí, claro. Tan importante como caminar por las calles sin tener los ojos vendados. Andar ciegos respecto a todo aquello que nos ha acontecido nos deja inválidos. Por lo tanto, expuestos a todo tipo de accidentes emocionales. ¿Sirve evocar la propia infancia cuando tenemos hijos? Más que nunca. Porque no podremos comprender, percibir ni compadecer a un hijo; si antes no hemos retomado el contacto íntimo con el niño que hemos sido.

miércoles, 31 de octubre de 2012

Noche de brujas... y brujitos...


Ufff!! Había escrito un montón hace unas horas, y por algún problema de Blogger no se publicó ni guardó... Será algún fantasma gastandonos una broma?? ;-)
En Argentina, históricamente, jamás se celebró Halloween... sin embargo, con todo este tema de la "globalización", las pelis y los dibujitos que muestran esta fiesta, que desde mi punto de vista es super pintoresca, ya nos encontramos "importandola" desde el país del Norte (importaremos también Acción de Gracias?).
Halloween era, originariamente, una fiesta pagana. Hoy me puse a investigar un poco sobre sus orígenes (más abajo pongo algo de info) y me pareció super interesante como fue derivando de la fiesta de Samhain a esta "noche de brujas".
En definitiva, mis niños han venido incorporando esta fiesta foránea de a poquito. Primero fue cuando un grupo de niños nos tocó el timbre, hace unos 4 años... de allí pasamos a pedirme que les hiciera unas calabazas hace dos o tres años atrás, el año pasado lo festejamos "internamente" (les regalé caramelos yo), y este año, a raíz de la invitación de unos amiguitos en cuyo barrio se festeja bastante, terminamos con disfraces y golpeando puertas al grito de "Dulce o Truco!!".
La verdad que lo pasaron bárbaro, se super divirtieron, y recaudaron unos cuantos caramelos y chupetines.
Personalmente, no me molesta importar fiestas extranjeras. En definitiva, todas y cada una de las fiestas que celebramos en Argentina (las que realmente se celebran) son extranjeras: Pascua, Navidad, Año Nuevo, Carnaval... Y también me divierte celebrar el día de la Pacha Mama!! Son dos cosas distintas, y no necesariamente tienen que ser opuestas, más bien, depende de nosotros, y nuestro espiritu festivo, que puedan ser complementarias.
Creo que de cada fiesta, podemos aprender algo... yo hoy aprendí de antiguas creencias por algo tan simple como que mis hijos quisieran disfrazarte y tocar algunas puertas...
Así que les deseo a todos, una Felíz Noche de Brujas!! Que pasen una bonita noche!! ;-)




Una antiquísima tradición celta
halloween
Por fuerza de la mundialización, tradiciones heredadas de esta antiquísima fiesta de origen celta se están extendiendo tan rápidamente en los países hispanohablantes que vale la pena echar una ojeada a su origen, por más que halloween no haya sido originariamente una palabra de nuestra lengua.

En la Antigüedad, en Bretaña, Escocia e Irlanda, se festejaba la fiesta de
Samhain el 31 de octubre, último día del año en los antiguos calendarios celtas y anglosajones. En esas ocasiones, se encendían grandes hogueras en lo alto de las colinas para ahuyentar a los malos espíritus, y se creía que las almas de los muertos visitaban sus antiguas casas, acompañadas de brujas y de espíritus. En algunas regiones de Galicia, se mantiene hasta hoy la antigua costumbre celta de hacer caras en calabazas huecas iluminadas con velas por dentro, cada noche de 31 de octubre.

Con la llegada del cristianismo, se estableció el primero de noviembre como Día de Todos los Santos, y el 31 de octubre pasó a llamarse en inglés All Saints' eve (víspera del Día de Todos los Santos) o también all Hallows' eve y, más recientemente, Hallows' eve, de donde derivó halloween. Hallow es palabra del inglés antiguo, significa 'santo' o 'sagrado' y, como el moderno vocablo holy, proviene del germánico khailag.

Muchas de las tradiciones de halloween se convirtieron en juegos infantiles que los inmigrantes irlandeses llevaron en el siglo XIX a los Estados Unidos y, desde allí, se han extendido en las últimas décadas por el mundo hispánico.

 (este texto me fue enviado por correo electronico a través de "La Palabra del Día").



Jack-o´-lantern
Existe un viejo relato popular irlandés que habla de Jack , un perezoso pero astuto granjero que usó una cruz para atrapar al Diablo. Una de las versiones cuenta que Jack engañó al Diablo haciéndole subir a un manzano, y luego puso rápidamente cruces alrededor o talló una cruz en el tronco, para que el Diablo no pudiera bajar.
Otra versión del mito dice que Jack estaba siendo perseguido por algunos aldeanos a quienes había robado cuando se encontró con el Diablo, quien le dijo que había llegado el momento de su muerte. Sin embargo, el ladrón retrasó su suerte tentando al Diablo a castigar a los aldeanos que lo perseguían alegando que eran fieles a Dios. Jack le dijo al Diablo (quien podía adoptar cualquier forma) que se convirtiera en una moneda con la cual pagaría por los bienes robados; luego, cuando la moneda/Diablo desapareciera misteriosamente, los aldeanos pelearían entre sí para averiguar quién se la ha robado. El Diablo accedió a la propuesta: se convirtió en una moneda de plata y saltó al saco que Jack llevaba, solo para encontrarse junto a una cruz que el ladrón había también robado en la aldea. Jack cerró bien el bolso y la cruz privó al Diablo de sus poderes; y así lo atrapó. En ambos mitos, Jack solo deja ir al Diablo cuando éste accede a jamás llevarse su alma. Luego de un tiempo Jack muere, como cualquier otro ser viviente. Por supuesto, su vida había sido demasiado pecaminosa como para poder entrar al Cielo; no obstante, el Diablo había prometido no llevarse su alma, y así quedó también fuera del infierno. Ahora Jack no tenía adonde ir. Se preguntó cómo podría ver a donde iba, ya que no tenía luz alguna, y el Diablo le arrojó, a modo de burla, una brasa que nunca dejaría de arder con el fuego del infierno. Jack ahuecó uno de sus nabos (su comida favorita), puso la brasa en su interior y comenzó a vagar eternamente y sin rumbo por todo el mundo para encontrar un lugar donde finalmente descansar. Entonces pasó a ser conocido como Jack of the Lantern (“Jack la linterna”), o Jack-o’-Lantern. La linterna de Jack en Irlanda y Escocia era un nabo tallado con la supuesta cara tenebrosa de Jack, que solían colocar en las ventanas para ahuyentar al diablo y a todo espíritu maligno de sus hogares.2
La leyenda tiene varias versiones:
  • Algunas incluyen un “hombre sabio y bueno”, o incluso a Dios mismo ayudando a Jack a prevalecer sobre el Diablo.
  • Hay varias versiones del acuerdo entre Jack y el Diablo. Algunas dicen que el trato era solo temporal pero el Diablo, avergonzado y vengativo, niega la entrada de Jack al infierno después de que este muera.
  • Jack es considerado un hombre codicioso y es rechazado tanto en el Cielo como en el infierno, mientras que al Diablo no se lo menciona siquiera.
  • En otras versiones, Dios le da a Jack el nabo.
  • Una variante afroamericana sostiene que Jack, llamado Gran Dieciséis, consigue matar al Diablo, siendo posteriormente rechazado en el infierno por la viuda del mismo.
Más allá de lo pintoresco de estas leyendas, el término jack-o’-lantern se refirió originalmente a un vigilante nocturno, u hombre con farol, siendo conocido su uso a partir de mediados del siglo XVIII; y más tarde se aplicó al fenómeno de los fuegos fatuos (will-o’-the-wisp en inglés). En Labrador y Terranova, tanto los nombres “Jacky Lantern” y “Jack the Lantern” se refieren a los fuegos fatuos en vez de a la calabaza tallada. (Wikipedia)

sábado, 20 de octubre de 2012

Newsletter Laura Gutman Octubre 2012


Relacionarnos con los adolescentes
El drama de los adolescentes es que apenas ayer, eran niños relativamente abandonados, exigidos y descuidados. Ahora se encuentran repentinamente con más fuerza física, cierto nivel de autonomía y con deseos opuestos a los nuestros -padres o maestros- registrando la necesidad interna de desafiarnos. Lamentablemente, la consecuencia habitual de ese desafío va a ser la expulsión -en términos emocionales- del territorio de intercambio afectivo. Claro, los adultos no estamos dispuestos a que alguien nos contradiga, mucho menos quien hasta hace poco tiempo dependía de nuestras decisiones. De ese modo actualizamos el abandono histórico, reflejado en el desprecio por las elecciones que el adolescente realiza. Luego -para rematar- aumentamos el control sobre los actos que el adolescente pretende desplegar, suponiendo que es incapaz de tomar decisiones adecuadas. De hecho, raramente el joven o la joven amado/a por el adolescente será aceptado/a en la familia. Sus elecciones –diferentes a las nuestras- difícilmente tendrán nuestro apoyo. Hasta la rebeldía será despreciada y humillada.

Si los adultos comprendiéramos que los adolescentes –es decir quienes están en una compleja transición entre la infancia y la adultez- necesitan auto regularse entre ellos, permitiríamos que se junten más, convivan más entre pares, resuelvan más y mejor sus asuntos y sobre todo, apoyaríamos sus movimientos mientran van calibrando armónicamente la capacidad de valerse por sí mismos. Suponer que la adolescencia es sinónimo de dolor de cabeza para los padres, es una estupidez. Si hubieran sido niños amados, acompañados, observados sin prejuicios ni exigencias; la adolescencia transcurriría con alegría y libertad. Pero si quienes son adolescentes hoy, ayer han sufrido el abandono emocional en cualquiera de sus formas, la confrontación hacia nosotros será feroz. En esos casos sentiremos la rabia acumulada de nuestros hijos, y seremos nosotros quienes les tendremos miedo. Casi tanto como el que ellos han sentido de nuestra parte.

Si verdaderamente queremos reparar aquello que no supimos hacer en el pasado, ahora es el momento justo. Es hora de pedirles disculpas y empezar a amarlos como ellos necesitan, no como nos resulta cómodo a nosotros.

lunes, 15 de octubre de 2012

El límite de la desconexión

Después de más de un mes sin pasar por acá, lamentablemente vuelvo con una entrada por algo feo.
En Chubut una maestra de un jardín de infantes difundió una foto de un bebé de 9 meses, que había sido amordazado con una cinta tipo scotch en una silla, por alguna de sus compañeras. A esta maestra "solo se le ocurrió sacar la foto". Para mí resulta increíble que no haya radicado la denuncia inmediatamente, que no haya llamado a la policía... y aún más incomprensible me resulta al leer que esta maestra narró que estos hechos se daban casi cotidianamente...
Como es posible que alguien pueda hacer algo así?? Como puede ser que la dueña del jardín no supiera nada? Como puede una docente, que se supone que le gustan los niños, atar a un bebe de 9 meses y taparle la boca con cinta?? Estoy atónita, estupefacta... A estas maestras deberían inhabilitarles el contacto con niños para toda la vida. Una mujer que hace algo así no puede estar con criaturas, ni propias ni ajenas.
A qué grado de desconexión con las necesidades primarias de una criatura se puede haber llegado para llegar a este límite? O mejor dicho, para haber traspasado TODOS LOS LÍMITES.
Lo peor es que esto tomó estado publico, pero cuantos casos similares habrá que no nos enteramos!!
Sin ir mas lejos, al publicar esta foto en público, una amiga me contó que a su hija, en el jardín, le metieron la cabeza dentro de un balde con agua para que deje de llorar!! Y que la denuncia que radicó se la archivaron por falta de pruebas!!
Espero que, además de que este jardín quede cerrado para toda la vida, estas "docentes" sean castigadas con todo el peso de la ley.

miércoles, 29 de agosto de 2012

Carlos Gonzalez en Argentina

El pediatra español Carlos Gonzalez, autor de los libros "Besame Mucho, como criar a tus hijos con amor", "Mi hijo no me come" y "Lactancia, un regalo para toda la vida" (entre otros) estará en Argentina.
Lamentablemente me quedaré con las ganas de verlo, ya que las entradas son caras para mi presupuesto, y la unica charla gratuita es en medio de mi horario laboral, por lo que me resultará  imposible asistir (además de lo complicado que me resultaría ir a Capital con los tres niños).
Les comparto los lugares y fechas de las charlas:



lunes, 13 de agosto de 2012

Estreno de la película La Educación Prohibida

Hace un tiempo les había adelantado aquí la realización de la película "La Educación Prohibida".
Finalmente el día ha llegado, y la película se estrena hoy en 151 salas alrededor del mundo.
Yo ya no puedo esperar que los chicos se duerman para poder verla tranquila.
Como la película es de libre distribución, acá la dejo en su versión completa.

domingo, 12 de agosto de 2012

FELIZ DIA DEL NIÑO!!


Hoy en Argentina festejamos el día del niño.
Si bien es una fecha comercial, me parece importante tener un día, no tanto para hacer regalos ostentosos, sino simplemente para recordar en nuestros hijos el niño que alguna vez fuimos cada uno de nosotros, y pensar y tratar de cambiar las cosas para los niños que aún hoy sufren maltratos y privaciones.

Para mis hijos, para sus hijos, y para el niño interno de cada uno, FELIZ DIA!!
Emma y Maite recibiendo sus regalos esta mañana.

Que sean niños los niños.
Que sean niños, y no clientes de las compañías de celulares, o vendedores de rosas en los bares, o estrellas descartables de la televisión.

Niños, no limpiavidrios en los semáforos, o botín de padres enfrentados o repartidores de estampitas en los subtes.

Que no sean niños soldados, los niños. Que sean niños los niños, simplemente. Que no sean foto de un portal pornográfico. Que no sean los habitantes de un reformatorio.

Que no sean costureros en talleres ilegales de ningún lugar del mundo.

Que sean niños los niños, y no un target.

Que no sean los que pagan las culpas. Los que reciben los golpes. Los bombardeados por publicidad. Que sean niños los niños. Todo lo aniñados que quieran. Todo lo infantiles que quieran. Todo lo ingenuos que quieran. Que hagan libremente sus niñerías.

Que se dediquen a ser niños y no a otra cosa.

Que no sean los que no juegan, los acosados por las preocupaciones, los tapados de actividades.

Que sean niños los niños y se los deje preguntar sin levantar la mano, formar filas torcidas, llevar alguna vez la Bandera no por ser mejor alumno, sino por ser buen compañero.

Que sean niños los niños y no los incentivados con desmesura a consumir todo lo que saca el mercado.

Que sean niños, y no los que aspiran pegamento en una esquina o fuman paco en la otra, tan de nadie, tan desprotegidos.

Niños, no nombres que tienen que rogar por recibir el apellido paterno o la cuota de alimentos.

Que sean niños los niños.

Y que los niños sean lo intocable, que sea la gran coincidencia en cualquier discusión ideológica; que por ellos se desvelen los economistas de todas las corrientes, los dirigentes de todos los partidos, los periodistas de todos los medios, los vecinos de todas las cuadras, los asistentes sociales de todas las municipalidades, los maestros de todas las escuelas.

Que sean niños los niños, y no el juguete de los abusadores.

Que sean niños, no "el repetidor" o "el conflictivo" o "el que nunca trae los deberes".

Niños, y no los que empujan el carro con cartones.

Que sean niños los niños, simplemente.

Que ejerzan en paz el oficio de recién llegados.

Que se los llame a trabajar con la imaginación o con lápices de colores.

Que se los deje ser niños, todo lo niños que quieran.

Y que los niños sean lo importante, que por ellos lleguen a un acuerdo los que nunca se ponen de acuerdo; que por ellos se dirijan la palabra los que no se hablan, que por ellos hagan algo los que nunca hicieron nada.

Que sean niños los niños y que no dejen de joder con la pelota.

Que sean niños en su día. Que lo sean todos los días del año. Que sean felices los niños, por ser niños. Inocentes de todo lo heredado.

Por Mex Urtizberea

jueves, 9 de agosto de 2012

Newsletter LG Agosto 2012


El amor al prójimo

¿Hay algo para cambiar en el territorio público? ¿Vale la pena accionar en el ámbito de la política? Posiblemente sí, siempre y cuando incluyamos los cambios personales y recuperemos la capacidad de amar al prójimo. El “prójimo” es alguien muy cercano. Es nuestra mascota. Es nuestro hermano. Es nuestro compañero de oficina. Es nuestro hijo. Es nuestra ex suegra. Pero ¿hay que llevarse bien con todo el mundo? No, sería estúpido pretenderlo. Sin embargo, lo que sí podemos hacer es comprendernos y compadecernos del niño que hemos sido. Entonces podremos comprender y compadecer incluso a quienes nos hacen daño, a quienes hoy no nos cuidan, a quienes nos maltratan en la actualidad sin darse cuenta.

Si no asumimos individualmente la responsabilidad de comprendernos y comprender al prójimo, no habrá cambio posible. No hay movimiento político ni régimen gubernamental que haya demostrado jamás, que la solidaridad pueda instalarse de manera sistemática entre los seres humanos a nivel colectivo. No hay cambio político posible si creemos que se trata de pelear contra nuestros contrincantes. Eso no tiene nada que ver con un posible orden amoroso a favor de las comunidades. Las peleas y las “luchas” políticas no le sirven a nadie, salvo a quien necesite alimentarse de alguna batalla puntual o a quienes anhelan detentar más poder para salvarse.

Entiendo que a todos nos interesa aportar un granito de arena a favor de un mundo más amable y ecológico, más solidario e igualitario, más interesado en elevarnos espiritualmente, intelectualmente y creativamente. Para ello, tenemos que comprender que las luchas personales sólo fueron recursos de supervivencia en el pasado, pero que hoy no tienen razón de ser si las comprendemos dentro del contexto de nuestras experiencias de desamparo.

Estoy convencida que las revoluciones históricas se gestan y se amasan adentro de cada relación amorosa. Entre un hombre y una mujer. Entre un adulto y un niño. Entre dos hombres o entre cinco mujeres. En ruedas de amigos. En el seno de familias solidarias. Si no conocemos ninguna, es hora de ponernos esa responsabilidad al hombro. Esta es la ocasión perfecta para detectar los mecanismos de supervivencia que han sido imprescindibles cuando fuimos niños, pero que ahora se han convertido en un refugio caduco. Es momento de utilizar las herramientas con las que sí contamos, comprendiendo y agradeciendo aquello que hemos sabido hacer en el pasado. Ya está. Es tiempo de madurar. Hoy tenemos la obligación de ofrecer nuestras habilidades, nuestra inteligencia emocional y nuestra generosidad al mundo, que tanta falta le hace.

Laura Gutman.

Extracto del libro “Amor o dominación: los estragos del Patriarcado” de próxima aparición.

Si usted quiere leer y reenviar el artículo en inglés, haga clic aquí

miércoles, 8 de agosto de 2012

Nueva ley de Obstétricas: el parto en casa, "moda de elite, de ricos y famosos"


Hace ya unos días que quería comentar esta nota de Pagina 12, aprovecho en este momento que ambas niñas duermen y tengo un respiro (con 3 no es tan fácil ya encontrarle tiempo al blog, sepan disculpar!)
Como les compartiera aquí, hace un tiempo ya que se estaba estudiando en la Comisión de Salud una nueva ley de obstétricas o parteras, como se las llama más comúnmente.
Esta nueva ley contempla un marco mucho más amplio del accionar de la profesional obstétrica, accionar que, aunque se encontraba desde siempre preparada para llevar a cabo, no realizaban ya que quedaban siempre a la sombra del médico obstetra.
Así, a partir de la nueva ley, las parteras podrá controlar todas las etapas del embarazo sano, colocar DIU, interpretar estudios, prescribir medicación, extender certificados, etc.
Sin embargo, esta ley tiene una trampa: establece que las parteras solo podrán asistir los partos en en entidades debidamente habilitadas, coartando de esta manera el derecho de las mujeres a parir en sus casas o en la casa de sus parteras, si así lo desean.
Para completar lo desafortunado de la ley, la misma diputada Chieno, al defender su proyecto, tuvo varias frases igualmente desafortunadas en esta nota periodística, reduciendo la lucha por el derecho a elegir dónde y con quién parir a una cuestión económica, de cobertura de las obras sociales, considerando que las parteras no están capacitadas para atender partos a domicilio (demostrando un absoluto desconocimiento de las estadísticas de los partos en casa, que entre otros aspectos tienen las tasas de cesáreas más bajas de todas), y lo peor de todo, diciendo que esto se trata de un "deseo de una elite, a una moda de ricos y famosos".
No soy rica, mucho menos famosa, ni pertenezco a ninguna "elite". Pero parí a mis dos hijas menores en mi casa, acompañada de parteras. Ambos partos fueron excelentes experiencias, que sin duda recomiendo a cualquiera, en especial si las comparo con el parto de Joaqui, que si bien fue parto "normal", fue super intervenido.
El parto de Emma lo pude afrontar porque estuvimos ahorrando desde antes de que yo quedara embarazada, porque teníamos claro que no queríamos repetir la experiencia que habíamos tenido con Joaqui.
El parto de Maite, lo pagamos ahorrando mes a mes durante el embarazo, más los aguinaldos.
En ambos casos fue un sacrificio, pero que lo hicimos gustosos, a sabiendas de que estábamos dándoles a nuestras hijas la mejor venida al mundo que nos era posible.
Por otro lado, de todas las mujeres que la vida me dio la alegría de conocer, que han parido en sus casas, o en las casas de sus parteras, NINGUNA de ellas es millonaria, y solo conozco, como caso de una famosa, el de Carla Conte.
La mayoría de estas mujeres afrontaron el costo del parto ahorrando, pidiendo prestado a familiares y amigos, e inclusive sacando prestamos bancarios.
Al quitar a las parteras la posibilidad de atender partos en casa, lo que se está haciendo es limitando aún más el acceso de las mujeres todas, aún más las de menores recursos, a parir donde y con quien quieran.
Como la misma Diputada Chieno reconoce, las parteras que asistan partos en casa "pueden poner en peligro su título". En estas condiciones, pocas son las parteras que se arriesgaran a perder su profesión, su modo de vida y la forma en que llevan el sustento a sus familias. Por ende, el parto en casa será, ahora sí, cada vez algo más elitista, porque cada vez habrá menos profesionales dispuestos a hacerlo, y menos mujeres podrán pagarlo.
Se arroja a las parteras y a las mujeres que quieran parir en casa a la ilegalidad, a estar al margen de lo permitido, a no tener protección legal alguna. Por desinformación y por capricho.
Y si vamos más a fondo, supongamos que realmente el parto en casa fuera una moda, que fuera elitista o algo de ricos y famosos... acaso ellos son menos personas por el simple hecho de ser famosos o millonarios?? Acaso no tienen tanto derecho a elegir parir en sus casas como lo tienen de elegir parir en tal o cual clínica?? Esta desafortunada frase, para mí, tiene un solo nombre: discriminación. Porque discriminar según la definición de la Real Academia Española, es "Dar trato de inferioridad a una persona o colectividad por motivos raciales, religiosos, políticos, etc.". Y negar a alguien el derecho a parir en su casa por la simple razón de que es famoso o puede pagarlo, es lisa y llanamente, discriminar, le pese a quien le pese.
Parir es un hecho fisiológico, no una enfermedad. Cualquier mujer sana puede parir a su hijo, aún sin ayuda (y no es que aconseje parir sin asistencia de ningún tipo, yo no lo haría, pero conozco varios casos en los que el profesional no llegó a tiempo, y la mujer parió igual, no va a estar esperando a que el medico llegue para parir, faltaba más!!). Lo hemos hecho durante milenios, y ese es el motivo de que la raza humana haya llegado hasta aquí. Y podemos seguir haciéndolo, si nos dejan.


martes, 7 de agosto de 2012

Semana Mundial de la Lactancia Materna 2012


El 1 de agosto comenzó la Semana Mundial de la Lactancia Materna, que termina mañana.
Este año, en Argentina, se está haciendo incapié fundamentalmente en la creación de lactarios, por lo que esta tarde se hace una tetada en el Congreso apoyando su creación.
En ese marco, en Telefe entrevistaron a la Lider de la Liga de la Leche de San Isidro, Cecilia Karplus, y a Camila, que fue mamá por segunda vez recientemente, y que tiene mucha experiencia en dar la teta.
Acá pueden ver la entrevista!
De más está decir que me considero una lactivista.
Amamanté a Joaqui hasta los 3 años y cuatro meses, a Emma hasta los dos años y cuatro meses (con ambos fue un destete pactado, pero que se dió muy relajadamente, y los desteté estando embarazada de más de 20 semanas), y sigo dando la teta a Maite, de un año y 3 meses, y pienso seguir por lo menos hasta los dos años, y luego iremos viendo como nos vamos sintiendo las dos.
Aquí pueden leer sobre mi experiencia de lactancia con Emma y aquí con Joaqui.

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