sábado, 26 de abril de 2008

He amamantado 3 años, 4 meses, 1 semana y 5 dias


Ese es el tiempo que llevo amamantando a Joaquín. Y creo que esta hermosa etapa se termina.
Me siento la mujer maravilla por haber llegado hasta aquí, superando absolutamente todas mis expectativas.
No sé bien en qué momento me volví una fanática (en el buen sentido de la palabra) de la lactanca materna.

Aquí, un repaso sobre nuestra historia: mía, de Joaqui y de esta maravillosa etapa de la crianza.

Los comienzos.
Cuando nació Joaquín ni había pensado en el tema lactancia. De hecho, como mi madre no nos amamantó ni a mí ni a mis hermanas, porque "no tenía leche", pensaba que seguramente yo heredaría el mismo problema y no podría amamantar a mis hijos.

La información que tuve durante el curso preparto fue practicamente nula, y la poca información que hubo, fue mala.

Al momento del nacimiento, pusieron al bebé en mi pecho, pero yo no sabía (ni se me ocurrió) que ya podía amamantarlo en la sala de partos, así que no hice nada, excepto mirarlo y reconocerlo.

No sé cuanto tiempo tardé en darle el pecho por primera vez. Supongo que una hora, tal vez un poco más, porque no lo amamanté hasta que estuvimos tranquilos en la habitación.

Al principio fue dificil. Todavía recuerdo la primer noche con Joaquín. No paraba de llorar, yo no sabía calmarlo, y me sentía agotada física y mentalmente. Llamé a la enfermera y pedí que le den una ayudita. A la media hora lo trajeron profundamente dormido. Inconsciente de mí, en aquel momento no tenía idea de que estaba haciendo peligrar la lactancia.

Luego llegué a casa, y siguiendo las recomendaciones del curso preparto (donde nos habían recomendado que no acostumbraramos a los niños a usar la teta de chupete) le daba 10 minutos de cada pecho, cada dos horas.

Más tarde, cerca del mes, aparecieron las grietas. Terribles grietas. El pezón parecía una tapita, lo levantaba y se veía la carne viva del otro lado. Compré pezoneras y seguí con la lactancia con ellas, hasta que mis pechos estuvieron cicatrizados. Ahí comencé a retirar las pezoneras de a poco, y comencé a asesorarme por internet y a través del libro de LLL, El Arte Femenino de Amamantar, de como lograr la posición correcta para que Joaqui mamara. Recuerdo que él lo hacía con los labios hacia adentro. De a poquito, y con infinita paciencia, le acomodé los labios una y otra vez, hasta que logré que aprendiera a mamar abarcando toda la areola y con los labios hacia afuera.




La compatibilización de lactancia y trabajo.
Cuando Joaqui tenía 3 meses volví a mi trabajo. Lamentablemente, por una cuestión económica, no podía permitirme una excedencia no remunerativa.

Durante unos meses antes de volver al trabajo me había preparado probando distintos sacaleches, extrayendo y almacenando leche en el freezer, para que le pudieran dar cuando yo estaba fuera.

Cada mañana salía a las 8 de la mañana, con una luncherita conservadora, el estractor manual (que más adelante cambié por uno electrico) y varias bolsitas del gel que se congela. Me sacaba leche dos o tres veces por día, la guardaba en la heladera del trabajo hasta la hora de volver a casa (a las 17 hs), y luego la leche tenía aproximadamente una hora de viaje en tren, hasta llegar a casa y volver a la heladera hasta el día siguiente, en que mi suegra se la daba a Joaquín.

Al principio recuerdo que me angustiaba mucho, no sacaba nada. Luego fui tomando experiencia, llegando a sacar hasta 350 ml, por día (nunca logré sacar mas de eso). Como la leche que yo me había extraído el día anterior no alcanzaba alimentar a Joaqui todo el día, descongelaban también alguna de las bolsitas que yo había almacenado con antelación, normalmente unos 150 ml. más.

Cuando llegaba a casa, amamantaba a Joaquin de un pecho, y del otro me extraía un poco más. Durante el fin de semana también me extraía leche, para recuperar algunas de las bolsitas que habíamos descongelado durante la semana.

Así pude mantener 6 meses de lactancia exclusiva. Y recién alrededor de los 9 meses de Joaqui, que ya durante la jornada laboral me extraía muy poco (el ultimo tiempo ya extraía de forma manual con los sacaleches no lograba sacar ni una sola gota), alguna que otra vez hechamos mano de complemento si las reservas de la heladera ya no alcanzaban.

Cuando Joaqui tenía 13 meses la empresa donde trabajaba comenzó a tener problemas economicos, y debido a la falta de pago de los sueldos me consideré despedida. Allí ya no fue necesario dar complemento, porque yo estaba todo el día en casa, y comencé nuevamente a dar el pecho a demanda.

Volví a trabajar 5 meses después, pero tuve la suerte de conseguir un trabajo a 15 cuadras de mi casa, solo hasta el mediodía, y muy bien pago. Le daba el pecho antes de irme, y luego Hernán le daba un yogur o fruta, almorzaba alguna papilla en lo de mi suegra, y cuando yo llegaba, tomaba la teta para dormir la siesta, y ya el resto de la tarde, otra vez a demanda.



¿El final?

Desde entonces he amamantado a mi hijo a demanda: cuando él pedía, cuantas veces quisiera, el tiempo que necesitara y en cualquier lugar que estuvieramos. El pecho me ha ayudado a calmarlo cuando tenía un berrinche o se golpeaba accidentalmente. Ha sido su unico alimento cuando ha estado enfermo, y no quería probar otra cosa. Me ha ayudado a dormirlo por las noches. Nos ha dado una complicidad increíble, esa comuncación visual, de juego de manos, de sonrisas, que no creo que hubiera tenido con una mamadera, ya que ese era "nuestro momento". Nadie podía suplantarme en la tarea de amamantar a mi hijo. La teta ha sido mi gran aliada en el crecimiento de Joaquín, y si bien no es un niño más inteligente ni brillante que otros, si bien no es más alto, ni más grande, ni más sano (aunque estoy convencida de que si no tomara pecho, se hubiera enfermado mucho más), sí creo que mi hijo es un niño emocionalmente seguro, y creo que en gran parte, esa seguridad se la ha dado el haber sido amamantado todo este tiempo.

El pecho no solo es nutrición porque alimenta la panza del niño hambriento, también es nutrición afectiva, nutrición emocional, nutrición espiritual. Y de eso no me caben dudas, ese mimo no se lo podría haber dado con una tetina de plastico.


Y ahora creo que estamos llegando al final.
Aproximadamente al comienzo del segundo mes de mi embarazo, comencé a sentir dolor al amamantar a Joaquín. El dolor y la incomodidad fueron subiendo, y a eso se sumó que notaba que ya no tenía leche, a pesar de que Joaqui decía que salía "un poquito

Decidí reducir el numero de tomas, pasé de amamantarlo a demanda a hacerlo tres veces por día: por la mañana, antes de irme a trabajar, ya que siempre pedía cuando escuchaba el despertador y luego seguía durmiendo; al llegar del trabajo, para que durmiera la siesta; y por la noche, luego de cenar y también para dormir.



Al principio le costó un poco esta reducción de tomas, pero no fue nada terrible, lograba entretenerlo enseguida con algún juego, mimos o alguna fruta o yogur.



Lentamente, fue el mismo Joaquín el que empezó a reducir cada vez más las tomas: primero, ya no se despertaba cuando yo me levantaba, así que dejó de mamar por las mañanas. A las pocas semanas, empezó a no dormir siesta, así que tampoco le daba la toma de la tarde. Hasta hace unos días, solo mamaba un poco de noche, para dormirse. Ahora, algunas noches pide y otra no. Cuando pide y se da cuenta de que me duele, simplemente se queda con el pezón en la boca, sin mamar. Creo que para él ya es un mimo, más que la leche que saca, porque a pesar de la reducción de tomas no he tenido congestión mamaria, así que intuyo que ya no tengo leche.



¿Cómo seguiremos?

Solo Dios sabe. Yo creo que esta etapa ya está terminando, pero no sería el primer niño que se reengancha cuando nace su hermanito. Así que tal vez, todavía tenga chances de hacer lactancia en tandem.


El tiempo dirá.


*Todas las fotos son de nuestro album familiar.

6 comentarios:

MMar dijo...

¡Cuanto nos une apesar de un océano de por medio¡. Me he sentido muy identificada en tu texto. Yo sigo amamantando a Samael con 2 años y medio y reconozco que la lactancia me ha salvado la vida y es la gran herramienta q la Naturaleza ha otorgado a las mujeres para alimentar, consolar, dormir, jugar, sanar, amar, etc. y que éstas han despreciado e infravalorado.
Los primeros meses y por problemas estuve a punto de tirar la toalla hasta que encontré a la mujer-sabia que me ayudó y sanó: Ana Morales.
No tengo metas, cada día de lactancia es para mi un premio y un privilegio.
Dejaré que se destete solo y no me importa amamantarlo en público, creo q es el acto más SUBERSIVO y anti-sistema q podemos hacer: demostrar al mundo cómo criar con amor sin pasar por caja¡¡¡¡ =libertad, poder, apego=mejores personas.
Te admiro por haberlo conseguido con esos horarios de trabajo. ¿No has sufrido mucho creyendo en la crianza con apego y estando 10 horas fuera de casa? Yo tb estuve un tiempo, pero finalmente renuncié y empecé una nueva vida, aun a costa de vender nuestro piso en la ciudad e irnos a un pueblo.
Por cierto ¿no has pensado en quedarte embarazada y hacer lactancia en TANDEM?
je, je

Saludos afectuosos
MMar
www.eldedoenlallaga.com

Anónimo dijo...

Qué hermosa historia !!! Mi hija y yo estamos por cumplir 2 años y 11 meses de lactancia materna sin ningún plan de destete y a pesar de que los primeros tiempos fueron durísimos por las malditas grietas todos los días agradezco a Dios poder vivir esta enriquecedora experiencia de dar el pecho a mi nena. Un abrazo para ustedes y suerte con el nuevo bebé.

Jose y Cali dijo...

Gracias a ambas!!! Y felicidades por esas lactancias prolongadas!!!
Marimar, ya le he dicho a Joaqui que cuando nazca su hermanito va a traer mucha leche, y si quiere volver a tomar teta (ya casi no toma) podrá hacerlo.
Besos!!
Jose

Familia Natural dijo...

Jose, Soy Laura de Familia Natural!! Que hermosa historia!! Me gustaría hacer un link en mi blog, porque realmente es súper inspiradora!! Y sé que podría ayudar a muchas mamás, por tu disfrute de la lactancia prolongada, y por tu decisión de sacarte leche cuando tuviste que volver a trabajar! Te felicito!!
A esto yo llamo un destete FELIZ!
Gracias por compartir tu historia y decime si puedo hacer el link!
Chau y besos a la familia,
Lau

Cecilia dijo...

Jose, gracia spor compartir esta historia, me emociona, me llena de amor!!!!

Felicitaciones!!!!

Luisa Bengolea dijo...

Aolopuedo felicitarte,te invito a conocer y participar en mi blog www.luisabengoleamantastejidasamano.blogspot.com
Un saludo Luisa

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