
jueves, 22 de abril de 2010
Pequeños gestos para un gran mundo

martes, 20 de abril de 2010
Lactancia y caries

A continuación van una serie de documentos e información que puede resultarnos util al momento en que alguien nos diga que “es conveniente que destetemos porque sino nuestro hij@ podría desarrollar caries por culpa de la lactancia”:
Varios factores pueden producir la caries dental. La principal causa es una alimentación rica en azúcares que ayudan a las bacterias a corroer el esmalte, aunque, dependiendo del tipo de azúcar, su incidencia varía. Otras causas son una mala higiene dental, la ausencia de flúor en el agua y la propia genética, que como se ha demostrado provoca la aparición de caries en algunos niños especialmente sensibles a pesar de seguir unos hábitos profilácticos correctos.
Si bien la bacteria S. mutans es la principal responsable de la caries, se han encontrado otros factores que también muestran una inesperada correlación con este problema: complicaciones durante el embarazo o el parto, nacimiento prematuro o por cesárea, diabetes materna, enfermedades renales, incompatibilidades del Rh, alergias, gastroenteritis frecuentes y diarrea crónica. Además, una dieta rica en sal o baja en hierro y el uso de chupete parecen favorecer también la aparición de caries.
Antes de la aparición del primer diente, alrededor de la mitad de los niños de 6 meses ya están infectados con Streptococcus mutans. Según una investigación, a los 24 meses de edad el 84% de los niños había desarrollado una colonia considerable. Los factores asociados a estos casos fueron la ingesta de bebidas dulces antes de dormir, tomar demasiados alimentos dulces, picar entre comidas, compartir comida con adultos y una presencia muy alta de dichas bacterias en la madre. Por el contrario, la falta de bacterias se asoció básicamente con el cepillado habitual de los dientes.
Caries causadas por biberones
Una vez que los dientes empiezan a salir, una de las causas más habituales de su aparición se denomina caries del biberón, producida por un contacto frecuente con la leche o zumos, especialmente si se deja al bebé con el biberón para dormir, usándolo como un chupete. Si el bebé necesita del biberón para usarlo como chupete, es imprescindible que sólo contenga agua. Nunca se debe mojar con miel o azúcar.
¿Y la lactancia materna?
Según La Liga de la Leche Internacional (LLLI), “habitualmente se considera que la lactancia materna es la causa de la caries dental, puesto que no se hace distinción entre las diferentes composiciones de la leche materna y artificial, y entre los diferentes mecanismos de tomarla. Al pecho, el pezón se sitúa al final de la cavidad bucal, evitando que la leche caiga alrededor de los dientes, a diferencia de cuando se succiona de una tetina. Sólo tenemos que considerar la abrumadora mayoría de
niños amamantados con dientes sanos para saber que deben haber otros factores
implicados.”
Kevin Hale, asesor de pediatría dental de la academia Americana de Pediatría, comenta que "la mayoría de dentistas y madres lactantes no se llevan muy bien porque los dentistas no acaban de creerse los estudios científicos que demuestran que la lactancia no contribuye a la caries." Aunque la leche humana no provoca caries, algunos estudios han mostrado que puede contribuir a su desarrollo en aquel pequeño porcentaje de niños que están en la zona de riesgo (por razones hereditarias, por ejemplo).
Según la Academia de Medicina de la Lactancia, “sería evolutivamente suicida que la leche materna causara caries porque la selección natural hubiera eliminado los casos más serios. Hay 4.650 especies de mamíferos y todos ellos amamantan a sus crías. La raza humana es la única con problemas serios de caries”
La Liga de La Leche insiste en que "un pequeño porcentaje de niños amamantados desarrolla caries a pesar de la leche materna, no por su culpa”, y añade “cuando se plantea el destete, se debería tener en cuenta las múltiples ventajas de la leche materna frente a la leche artificial, por lo que se debería respetar la decisión de la madre. En lugar de proponer un destete por culpa de la caries, el dentista debería investigar la causa de fondo del problema.”-------------------------------------------------
La producción de caries depende de la unión de varios factores, entre los más importantes se describen:
1. Presencia de fluoruros en la dieta, los que actúan en forma importante en la mineralización de los dientes.
2. Higiene bucal. (Cepillado correcto y frecuente)
3. Dieta. La sacarosa es el principal hidrato de carbono que actúa como sustrato para la adhesión de bacterias responsables de caries. La leche materna no contiene sacarosa.
4. Flora bucal. La alimentación con leche materna induce el mantenimiento de una
microflora bacteriostática para los gérmenes productores de caries, principalmente estreptococos.
Por lo expuesto, es claro deducir que la lactancia es PROTECTORA frente al riesgo de caries y de ninguna manera puede producirla.
Por otra parte, se sabe que la succión al seno es muy diferente de aquella que se realiza en el biberón. Con el biberón la leche sale prácticamente sin esfuerzo, y el niño oprime la tetina con su lengua para controlar el flujo de leche. De ahí, que la leche se dirige hacia la parte anterior de la boca y baña los dientes.
Por el contrario, en la lactancia, el pezón es aspirado hasta el fondo de la boca, donde se unen el paladar duro y el paladar blando, atrás de los dientes. Un movimiento de succión es seguido automáticamente de uno de deglución, lo que impide que los dientes se bañen en leche (la cual, como te he dicho antes, no contiene sacarosa).
De lo anterior es posible concluir que, si bien los niños amamantados tienen caries,
es sin duda, no a causa, sino a pesar de la lactancia.
No obstante he estado revisando toda la bibliografía que me ha sido posible, para poder responderte de una forma contrastada y objetiva y he encontrado numerosos estudios sobre la relación entre la aparición de caries dental y la lactancia materna.
Entre ellos cabe destacar el trabajo realizado por el Dr. Constantine Oulis, de la Universidad de Atenas , quien tras realizar un estudio en niños amamantados bien directamente del pecho o con leche materna en biberón sugiere que la leche materna contiene algunos factores, tales como anticuerpos que pueden inhibir al S. Mutans, la bacteria que causa la caries dental. Publicado en Nueva York (1/27/00)
A continuación te envio la bibliografia en la que puedes ampliar esta información:
JR Serwint et al, “Child-rearing practices and nursing caries”, Pediatrics, 8/93, 92:
233-37.
Harry Torney, “Prolonged on-demand breastfeeding and dental caries. An investigation”, tesis.
Allaiter Aujourd’hui, La Leche League France, pag. 16, jul - sept 1996. Publicado en Nuevo Comienzo de la Liga de la Leche - Latinoamérica, Abril - Junio 1997
Una referencia reciente es la del estudio realizado por Erickson PR, Mazhari E (1999) Investigation of the role of human breast milk in caries development. Pediatric Dentistry, 21 (2):86-90.Comité de Lactancia Materna
-------------------------------------------Como han dicho la leche materna no tiene sacarosa sino lactosa que no es cariogénica. Los que producen caries son los estreptococos mutans que actuan una
vez que consumimos un azucar durante mas o menos 20 minutos sobre el esmalte
dental. Por ello ( si no se usa algun producto como el xylitol) la higiene es esencial.
Los estreptococos mutans provienen de la boca materna, en algunas comunidades los besos, el pasar el chupete de una boca a otra o juguetes o mordillos hace que se colonice con esta bacteria.
Lo que hacen los odontologos es disminuir el reloj de azúcar ( período de exposición del estreptococo + azucar+ diente).
Por lo que si un niño tiene caries los habitos saludables son lo adecuado.
Entre los mitos que existen es comer una manzana limpia los dientes, pues me han comentado que no es así. Esto se explica por el Ph bucal ( grado de acidez bucal) pues cuanto más ácido más corroe el esmalte predisponiendo a la agresión y estableciendo las caries.
Es asi que los jugos de soya, soya, las bebidas colas, la manzana acidifican el medio y pueden ocasionar las caries.
Si se ponen a pensar que al sexto mes cuando iniciamos con la alimentación complementaria lo primero en darle es una papilla de manzana y azúcar la combinación es explosiva, con esto no digo que no debe darse, sino que una vez que comió se puede limpiar la encia y el diente en cuestión con agua mineralizada en cuya etiqueta deberia verse la cantidad de fluor. Algunas comunidades ya tienen fluor en su sistema de administración de aguas potables, pero otras que extraen de pozo no, pues no son procesadas y esto es a tener en cuenta pues efectivamente el exceso de fluor provoca manchas color te con leche en los dientes.
Tambien es cierto lo del mecanismo de succion deglución que los odontologos no lo conocen muy bien, pero si los que hacemos lactancia.
Tarea para el hogar sería que se establezcan los diez pasos para hospitales odontologicos amigos de la madre y el niño, ya que la Iniciativa es solo para maternidades, aunque se han elaborado de centros de salud amigos, jardines maternales amigos, esto quedaría pendiente.
Dra. Patricia Barros Skrok, medica pediatra
martes, 13 de abril de 2010
Newsletter Abril 2010 de Laura Gutman
La polarización entre hermanos... que tema!! Quien de nosotros no ha sido rotulado de chico? "Juan es el estudioso de la familia", "Pedro es la oveja negra de la casa","María es la más obediente", "Juana es la mas ordenada"... Y un día, hablando con un amigo, decimos: "Es que yo siempre fui el más rebelde de los hermanos... " Y cómo sabemos que es así? Realmente es así o hablamos por boca de nuestros padres? Es esa una característica realmente nuestra o la hicimos nuestra de tanto que nos lo machacaron?
Y lo peor de todo es... que dificil que es no rotular a nuestros hijos!! Cuando se tiene uno solo, no es tan complicado, pero cuando son dos o más, realmente es dificil que nosotras, o nuestra pareja, o la abuela, o la tía, no haga comparaciones. Para bien o para mal, pero comparaciones al fin. Y aunque no nos guste, al final siempre para mal, porque como explica LG en la polarización, si hay un "bueno" es porque hay un "malo", si hay un "obediente" (que fea palabra!) es porque hay un "desobiediente", si hay un "ordenado" es porque hay un "desordenado", así que no importa si nos están catalogando bien, porque aunque no se diga en vos alta, necesariamente se está catalogando mal al otro...
Una más de las tantas cosas que debemos trabajar en este camino de ser padres.
Aquí les dejo el artículo:
Polarización entre hermanos
Tener hermanos no es garantía de que los lazos de amor y proximidad emocional se instalen. Tampoco es determinante si tenemos mucha o poca diferencia de edad, ser del mismo sexo o haber compartido habitación durante la niñez. La hermandad depende de la capacidad de nuestros padres de atender nuestras necesidades individuales sin rotularnos, es decir, sin encerrarnos a cada hijo en un personaje determinado.
Para comprender esto, tenemos que ser capaces de abordar el complejo tema de la polaridad. Este es un mecanismo mediante el cual los seres humanos podemos alcanzar el discernimiento. Comprendemos que algo es grande en relación a lo pequeño. Que algo es blando en relación a lo duro. O que algo es femenino en relación a lo masculino. En las relaciones humanas ocurre lo mismo: “proyectamos” lo que creemos, lo que suponemos o lo que nos trae alivio. Esa “proyección” es “polar”, es decir, reconocemos algo “bueno” respecto a lo “malo”. Este sistema inconsciente ubica nuestras experiencias en algún “estante” conocido de nuestro armario emocional, pero no refleja necesariamente la realidad.
Dicho esto, pensemos en el nacimiento de un segundo hijo. Ya desde la sala de parto diremos: “Nahuel es tranquilo, a diferencia de Fernando que era movedizo”, o bien: “Catalina sólo quiere dormir, en cambio Nicolás se pasaba despierto todo el día”. Al proyectar “polarmente”, ya estamos imponiendo un “personaje” que el niño luego se verá obligado a asumir. De ese modo, cuando un niño cree que según sus padres es inteligente, o responsable o distraído o agresivo o terrible, intentará asumir ese papel a la perfección. Hará lo posible para ser el más terrible de todos o el más valiente de todos para ser querido. Ahora bien, si el niño no se siente suficientemente amado, creerá que su hermano -opuesto- sí lo es. Esto demuestra que el niño no está recibiendo la calidad de confort, mirada, presencia o disponibilidad materna o paterna que necesita. Cegado por su desesperada necesidad de sentirse protegido y amparado por los adultos, hambriento de amor y de caricias, pretenderá “robar” a sus hermanos, pequeñas porciones de afecto. Claro, los hermanos -tan carentes como él- tendrán las mismas vivencias. ¿Cómo lo sabemos? Porque se llevan “como perro y gato”. ¿Cómo continúan estas historias? En principio los castigamos, o al revés, no otorgamos ninguna importancia a las “peleas de niños”. En ambos casos se quedan solos y deseosos de obtener mirada. Luego, en la medida que crecen y adquieren autonomía, registran la distancia instalada, aún siendo hermanos y habiendo atravesado la infancia juntos. Durante la juventud ya son extraños. La vida sigue. En el mejor de los casos luego toleran algún vínculo formal o social entre ellos, aunque en otros casos se habrán enemistado para siempre. Esos niños, hoy somos nosotros.
Entonces ahora, ¿qué podemos hacer con nuestros hijos, si pretendemos que mantengan relaciones afectuosas entre hermanos? Pues será menester escuchar y comprender a cada hijo en su especificidad de niño pequeño. No sacar conclusiones precipitadas sobre sus virtudes o defectos ni compararlos entre ellos. Intentar satisfacer en la medida de nuestras posibilidades, todo aquello que los niños demandan. Y sobre todo, traducir con palabras sencillas lo que hemos comprendido acerca de ellos, compartiendo esos pensamientos con el resto de nuestros hijos. Sólo entonces cada niño podrá amar a sus hermanos, porque los ha comprendido.
Laura Gutman
martes, 30 de marzo de 2010
Algunas citas que me gustan

- "Quiereme cuando menos lo merezca, porque será cuando más lo necesite." - Rosa Jové
- "Para cambiar el mundo, es preciso cambiar la forma de nacer". - Michel Odent
- "Ni los hemisferios cerebrales más sabios de científicos puede producir un alimento más exacto a cada situación que los hemisferios torácicos, sus senos, de una madre alerta y atenta." - Sherlock Holmes (Jorge Diaz Walker dixit)
- "Lo malo del chupete es el cuerpo que falta detrás." - Casilda Rodrigañez
- "La violencia ejercida en cada nacimiento sigue sembrando la violencia en el mundo" - del documental "Callate y Pujá".
- "Nunca he oído a una madre que intente dar el biberón y fracase, ni que el médico le dijera: "No hay que ser fanáticos, si rechaza el biberón dale el pecho que también se cría" - Carlos Gonzalez
- "Solamente dos legados duraderos podemos aspirar a dejar a nuestros hijos: Uno, raices; el otro, alas." - Hodding Carter
- "Los niños han de tener mucha tolerancia con los adultos." -Antoine de Saint-Exupery
- "Protegedme de la sabiduría que no llora, de la filosofía que no ríe y de la grandeza que no se inclina ante los niños." - Khalil Gibran
- "Lo que se les hace a los niños, los niños harán a la sociedad." - Karl Menninger
- "...cuando duerme una madre junto al niño, duerme el niño dos veces
cuando duermo soñando en tu cariño, mi eterno ensueño meces" - Miguel de Unamuno
- "Durante cientos de años, lo único que hemos enseñado a los niños ha sido a respetar el poder, la autoridad y la violencia, y no a las personas." - Jesper Juul
miércoles, 24 de marzo de 2010
Campaña de vacunación contra la gripe A

Personalmente, tengo sentimientos muy encontrados con respecto a la vacunación en general.
He leído opiniones a favor y en contra de vacunar a nuestros hijos, y ambas posturas me generan suspicacias, por lo que no termino de definirme a favor ni en contra de ninguna de ellas.
Por eso hemos elegido para nuestros hijos lo que consideramos que es un "término medio". Hemos aplicado aquellas vacunas que están en el calendario oficial de vacunación de nuestro país, pero ni una más: ni la de la meningitis (Prevenar), ni la del rotavirus, ni la de la varicela.
Tampoco yo me vacune contra la rubeola (que tuve de chica) cuando se hizo aquí la campaña masiva de vacunación para mujeres en edad fértil. Ni Hernán se vacunó cuando fue la vacunación masiva para los hombres.
En fin, con respecto a la vacuna monovalente que se aplicará en Argentina, nosotros, particularmente (y no abogamos porque nadie siga nuestro ejemplo, ya que cada familia es un mundo) hemos decidido NO aplicarnos ni aplicarles la vacuna a los chicos.
En primer lugar, porque en principio, esta enfermedad no es más mortal que la gripe estacional común. En segundo lugar, porque Joaqui ya tiene 5 años, y no tiene ni ha tenido enfermadades respiratorias, lo que lo excluye del grupo de riesgo, y Emma, si bien estaría dentro del grupo de riesgo por edad, no va a guardaría, así que consideramos que teniendo los cuidados necesarios en nuestro hogar (lavarnos bien las manos, usar alcohol y desinfectantes) son muy bajas las chances de que pudiera verse afectada por la gripe.
Hay que destacar que en países europeos, como Alemania y Francia, la vacuna, que en un primer momento había sido declarada obligatoria para "grupos de riesgo" (pacientes con antecedentes de enfermedades respiratorias, niños menores de 5, embarazadas, entre otros) termino siendo declarada VOLUNTARIA debido a la oposición de los médicos. Y la manor parte de la población no se la aplicó.
Habrá una charla sobre este delicado tema, a cargo de una médica con orientación antroposófica, en Olivos:
Vacunas: aportes para decidir con conciencia
Conferencia a cargo de la Dra. Alejandra Chiappano
Pediatra con orientación antroposófica
Sábado 17 de abril de 10 a 12 hs.
Pacheco 2354 (esquina Marconi), Olivos
Aporte sugerido en beneficio del grupo de juegos $25
Organiza Grupo La Calandria
Les dejo algunos enlaces sobre la enfermedad y la vacuna, para estar informados:
- Síndrome de Guillain Barre
- Riesgos de la vacuna H1N1 (en inglés)
- Vacuna monovalente para el H1N1 (muy interesante, muestra la composición de MERCURIO de cada vacuna)
- Video sobre la gripe (no he podido terminar de verlo aún, pero hasta ahora me ha resultado super interesante)
lunes, 22 de marzo de 2010
Los chicos y la tele

"A la mujer se la ha engañado con la liberación"
Pueden acceder a la misma desde aquí.
lunes, 15 de marzo de 2010
El génesis del superdepredador: la principal verdad incómoda (Michel Odent)
Hoy recibí a través de FB este artículo del obstetra Michel Odent, autor de libros como "El granjero y el obstetra" (que recomiendo) y uno de los pioneros en partos naturales.La Humanidad tiene que hacer frente a una gran diversidad de “verdades incómodas”. Al Gore, la cumbre de Copenhague y el concepto de una “economía de bajo consumo de carbono” han convertido a una de ellas en un tema de gran actualidad. Otros ejemplos incluyen la sobrepoblación global, la destrucción de la capa de ozono, la contaminación de la cadena alimenticia marina, la crisis de la biodiversidad, las armas de destrucción masiva y el aumento espectacular de incidencias de numerosas enfermedades. Todas estas verdades incómodas se podrán considerar secundarias después de abordar la cuestión de quién es el responsable de los dilemas actuales. El "Homo superdepredador” –el tipo de Homo que actualmente domina a todas las criaturas que viven en el planeta Tierra– está dotado con un increíble potencial de agresividad y es sin duda el responsable de las muchas amenazas a las que se enfrentará nuestra especie durante el tercer milenio: esta es la Principal Verdad Incómoda.
Genesis del Homo superdepredador
Las preguntas básicas, por lo tanto, tienen que ver con la génesis de los principales rasgos del Homo superdepredador. Es probable que los factores genéticos sean importantes, puesto que el potencial para la agresividad de nuestro pariente cercano, Pan Troglodytes (el chimpancé común), está bien documentado: estos primos nuestros toman parte en guerras y violaciones; se ha observado que los humanos y los chimpancés son las únicas especies que matan a sus congéneres deliberadamente, con premeditación. No obstante, desde un punto de vista más práctico y para idear un cambio hipotético hacia una humanidad renovada, capaz de vivir en paz y de forma sostenible, tenemos que considerar los posibles factores epigenéticos que refuerzan estos rasgos humanos.Para investigar factores epigenéticos de este tipo, primero tenemos que referirnos al momento decisivo, cuando nuestros ancestros empezaron a domesticar a otros seres vivos. En ese momento los grupos de humanos adaptaron sus estrategias de supervivencia con el comienzo de la agricultura y la ganadería. La construcción de pueblos y ciudades proporcionó una nueva dimensión al concepto de territorio. Surgieron razones renovadas para conflictos territoriales y económicos. Desde ese momento, la estrategia de supervivencia de los grupos de humanos ha estado basada en la dominación de la Naturaleza y en la dominación –incluso la eliminación– de otros grupos de humanos. Nos es fácil comprender que durante miles de años, los grupos de humanos exitosos han sido aquellos que hayan transmitido de generación en generación las creencias y rituales que amplifican el potencial humano de la agresión. La dominación de la Naturaleza y de otros grupos de humanos tiene implícita la capacidad de destruir la vida y por lo tanto influye en el desarrollo de la capacidad de amar.
En el 2010 tenemos algunas pistas sobre el momento en el que aparecen factores medioambientales que pueden influir en el desarrollo de los rasgos principales del Homo superdepredador. A la par que conceptos como la expresión génica, el silenciamiento génico, y la modulación epigenética aparecen más corrientemente en la literatura científica, estamos aprendiendo a plantear nuevas preguntas sobre la génesis de condiciones patológicas y rasgos de personalidad. En el pasado, se trataba principalmente de comparar los componentes de los factores genéticos y medioambientales y de identificar los genes implicados. Hoy tenemos que pensar en términos de timing o del momento exacto cuando algo ocurre.
Una de las funciones de la Base de Datos de Investigación en Salud Primal es tratar de identificar los momentos críticos para la interacción génico-medioambiental en cuanto a los rasgos de personalidad y los estados de salud. Una visión del conjunto de la base de datos sugiere que en cuanto a la génesis de rasgos metabólicos, los períodos críticos significativos ocurren durante la vida fetal, mientras que el período alrededor
del parto parece ser crucial para la capacidad de amar y el potencial de agresión. De esta manera, una exploración de la base de datos, usando palabras clave que indican tipos metabólicos (tales como obesidad, diabetes tipo 2, resistencia a la insulina, o cardiopatía) muestran estudios que detectan factores de riesgo sobre todo durante la vida fetal, mientras que palabras clave que tienen que ver con alteraciones en la capacidad de amar (incluyendo el amor hacia uno mismo) muestran estudios que detectan los factores de riesgo sobre todo durante el período perinatal.Esto es lo que ocurre con palabras clave como por ejemplo criminalidad, autismo, suicidio, drogadicción y anorexia nerviosa.
Por eso podemos dar por hecho que en las sociedades donde el desarrollo del potencial de agresión es decisivo, es a través de creencias y rituales perinatales que los entornos culturales puedan interferir eficazmente –exactamente de la misma forma en la que todos los entornos culturales han interferido durante miles de años. Han amplificado las dificultades del parto humano; han retado al instinto maternal agresivo-protector, separando al recién nacido de la madre y han retrasado el inicio de la lactancia materna. (El instinto maternal agresivo-protector no necesita una definición: solo hay que imaginarse la agresión que resultaría si alguien intentase quitarle el recién nacido a una madre chimpancé).
Harían falta varios tomos para revisar todas las maneras tradicionales en las que se ha interferido con los procesos fisiológicos durante el período perinatal en diferentes entornos culturales. Un repaso del conjunto de las creencias y rituales más generalizados, nos revela, sobre todo, las cicatrices perineales que quedan tras el ritual de la mutilación genital, diferentes aspectos de la socialización del parto, la evolución del papel de la matrona, creencias relacionadas con calificar al calostro como “malo” o el peligro del contacto visual entre la madre y el recién nacido, rituales relacionados con el corte precoz del cordón umbilical, la autorización por la que tiene que esperar la madre antes de poder tocar a su bebé (autorización que puede ser concedida por el chamán, el padrino, la matrona o por el padre, por ejemplo). El efecto cumulativo de creencias y rituales de tal grado de generalización, constituye un condicionamiento cultural poderoso resultando en que una mujer sea incapaz de dar a luz sin la ayuda de asistentes al parto que colaboran con su pericia y energía, y que el recién nacido requiera de un cuidado urgente, proporcionado por una persona diferente a la madre.
Del Homo superdepredador al Homo ecologicus
Estas consideraciones sobre la génesis de los rasgos principales del Homo Superdepredador asumen una importancia primordial en un momento decisivo en la historia de la humanidad, cuando nos damos cuenta que lo que está en juego es la salud del planeta y la supervivencia de nuestra especie. Estamos aprendiendo que la dominación de la Naturaleza tiene sus límites. La necesidad de crear más unidad en el pueblo planetario es cada vez más aceptada. Tenemos que preguntarnos sobre cómo el respeto a la Madre Tierra, como faceta del amor, pueda desarrollarse. Dicho de otro modo, entendemos que la humanidad tiene que inventar estrategias radicalmente nuevas para la supervivencia. Esto conlleva una evolución del Homo Superdepredador hacia un ser humano que podríamos llamar Homo Ecologicus.
Primero tenemos que aclarar, de forma concisa, en qué consiste la naturaleza de este momento decisivo de la historia de la humanidad.Aún cuando, durante miles de años, haya sido una ventaja para la supervivencia de los grupos de humanos desarrollar el potencial de agresión, ahora es imprescindible, para la supervivencia de nuestra especie, que desarrollemos la capacidad de amar. Usando como referencia a nuestro pariente cercano, el chimpancé común, hemos sugerido que los factores genéticos podrían explicar nuestro potencial de agresión. De la misma forma, usando a otro de nuestros parientes muy cercanos, el bonobo (el bonobo, o Pan Paniscus, recientemente diferenciado del chimpancé común), podemos suponer que nuestra capacidad evidente de amar también tiene una base genética sólida: el altruismo y la compasión, que existe entre los bonobos, están bien documentados y no hay constancia de agresiones letales, ni entre la población salvaje ni en cautividad y tampoco consta informe alguno sobre machos forzando la copulación, maltratando a las hembras adultas o matando a las crías.
¿Será utópico tal programa?
En el contexto científico actual es teóricamente factible explorar el concepto de períodos críticos del desarrollo y programar una evolución del Homo superdepredador compatible con la upervivencia de nuestra especie. Primero, harían falta estudios científicos, desde una perspectiva fisiológica, sobre las necesidades básicas de la mujer de parto. Después tendríamos que digerir estos datos científicos para liberarnos de una larga historia de creencias y rituales, que están perdiendo sus ventajas evolutivas y también tendríamos que abandonar lo políticamente correcto.Un descubrimiento importante de la segunda mitad del siglo veinte, proporciona un ejemplo revelador en cuanto al poder que las disciplinas científicas modernas puedan ejercer para desafiar los aspectos de condicionamiento cultural profundamente arraigados. No fue hasta los años 70 que se descubrió que un bebé humano recién nacido ¡necesita a su madre! Cuando era estudiante de medicina en una unidad de maternidad en 1953, nunca había oído de una madre que pidiera quedarse con su bebé recién nacido en brazos, como si, en esa época, todo el mundo “supiera” que un bebé recién nacido rutinariamente necesitara “cuidados” proporcionados por una tercera persona. De repente se hicieron ensayos aleatorios controlados, que investigaron los efectos del contacto piel con piel directamente después del nacimiento. Estudios de este tipo fueron inspirados por el concepto de un período crítico para el apego madre-bebé, presentado por etólogos investigando a mamíferos no humanos. Al mismo tiempo había una nueva generación de investigación sobre el efecto conductual de hormonas que fluctúan en los períodos perinatales. También se realizaron más estudios sobre la composición del calostro temprano, la manifestación temprana del reflejo de búsqueda y la capacidad que tiene un recién nacido de encontrar el pecho durante la hora siguiente al parto. Desde una perspectiva inmunológica aprendimos que IgG (Inmunoglobulina G) traspasa con facilidad la placenta humana, de forma que los microbios que son familiares para la madre también son familiares para el recién nacido libre de gérmenes. Esto llevó a la conclusión de que, desde una perspectiva bacteriológica, los gérmenes que se transmiten de la madre, idóneamente deberían ser los primeros en colonizar el cuerpo del bebé. Hoy se puede afirmar que, durante el siglo veinte y gracias al desarrollo rápido de varias disciplinas científicas, se descubrieron las necesidades básicas del humano recién nacido.
Puesto que ha sido posible realizar descubrimientos científicos de tal magnitud sobre las necesidades básicas del recién nacido, osamos afirmar que ahora no sería utópico un descubrimiento sobre las necesidades básicas de la mujer de parto –a pesar de enfrentarse a dificultades similares. Contamos con que estudios en profundidad, inspirados por conceptos fisiológicos como el antagonismo catecolaminas –oxitocina e inhibiciones neocorticales, abran vías fructíferas para la investigación. Aguardamos más estudios sobre la manera en la que los factores medioambientales influyen en la liberación de la oxitocina –la “hormona tímida”.
Se prevé que un paso difícil será el digerir los conocimientos científicos y hacer que sean culturalmente aceptables. Los obstáculos ya son obvios en cuanto a las necesidades del recién nacido. La aceptación cultural del hecho que un bebé recién nacido necesite a su madre, tiene algunas implicaciones prácticas visibles: por ejemplo, hizo que el concepto del rooming-in se convirtiera en algo familiar seguido por el concepto del método canguro. Los datos científicos, sin embargo, no fueron fácilmente aceptados por el entorno cultural.Mientras los científicos se concentraban en la interacción madre-recién nacido, el entorno cultural interpretó los resultados afirmando que el recién nacido necesitaba, de forma inmediato, a sus padres. De repente se estableció la doctrina de la participación del padre en el parto. Es como si una interacción madre-recién nacido sin interferencias culturales no fuera aceptable. Es de esta forma que se dio el salto de una generación de asistentes al parto, que no tenían ni idea sobre lo que podía ser la interacción madre-recién nacido, a otra generación, acostumbrada a un nuevo aspecto de la socialización del parto y que carecía de conocimientos sobre la manera en la que pueda transcurrir un parto sin nadie alrededor de la mujer que está de parto, a parte de una matrona experimentada, madura, silenciosa y discreta.
Obstáculos de esta índole, probablemente, retrasarán una comprensión clara de las necesidades básicas de la mujer de parto. El efecto condicionador de miles de años de partos socializados se ha visto reforzado durante las últimas dos décadas gracias a la acumulación de mensajes visuales. Ha habido una verdadera epidemia de videos de supuestos partos naturales. El poder de este tipo de mensajes visuales es enorme en cuanto al condicionamiento cultural. En la mayoría de estos casos se muestra a una mujer que está de parto, rodeada de dos o tres personas (incluyendo un hombre), todos mirándola (además de, claro está, la cámara). Estos partos se presentan como “naturales” porque la escena se desarrolla en casa o porque la madre está a gatas o porque está en una piscina de parto. Pero el entorno es muy poco natural. El mensaje que se transmite por estas imágenes potentes y el vocabulario usado actualmente es el siguiente: -no se puede dar a luz sin la participación de otras personas que contribuyen con su pericia (coaching, gestión etc.) o su energía (el apoyo etc.). ¿Podemos sobreponernos a un condicionamiento cultural tan fuerte?Una interacción entre el conocimiento y la concienciaEn un tiempo cuando la investigación científica se desarrolla a una velocidad sin precedentes, todas las preguntas relacionadas con la supervivencia de nuestra especie inspiran preguntas sobre la capacidad humana de digerir el conocimiento científico. En otras palabras, la exploración de la interacción entre el conocimiento y la conciencia se está haciendo más decisiva que nunca.
Los conocimientos científicos pueden inducir y estimular una nueva conciencia. El descubrimiento de que un recién nacido necesita a su madre es un ejemplo típico de datos científicos constituyendo la base de una nueva conciencia. Por otra parte, una nueva conciencia puede llevar a conocimientos científicos o a ayudar a evaluar la importancia de datos científicos. Además, demasiada información proporcionada por una disciplina altamente especializada puede convertirse en un obstáculo a una nueva conciencia. Un buen ejemplo es el gran número de mujeres obstetras quienes, según estudios británicos y americanos, programan una cesárea para el nacimiento de sus propios hijos y aceptan la operación como una forma rutinaria de dar a luz.
Su postura se puede entender, puesto que son profesionales altamente especializadas
y únicamente tienen en mente los resultados de innumerables ensayos aleatorios controlados que sugieren, según los criterios usados rutinariamente en la investigación médica para evaluar las prácticas de la obstetricia, que una cesárea es una opción fácil y segura. Otras mujeres, que no se han visto influenciadas por el mismo tipo de información, han llegado a un nivel más avanzado de conciencia y consideran la vía abdominal como inaceptable como primera opción. La conciencia puede ser inducida por el conocimiento intuitivo (“conocimiento”) anteponiéndose a los efectos que puedan conllevar los datos científicos.
La importancia de ser bilingüeEn todo el mundo hay núcleos de personas vanguardistas que poseen una capacidad especial de llegar a una nueva conciencia antes que los demás. Su responsabilidad consiste en ayudar a través de la iniciación y la divulgación de nuevas conciencias. Mientras intentan transmitir sólo su conocimiento intuitivo –mientras sólo hablan el “lenguaje del corazón”– su esfuerzo resulta infructuoso. Para tener influencia deben racionalizar su “instinto visceral”. Tienen que entrenarse para ser “bilingües” –es decir que tienen que aprender a combinar el “lenguaje del corazón” o la transmisión de sus conocimientos intuitivos, con el lenguaje científico.Cada vez se hace más fácil combinar estos dos lenguajes.Para ilustrar esta necesidad de ser “bilingüe” vamos a empezar con el ejemplo de aquellas ersonas que aceptan la cesárea como la manera preferida de tener a un bebé. ¿Cómo podemos ayudarles a alcanzar otro nivel de conciencia? En el contexto científico actual es fácil explicar que para dar a luz a los bebés y alumbrar la placenta, todos los mamíferos –incluyendo los mamíferos humanos– tendrían que liberar un “coctel de hormonas del amor”. También es fácil recordar que, hasta hace poco tiempo –a pesar de las interferencias culturales– una mujer no podía tener un bebé sin depender de la liberación de un flujo de hormonas de este tipo. Sin presentar datos estadísticos sofisticados, podemos hacer patente fácilmente que, a nivel planetario, el número de mujeres que dan a luz y alumbran la placenta gracias a la liberación de un flujo natural de hormonas se está acercando a un cero, puesto que muchas de las que todavía dan a luz por vía vaginal, necesitan sustitutos farmacológicos que obstaculizan la liberación de hormonas naturales sin compartir sus efectos conductuales. Esto es una forma sencilla de explicar que la historia del parto se encuentra en un momento decisivo; es una forma sencilla de sugerir que las hormonas del amor se están haciendo inservibles en el período critico en torno al nacimiento; es una forma sencilla de inspirar preguntas en términos de civilización; es una forma sencilla de clarificar en qué deben consistir nuestros objetivos.
Nuestros objetivos no deberían ser la eliminación de la cesárea, que de hecho constituye una operación de rescate maravillosa. Nuestros objetivos deberían constituir la creación de condiciones para que el mayor número de mujeres posible pueda dar a luz a sus bebés y alumbrar las placentas gracias a la liberación de sus propias hormonas naturales.
Este objetivo solo será realista el día en que las necesidades básicas de la mujer de parto sean bien comprendidas. Todos aquellos que, sin importar su procedencia, se dan cuenta de que el altamente inteligente Homo superdepredador es capaz de hacer inservibles a las hormonas del amor, se preguntarán lo que pasará con nuestra civilización después de que varias generaciones sigan por el mismo camino.De hecho, el lenguaje científico nos ayuda a darnos cuenta de, y racionalizar, la necesidad que tenemos para alcanzar una dimensión colectiva. Para esto no podemos usar a los animales como modelo. Entre los mamíferos no-humanos las consecuencias de interferir en el proceso de parto son espectaculares e inmediatas desde un punto de vista individual: en general la madre no muestra interés por su bebé. Entre los humanos hacen falta estudios a largo plazo, con cantidades enormes de sujetos, para poder detectar un efecto significante. Esto queda patente al explorar la Base de Datos de Investigación en Salud Primal. Por ejemplo, un estudio realizado con toda la población femenina sueca, nacida durante un período de tiempo de diez años, fue necesaria para demostrar que los partos con fórceps y ventosa son estadísticamente factores de riesgo significativos para desarrollar anorexia nervosa más adelante en la vida; de la misma manera fue necesaria la inclusión de más de 50,000 sujetos varones nacidos en Jerusalén, durante un período de tiempo de ocho años, para demostrar que los resultados medios de inteligencia eran significantemente más altos en aquellos nacidos por fórceps o ventosa. Necesitamos sobre todo esta rama en fase de desarrollo, perteneciente a la epidemiología, llamada Investigación en Salud Primal, para entrenarnos a ampliar nuestros horizontes para la transición necesaria hacia el Homo ecologicus. ¿Será posible modificar de manera deliberada y consciente los rasgos dominantes del Homo superdepredador a través de lo que sería un proceso de modulación epigenética? ¡Será posible soñar con un paso tan fundamental en la historia de la humanidad!Michel Odent
http://wombecology.com
Marzo de 2010
viernes, 12 de marzo de 2010
Dos entrevistas a Carlos Gonzalez

miércoles, 3 de marzo de 2010
Newsletter de Laura Gutman del mes de Marzo 2010
martes, 2 de marzo de 2010
Primer día de jardín...
viernes, 26 de febrero de 2010
Cesarea ¿natural?

sábado, 20 de febrero de 2010
Pautas para relactación

Una forma útil para reducir los suplementos de leche artificial es la siguiente:
Resumen basado en el documento de la OMS-1998, disponible en: RELACTACIÓN: http://www.aeped.es/lactanciamaterna/otros-doc.htm versión en español: Dr Juan Jose Lasarte. Presidente Comité de Lactancia AEP
martes, 16 de febrero de 2010
El puerperio, por Laura Gutman

Vamos a considerar el puerperio como el período transitado entre el nacimiento del bebé y los dos primeros años, aunque emocionalmente haya una progresión evidente entre el caos de los primeros días -en medio de un llanto desesperado- y la capacidad de salir al mundo con un bebé a cuestas.
Para intentar sumergirnos en los vericuetos energéticos, emocionales y psicológicos del puerperio, creo necesario reconsiderar la duración real de este tránsito. Me refiero al hecho que los famosos 40 días estipulados -ya no sabemos por quién ni para quién- tienen que ver sólo con una histórica veda moral para salvar a la parturienta del reclamo sexual del varón. Pero ese tiempo cronológico no significa psicológicamente un comienzo ni un final de nada.
Mi intención –por la falta de un pensamiento genuino sobre el “sí mismo femenino” en la situación de parto, lactancia, crianza y maternaje en general- es desarrollar una reflexión sobre el puerperio basándonos en situaciones que a veces no son ni tan físicas, ni tan visibles, ni tan concretas, pero no por eso son menos reales. Vamos a hablar en definitiva de lo invisible, del submundo femenino, de lo oculto. De lo que está más allá de nuestro control, más allá de la razón para la mente lógica. Intentaremos acercarnos a la esencia del lugar donde no hay fronteras, donde comienza el terreno de lo místico, del misterio, de la inspiración y la superación del ego. Para hablar del puerperio, tendremos que inventar palabras, u otorgarles un significado trascendental.
Para quienes ya lo hemos transitado hace tiempo, nos da pereza volver a recordar ese sitio tan desprestigiado, con reminiscencias a tristeza, ahogo y desencanto. Recordar el puerperio equivale frecuentemente a reordenar las imágenes de un período confuso y sufriente, que engloba las ilusiones, el parto tal como fue y no como una hubiera querido que sea, dolores y soledades, angustias y desesperanzas, el fin de la inocencia y el inicio de algo que duele traer otra vez a la conciencia.
Para comenzar a armar el rompecabezas del puerperio, es indispensable tener en cuenta que el punto de partida es “el parto”, es decir, la primer gran “desestructuración emocional”. Como lo he descrito en el libro “La Maternidad y el encuentro con la propia sombra”, para que se produzca el parto necesitamos que el cuerpo físico de la madre se abra para dejar pasar el cuerpo del bebé permitiendo un cierto “rompimiento”. Este “rompimiento” corporal también se realiza en un plano más sutil, que corresponde a nuestra estructura emocional. Hay un “algo” que se quiebra, o que se “desestructura” para lograr el pasaje de “ser uno a ser dos”.
Es una pena que la mayoría de los partos los atravesemos con muy poca conciencia con respecto a este “rompimiento físico y emocional”. Ya que el parto es sobre todo un corte, un quiebre, una grieta, una apertura forzada, igual que la irrupción de un volcán que gime desde las entrañas y que al despedir sus partes profundas destruye necesariamente la aparente solidez, creando una estructura renovada.
Después de la “irrupción del volcán” (el parto) las mujeres nos encontramos con el tesoro escondido (un hijo en brazos) y además con insólitas piedras que se desprenden como bolas de fuego (nuestros “pedacitos emocionales”, o nuestras partes desconocidas) rodando hacia el infinito, ardiendo en fuego y temiendo destruir todo lo que rozamos. Los “pedacitos emocionales” van quemando lo que encuentran a su paso. Miramos azoradas sin poder creer la potencia de todo lo que vibra en nuestro interior. Incendiando y cayendo al precipicio, suelen manifestarse en el cuerpo del bebé (como una llanura de pasto húmedo abierta y receptora). Son nuestras emociones ocultas que despliegan sus alas en el cuerpo del bebé rozagante y disponible.
Como un verdadero volcán, nuestro fuego rueda por los valles receptores. Es la sombra, expulsada del cuerpo.
Atravesar un parto es prepararse para la erupción del volcán interno, y esa experiencia es tan avasallante que requiere de mucha preparación emocional, apoyo, acompañamiento, amor, comprensión y coraje por parte de la mujer y de quienes pretenden asistirla.
Sin embargo pocas veces las mujeres encontramos el acompañamiento necesario para introducirnos luego en esa herida sangrante, aprovechando este momento como punto de partida para conocer nuestra renovada estructura emocional (generalmente bastante maltrecha, por cierto) y decidir qué haremos con ella.
El hecho es que -con conciencia o sin ella, despiertas o dormidas, bien acompañadas o solas, incineradas o a salvo- el nacimiento se produce.
Lamentablemente hoy en día consideramos el parto y el post-parto como una situación puramente corporal y del dominio médico. Nos sometemos a un trámite que con cierta manipulación, anestesia para que la parturienta no sea un obstáculo, drogas que permiten decidir cuándo y cómo programar la operación, y un equipo de profesionales que trabajen coordinados, puedan sacar al bebé corporalmente sano y felicitarse por el triunfo de la ciencia. Esta modalidad está tan arraigada en nuestra sociedad que las mujeres ni siquiera nos cuestionamos si fuimos actrices de nuestro parto o meras espectadoras. Si fue un acto íntimo, vivido desde la más profunda animalidad, o si cumplimos con lo que se esperaba de nosotras. Si pudimos transpirar al calor de nuestras llamas o si fuimos retiradas de la escena personal antes de tiempo.
En la medida que atravesemos situaciones esenciales de rompimiento espiritual sin conciencia, anestesiadas, dormidas, infantilizadas y asustadas... quedaremos sin herramientas emocionales para rearmar nuestros “pedacitos en llamas”, permitiendo que el parto sea un verdadero pasaje del alma. Frecuentemente, así iniciamos el puerperio: alejadas de nosotras mismas.
Anteriormente describíamos la metáfora del volcán en llamas, abriendo y resquebrajando su cuerpo, dejando al descubierto la lava y las piedras. Análogamente, del vientre materno, surge el bebé real, y también el interior desconocido de esa mamá, que aprovecha el rompimiento para colarse por las grietas que quedaron abiertas. Esos aspectos ocultos encuentran una oportunidad para salir del refugio. La sombra ( es decir, cualquier aspecto vital que cada mujer no reconoce como propio, a causa del dolor, el desconocimiento o el temor) utiliza el quiebre para salir de su escondite y presentarse triunfante en la superficie.
El problema para la mamá reciente es que se encuentra simultáneamente con el bebé real que llora, demanda, mama, se queja y no duerme... y al mismo tiempo con su propia sombra (desconocida por definición), inabarcable e indefinible.
Pero concretamente ¿con qué aspectos de su sombra se encuentra?. Cada ser humano tiene su personalísima historia y obstáculos a recorrer, por lo tanto sólo un trabajo profundo de introspección, búsqueda personal, encuentro con dolores antiguos y coraje, podrá guiarnos hacia el interior de esa mujer que sufre a través del niño que llora.
El puerperio es una apertura del alma. Un abismo. Una iniciación. Si estamos dispuestas a sumergirnos en las aguas de nuestro yo desconocido.
Laura Gutman
jueves, 11 de febrero de 2010
El berrinche
El día martes 9 de febrero el noticiero de Telenoche mostró al aire una de sus "notas de color/relleno no tengo más noticias para dar"con las que nos tienen acostumbrados por las noches.Pero esta vez captaron mi atención ya que mostraban un video bajado de youtube (al cual promocionaban como el más visto del sitio, o algo así) en donde podía verse un bebé haciendo un "berrinche". Incluso la nota se titulaba así.No solo mostraron el videito varias veces sino que la Señora Maria Laura Santillan (mujer y madre) con una risa burlona-sarcástica "explicaba" lo que le ocurría a este niño: "que no es más que lo que ocurre a muchos niños de su edad, el clásico berrinche Señora Rosa... a quien no le hizo alguna vez esta escenita un hijo, no?"Mientras tanto yo veía un niño de no más de dos años (sino menos) tirado en el suelo, completamente desarticulado, desestructurado psiquicamente. Un niño que aún no habla como un adulto y por ende no puede expresar que le ocurre como tal.La "notita" me dio mucha bronca. Sentí que se trataba con total liviandad un tema que no es menor y tiene que ver con el trato que a cotidiano le brindamos a nuestros niños.Hoy, miercoles 10 de febrero, mientras voy paseando con Martin y Santi, escucho a dos señoras comentando el "video del berrinche".Inmediatamente pienso qué llegada tienen a nosotros los medios masivos de comunicación y como de manera sesgada nos muestran una realidad con una fuerte carga ideológica.Como es mi costumbre ultimamente, me volqué a escribirlo, como un modo de expresar lo que siento porque cada vez estoy más cansada de estas cuestiones que verdaderamente me angustian.Con esta nota las invito a que reflexionemos respecto de nuestra mirada hacia los niños. ¿Somos capaces de ponernos en el lugar de un bebé/niño? ¿Con qué frecuencia lo hacemos?Mientras escribo es como si estuviera viendo al niño tirado en el suelo con un entorno que: lo filma, le pasa por al lado ignorando lo que le sucede, casi buscando que se tire al piso como si fuera una gracia. Claro, ¡Qué tonta! Cierto que es gracioso, si la cara de la Sra. Santillan me indica que tengo que reirme!Me pregunto, ¿Que le pasa al niño? No lo sabemos. Lo que interesa, en todo caso, es "mostrar" que los niños son manipuladores, caprichosos, que quieren hacer con nosotros lo que se les antoja.O no será al revés, Sra Santillán? ¿No será que los adultos somos todo eso? Los adultos "fayuteamos": si no nos cae bien alguien le ponemos cara de todo bien y hasta le decimos algo lindo. Todos sabemos que un niño jamás haría algo de eso. Sin embargo, ¡que pronto lo olvidamos!Parafraseando a mi querido Francesco Tonucci, empecemos a mirar "con ojos de niño" a nuestra infancia. Les adjunto el famoso videito para quien no lo haya visto. Despues me cuentan que les parece.
Liliana De Maio(nota: Liliana es tecnica universitaria en puericultura y crianza egresada de la UNSAM y está a punto de recibirse de psicopedagoga)
miércoles, 3 de febrero de 2010
Newsletter de Laura Gutman del mes de Febrero 2010

Las adicciones se establecen siempre a partir del desamparo original. Así como la persona maternante hizo lo que quiso y lo que pudo cuando éramos bebés y no teníamos recursos para decidir sobre nuestra vida; ahora la sustancia a quien le otorgamos todo poder de decisión, “hace lo que quiere” con nosotros. El principal problema cuando abordamos la compleja temática de las adicciones, es que permanecemos prisioneros de las necesidades infantiles, sin discernir que se trata de nuestra realidad emocional primaria. Ahora es necesario comprender que incorporemos lo que incorporemos, ya no obtendremos mamá. Esa es historia antigua, que merece una profunda comprensión y un delicado trabajo de regresión y sanación.
Reconozcamos que la adicción no se combate. No es posible luchar en contra de una necesidad primaria. Y toda adicción, es decir, toda incorporación desesperada de madre, busca resarcirse. Por lo tanto sería muy necio, además de habernos quedado sin mamá, quedarnos sin cigarrillo o sin alcohol.
Por eso, toda adicción necesita ser comprendida. Hoy es posible sanarnos a través de una conciencia plena de nuestra realidad emocional. Luego nos corresponde asumir que lo más devastador de los mecanismos adictivos no son las sustancias con las cuales buscamos calmarnos; sino que vivimos tan preocupados por llenar nuestro vacío existencial que no estaremos dispuestos a atender necesidades ajenas. Tenemos hambre. Queremos comer el primer plato de comida que aparezca. No hay lugar en nuestro corazón para compartir nutrientes. En este punto, los adictos somos egoístas, porque creeremos que nuestras necesidades tienen prioridad por sobre los deseos o necesidades de los demás. Por lo tanto, si nos importa comprender nuestras adicciones, intentemos nutrirnos a nosotros mismos reemplazando las carencias pasadas por relaciones afectivas basadas en el interés mutuo. Y estemos atentos a todo aquello que piden los demás, especialmente si tenemos a nuestro cargo niños pequeños. Si somos capaces de nutrir y dar prioridad a los otros, habremos superado toda adicción.
Laura Gutman
sábado, 30 de enero de 2010
Castigos: sí o no?
Acabo de escribirle porqué no estoy a favor de los castigos (sean estos físicos o no).
Reconozco que alguna vez he "amenazado" con aplicar algún castigo, pero la realidad es que Joaqui (y menos Emma, que recién tiene un año) nunca fue puesto en "penitencia" y se porta igual de bien que cualquier otro niño de su edad, no nos toma el pelo, ni intenta medirnos hasta donde puede llegar.
Sí lo hemos "retado", sobre todo cuando esos retos son de algo que ya nos ha sacado de las casillas, y ha sido una reacción del momento, pero luego intentamos hablar con él sobre su comportamiento, porque nos ha molestado y porqué hemos reaccionado de X manera.
También ha tenido que hacerse cargo de las consecuencias de sus actos, que no es lo mismo que castigar. Por ejemplo, en una epoca, cada dos por tres pedía que le compremos un autito. Pero no los cuidaba, los dejaba tirados y los pisabamos al no verlos, o se los olvidaba en cualquier lado. Llego un punto en que no podíamos seguir comprando autitos a cada rato. Así que le dijimos que debía empezar a cuidar sus juguetes, y que no podíamos darnos el lujo de comprarle más juguetes hasta que porque sí hasta que no aprendiera a cuidar los que ya tenía.
No puedo decir que lo logramos en un 100%, al fin y al cabo es un niño, ni que lo hemos cumplido en un 100% porque si bien respetamos esta consigna a rajatabla durante unos meses, de a poco nos fuimos flexibilizando y ahora cada tanto le compramos alguna pavadita "porque sí".
Les dejo aquí dos artículos, uno extraído de Criar con el Corazón, y el otro de Lacmat, de porqué NO sirve aplicar castigos a nuestros hijos.
POR QUE NO A LOS CASTIGOS
1- Porque los castigos enseñan que la conciencia es algo externo, impuesta. Y las razones para hacer el bien deben estar dentro de uno mismo. Así, minusvaloramos la capacidad de los niños de saber cumplir las normas y les hacemos perder la confianza en sí mismos.
2- Porque enseñan que se deben cumplir las normas para no recibir el castigo y no porque haya una razón en la propia norma. Por tanto, cuando desaparezca el castigo, desaparecerá el cumplimiento de la norma.
3- Porque es muy difícil ser justo con los castigos, porque no son iguales las situaciones. Además, siempre hay un margen de error, el acto es evaluado y enjuiciado desde fuera y las más de las veces falta información. Por otra parte, los castigos pueden ser injustos porque inciden en el resultado de una acción y no en la causa que ha llevado a esa acción.
4- Porque es muy difícil establecer límites en los castigos: a mayor delito, mayor castigo... ¿hasta dónde? Si siguen sin cumplir las normas, ¿qué vamos a hacer, matarlos?
5- Porque, una vez cumplido el castigo, la contricción desaparece. Ya no nos sentimos mal por haber errado, porque hemos pagado. Esto apaga la propia conciencia.
6- Porque se imponen, nacen del poder, de la fuerza y resultan humillantes y alienantes. Además de enseñar la ley del más fuerte, no deja de ser un ejercicio de violencia y la violencia genera violencia. Como un grito, como un tortazo, un castigo es la prueba obvia de q el q lo impone se quedó sin argumentos, se siente desarmado y es solo por la fuerza q se considera con capacidad para imponer su criterio. Es el momento justo, en q como madre o padre, dejarás claro a tu hijo q nunca debió tenerte tanta confianza:
a. no eres alguien a quien confiarle tus errores, puede haber represalias
b. no eres alguien con plena capacidad para dar respuestas y, cuando te quedas sin ellas, eres capaz de reaccionar violentamente
7- Porque generan rabia y ganas de venganza en el niño. Se bloquea con esos sentimientos y le impiden aprender que lo que ha hecho no ha estado bien. Siempre se ven los castigos como algo injusto o desproporcionado y eso da más motivos para seguir insistiendo intentando que no te pillen (a menos que el castigo sea tan duro que no lo haga por miedo y una relación basada en el miedo es funesta).
8- Porque el castigo implica culpa, y no queremos niños con sentimiento de culpa, sino con sentido de la responsabilidad
9- Porque el castigo desvía la atención del niño de su propia acción (más o menos inadecuada) y la traslada a la acción paterna del castigo. De ese modo el niño concentra sus esfuerzos, bien en algún tipo de venganza o bien en como evitar que le pillen la próxima vez. El castigo obliga a los niños a ser mentirosos (aprenderán a maquillar sus errores) y, por tanto, deterioran la relación de confianza con los padres.
10- No deja lugar a actitudes empáticas y ocupa el lugar de una actitud creativa donde se debería buscar vías alternativas a la situación.
11- Busca corregir la conducta y eso implica una situación de constante "vigilancia" del castigado.
12- Implica una valoración de la persona que hay detrás de esa conducta ("has sido malo"), con sus correspondientes mensajes calificativos implícitos y explícitos. En situaciones grupales pone de manifiesto quién es "mejor" o "peor".
13- En el caso de niños menores de 5 años, no pueden ponerse en el lugar del otro, no prevén consecuencias y no se dominan, así que el castigo es injusto puesto que no son responsables.
Situaciones donde parece aceptable alguna forma de castigo:
1- Situaciones límite de peligro: quizás sea la única forma de pararlos. Esto se aplica sobre todo al colegio, donde hay muchos niños con un solo profesor.
2- Sufrir las consecuencias directas del error: es educativo porque enseña que nuestras acciones tienen consecuencias que nosotros mismos debemos resolver.
3- El malestar y enfado que produce una mala acción son legítimos y no hay porqué ocultarlos: también es un castigo.
Lo mismo se aplica a los premios.
DISCIPLINA POSITIVA (Tomado de la Red Lacmat)
- SEVERIDAD (control excesivo) -->“tu lo haces porque lo digo yo”
- PERMISIVIDAD (sin límites) --> “Haz lo que te apetezca”
- DISCIPLINA POSITIVA (amabilidad y firmeza) --> “Puedes decidir que hacer dentro de unos límites que sean respetuosos con todos”
- La ofuscación entre querer una cosa, no entender lo que pasa y el rechazo paterno, es la fuente de la mayoría de las rabietas. (Rosa Jové, psicologa)
- Se trata una explosión nerviosa con abundantes sacudidas y otros movimientos más o menos violentos, gritos y, en determinado nivel y según el carácter, golpes de cabeza a alguien, insultos y quizás lanzamientos más o menos afortunados de objetos. Y que acostumbra a venir a continuación de una demanda por parte de la criatura que sus adultos de referencia no quieren o no pueden satisfacer. (Miquel Àngel Alabart ,psicologo )
- rebobinar la película”, y averiguar especialmente qué le estuvo pasando al niño ANTES de la famosa y estruendosa rabieta
- Cuando el contacto físico sea posible, un abrazo le hará saber que le seguimos queriendo, y además servirá de contención
- “Describir su comportamiento, (“estás gritando mucho, parece que tienes ganas de pegarme)
- Necesita saber que toda esa mezcla de emociones es válida, que no lo censuramos, que lo acompañamos, que estamos allí, respetando su proceso, sin intervenir, pero sin abandonarle
- Poner nombre a sus sentimientos, describiendo lo que ha pasado (“querías el caramelo y mamá no te lo ha comprado, no? Y te has enfadado mucho”)
- Una vez pasada la rabieta, mostrarles otra forma de canalizar las emociones (pintar su enfado, golpear un cojín…)
- Ignorar: le estamos enseñando que el dolor no es socialmente aceptable, que una persona bien educada no “se deja llevar” por sus sentimientos.
- Castigar: Los sentimientos no son controlables y es emocionalmente sano liberarlos (aunque sea enfado, ira, frustación etc)
- Humillar: decir la última palabra, ajustar cuentas, dejar bien claro quién se ha portado mal y quién se ha portado bien