lunes, 30 de mayo de 2011

Caza de brujas



La semana pasada se festejó la Semana Mundial por el parto Respetado. Casualmente, en medio de los festejos, tuvimos que asistir a la tremenda desgracia de una figura pública, que perdió a su hijo de 36 semanas de gestación.
Las razones de esta pérdida no están claras. La madre venía de un momento de mucha exposición mediática, con el consecuente estrés que ello puede significar, sobre todo para una embarazada, y que encima ha tenido partos y embarazos complicados con anterioridad. Algunos hablan de muerte súbita. Y otros, los más, los “dueños de la palabra”, los mismos que expusieron públicamente a esta mujer al escarnio público por cuestiones que, erradas o no, eran de su vida privada, hablan de que se habría intentado un parto en casa, y responsabilizan a la partera de la muerte del bebé.
En la Semana Mundial por el Parto Respetado, quienes venimos luchando, desde los lugares más sencillos, porque los niños puedan tener un mejor nacimiento y que las madres puedan elegir cómo, dónde y con quién parir, y ser protagonistas de su parto, nos encontramos con pseudo periodistas hablando de “partos artesanales” y “partos bíblicos”, y médicos diciendo que “nadie debería parir en su casa”, como si quienes optamos por traer al mundo a nuestros hijos en la intimidad del hogar, fuéramos unas locas que en pos de un capricho, dejamos librados al azar y a la buena (o mala) fortuna nuestra vida y la de nuestros propios hijos, sin medir las consecuencias.
Asistimos, sin poder creerlo, a una “caza de brujas” moderna, en la que la hoguera son los medios que deforman y desinforman, y las víctimas, las parteras y obstetras que asisten partos en casa, y las mujeres que decidimos tener a nuestros hijos en nuestro hogar.
Se nos acusa de irresponsables, como si el traer un hijo al mundo fuera una situación patológica, y la ausencia de la tecnología y los protocolos que se aplican en las instituciones nos pusiera en inmediato riesgo de vida, a nosotras y a nuestros hijos.
Lamentablemente, esto es algo que sucede cíclicamente, aquí y en otras partes del mundo: sucedió en España, en Rumania, y aquí mismo.
Las desgracias existen. Nadie está libre de que le suceda alguna, y quienes hemos decidido parir en nuestro hogar lo sabemos. Y lo sabemos porque a diferencia de quienes paren en los hospitales, que solo buscan el que tenga la mejor hotelería o la mejor neo, según el caso, quienes decidimos parir en nuestra casa hemos debido informarnos sobre todo lo relativo al parto y nacimiento, no solo para estar seguras de la decisión que hemos tomado, sino también para poder defendernos de la mirada inquisidora del “afuera”.
Las desgracias existen, y nadie está libre de que le suceda alguna. Sin embargo, esos mismos medios que se han ensañado con el parto en casa, no informan sobre la cantidad de cesáreas innecesarias que hay en las clínicas privadas, ni sobre los casos de mala praxis, ni sobre el maltrato obstétrico y neonatológico que se aplica diariamente en todo el país a las parturientas y al recién nacido. “De eso no se habla”. Los médicos y las instituciones tienen mil formas de cubrirse para que no se hable de estas cosas. Ellos tienen el poder, y nosotros nos sometemos a su veredicto.
No reniego de la medicina. Soy hija de médico. Pero creo firmemente que los médicos deben estar para hacerse cargo de lo patológico. En los embarazos y partos sanos, una partera está perfectamente entrenada para hacerse cargo de la situación.
Nos dejemos que tantos años de lucha sean arrastrados por el fango, mediante falacias, ya que ni siquiera se sabe exactamente qué ha sucedido, todo son conjeturas.
Las mujeres hemos GESTADO, PARIDO Y CRIADO a nuestros hijos durante milenios, y es por eso que la humanidad ha llegado hasta donde está hoy en día.
Las mujeres tenemos este precioso DON, este gran PODER. No dejemos que nos metan el miedo en el cuerpo. NOSOTRAS PODEMOS.

miércoles, 18 de mayo de 2011

Lo prometido es deuda: preparto largo (o Reflejo de Eyección Materno Fetal)


Les dejo el artículo sobre los prepartos largos que leí la noche que nació Maite. A mí me ayudo muchísimo a entender lo que me estaba sucediendo, y a tener la esperanza de que el desenlace fuera rápido (como efectivamente fue)

Reflejo de Eyección Materno- Fetal


Existe una diferencia biológica cuantificable entre un parto espontáneo no perturbado y un nacimiento “al uso”. Si un@ tiene la suerte de estar presente en un buen número de partos no “perturbados”, puede observar cómo actúan lo que nosotras llamamos “genes diseñados para la espontaneidad”, dando lugar a un proceso natural sumamente avanzado que combina una serie de recursos físicos y psicológicos para lograr que el parto humano sea mecánicamente exitoso, físicamente tolerable para la mujer que da a luz y seguro para el niño que va a nacer. Este proceso se acompaña de un brusco incremento de la hormona específica del nacimiento (la oxitocina endógena) que estimula la actividad uterina; y de beta endorfinas, que proporcionan un alivio natural y no adictivo al dolor. Las hormonas maternas también desencadenan una producción de adrenalina en el feto, que lo prepara para respirar independientemente y regular su temperatura corporal tras el nacimiento.
El conocimiento del innato potencial de la fisiología del parto normal es fundamental en cualquier modelo de cuidados en matronería. La comprensión del mismo es el primer paso para desmitificar la labor de las matronas y situarla en un contexto en el que pueda resultar realmente útil. También saca a la luz los problemas que suelen presentarse cuando se trata de proporcionar una atención al parto basada en la medicalización hospitalaria a una serie de mujeres sanas que, en caso de no ser perturbadas, podrían tener partos agraciados con un auténtico mecanismo “salva-partos”: el reflejo de eyección materno-fetal.
Fue el ginecólogo francés Michel Odent el que dio nombre a este fenómeno: Reflejo de Eyección Fetal. Las matronas añadimos el término “materno” para resaltar que el feto no se “eyecta”, independientemente, del cuerpo de su madre, sino que es la madre la que permite el paso de esa “energía” espontánea a través suyo con el propósito de liberar a su bebé, sano y salvo, de su temporal hogar uterino.
El doctor Odent trató de identificar el mecanismo biológico responsable de los partos rápidos, aparentemente fáciles y/o precipitados. Esto explicaría por qué, después de un trabajo de parto relativamente corto, una mujer puede dar a luz a su bebé, con sólo unos cuantos pujos y sin ningún trauma perineal significativo. Este reflejo de nacimiento espontáneo es el proceso fisiológico (une biología y psicología) que hace de un parto un acontecimiento mecánicamente exitoso, físicamente tolerable para la madre y seguro para el bebé.
La idea del Reflejo de Eyección Materno Fetal implica un mecanismo fisiológico innato similar a un estornudo a cámara lenta, como si se desencadenase una forma inversa de peristalsis. El cérvix parece dilatarse con más facilidad y rapidez de la esperada (por ejemplo, en una primípara, desde los cinco a los diez centímetros en 43 minutos) y la naturaleza reflexiva de este mecanismo supera eficazmente la resistencia del tejido blando. La ventaja en este momento es saber aprovechar la eficacia de los músculos abdominales para empujar al bebé hacia abajo y hacia afuera sin ser estorbados o contrarrestados por la resistencia muscular o del tejido blando. Las estructuras corporales que se encargan de “sostener” al bebé (cérvix y suelo pélvico) de pronto se relajan y se abren, el feto hace una “caída libre” a través del canal del parto y el suelo pélvico le abre paso en un abrir y cerrar de ojos.
[…] DeLee y Williams, en su tratado de Obstetricia de 1924, ya se lamentaban de que los partos solían presentarse de dos maneras: o muy rápidos o muy lentos. En los partos lentos, las mujeres tardaban en completar la dilatación (a partir de los tres centímetros) entre 15 y 20 horas. Después estaban las multíparas que, sin haber comenzado el trabajo de parto, sufrían una ruptura espontánea de membranas y el bebé simplemente se deslizaba por el canal de parto en el lugar más inapropiado antes de que al médico le diera tiempo a ponerse los guantes o siquiera a llegar. Este elemento de impredecibilidad dirigió los esfuerzos médicos a controlar la “desordenada” naturaleza materna. Así pues, en el caso de las multíparas, parecía lógico inducir el parto para que no dieran a luz en la consulta o en el aparcamiento.
Un componente fundamental del Reflejo de Eyección Materno-Fetal normal, parece ser el psicológico, especialmente el confort psicológico de la madre. Michel Odent lo describió como la necesidad de crear las condiciones psicológicas para que la madre “se sienta segura pero no observada al mismo tiempo”. Según Michel Odent, la primera responsabilidad del profesional de la salud que atiende un parto es la de no perturbar el proceso natural del mismo, Para muchas mujeres, su necesidad de intimidad resulta tan importante como su necesidad de estar en el lugar “correcto” y de contar con la presencia de familiares importantes para ellas, así como con la presencia de un médico o una matrona, antes de “permitir”, al menos en un nivel subconsciente, que dé comienzo la fase dinámica del parto. Para aquellas que prefieren la atención hospitalaria, deben de llegar al hospital antes de que el Reflejo de Eyección tenga lugar. No parece necesaria la presencia de un medico, sino la mera admisión en el hospital.
Este fenómeno es una constante “excepción” a las reglas del parto expresadas por la Curva de Friedman, que representa gráficamente el parto como un proceso lineal, inexorablemente lento e innatamente doloroso. Más importante aún, este concepto lineal contempla el parto y el nacimiento como procesos dependientes únicamente del esfuerzo (cada vez más duro) de la madre y de su capacidad para tolerar el dolor, más que de su habilidad para usar sus recursos internos como elementos facilitadores de su parto. Lo que nuestra sociedad occidental considera un parto “normal” se presenta, así, como un acontecimiento que supone un increíble esfuerzo y en el que la madre trabaja en un proceso lento y de dificultad creciente. Esta idea podría compararse a la de escalar la cara de una montaña clavando engranajes en hendiduras de la roca, trepando dolorosamente hacia arriba una y otra vez, y luchando por cada metro que se recorre. El Reflejo de Eyección Materno-Fetal es exactamente lo contrario a esta expectativa. Aunque es imposible predecir quién experimentará este evento biológico “salva-partos”, muchos profesionales de la salud han observado que una madre tranquila y confiada es más proclive a experimentarlo que una temerosa, ansiosa, insegura de sí misma o con miedo al parto. Dado que ningún profesional de la salud puede programar a las madres para que experimenten este reflejo tan beneficioso, el conocimiento de la naturaleza psico-social/sexual del nacimiento parece ser de gran ayuda a la hora de facilitar su aparición.
En un entorno libre de los miedos exagerados al parto, el Reflejo de Eyección Materno Fetal aparece para dar un toque de “gracia” que solo puede lograrse en términos médicos con el uso de la anestesia epidural. A menudo (aunque no siempre) el Reflejo de Eyección Materno Fetal se ve facilitado en la atención domiciliaria al parto, cuando la madre se mete en una bañera/piscina de agua caliente después de haber alcanzado los 5 centímetros de dilatación, y permanece sola o con su pareja, con las menores interrupciones posibles por parte del profesional que atiende el parto (auscultación de la frecuencia cardíaca fetal cada 30 minutos y un mínimo de tactos vaginales). El doctor Michel Odent señala que es esencial permitir que la madre se sienta segura pero no observada al mismo tiempo. Desgraciadamente, este reflejo espontáneo de parto se ve perturbado con gran facilidad y frecuentemente (aunque no siempre) eliminado por la medicalización durante el trabajo de parto.
El Reflejo de Eyección Materno Fetal representa en el parto lo que los sexólogos Master y Johnson denominaron “meseta orgásmica”, es decir, un estado durante el cual una serie mecanismos internos ponen en marcha una cadena de discretos pero perfectamente orquestados eventos fisiológicos que funcionan como una cadena de piezas de dominó, en la que el movimiento de una pone en marcha el de la siguiente, siempre y cuando las condiciones sean adecuadas. Leyendo este punto queda claro que esta cadena de acontecimientos se pone en marcha independientemente de los deseos personales de las mujeres bendecidas por este reflejo. En el caso del parto, esto significa que, aunque las contracciones uterinas parezcan dolorosas o la madre parezca nerviosa, el trabajo de parto avanzará rápidamente y culminará en breve con un nacimiento vaginal sin anestesia y, generalmente, sin un daño perineal significativo, probablemente incluso antes de que el médico o la comadrona tengan siquiera tiempo de llegar.
Una de las teorías explicativas del Reflejo de Eyección Materno Fetal apela a la labor del cerebro primitivo como facilitador de los procesos espontáneos que tienen lugar durante el trabajo de parto y el nacimiento. Esta teoría identifica como negativa la influencia del neocórtex y de una serie de interrupciones institucionalmente establecidas como las luces intensas, los ruidos fuertes, el ir y venir de decenas de personas extrañas para la madre que da a luz, las posiciones anti-gravitacionales y las frecuentes interrupciones causadas por la aplicación de procedimientos invasivos como exámenes vaginales, vías, auscultación electrónica constante de la frecuencia cardíaca fetal, etc. La naturaleza de los “cuidados intensivos” que tienen lugar durante el período intraparto en los hospitales significa, para muchas mujeres, exactamente lo contrario a sentirse “seguras pero no observadas” (todos estos cuidados médicos, así como la constante aplicación de la tecnología, señalan constantemente la presencia de problemas potenciales). De esta manera, las mujeres se preocupan por ellas y por sus bebés y se sienten más bien como un insecto que es observado mediante un microscopio.
Lo que interfiere con el reconocimiento de este discreto evento fisiológico (el Reflejo de Eyección Materno Fetal) es el hecho de que es frecuentemente precedido por entre 4 y 48 horas de pródromos de parto o por un trabajo de parto latente, largo e incluso doloroso. En un nacimiento hospitalario esto supondría el uso de oxitocina y epidural para “tratar” el preámbulo de lo que en realidad acabaría con un final inesperadamente rápido. Una larga y poco metódica fase previa distrae y desorienta a la hora de apreciar lo que sólo puede ser descrito como un “orden de gran magnitud” que da como resultado una fase activa del parto mucho más rápida de lo “normal”. Dado que este rápido progreso aparece en muchas ocasiones tras una fase latente larga y psicológicamente difícil, no es percibido ni por la madre ni por la comadrona (y, ciertamente, tampoco por el médico) como un “nacimiento rápido”.
Como una forma de trabajo previo, este largo proceso latente (“ante-parto”) parece establecer las condiciones biológicas y sociales para que todos los “elementos de éxito” se hallen presentes. El trabajo de parto latente hace que todo el mundo esté disponible, preocupado y en marcha para atender las necesidades biológicas y emocionales de la madre y el bebé. La unión de biología y psicología y su relación con la sociología ( la presencia de las personas adecuadas) es necesaria para las funciones fisiológicas.
Esto representa un acontecimiento de “sistemas” (en el que diferentes órganos y sistemas emotivos se hallan presentes) que difiere de la típica concepción médica que focaliza el parto en un único órgano físico (el útero) y/o en una función simple que nada tiene que ver con lo mental como sería (según esta concepción), la progresiva dilatación del cérvix. Puesto que éste es habitualmente el foco de atención de la medicina obstétrica actual, proporciona un fundamento bastante pobre a esta función fisiológica. Cuando este reflejo espontáneo de nacimiento está presente, el período de latencia es tarde o temprano abruptamente reemplazado al acelerar la pauta del parto. Si este reflejo está presente, una primípara pasará de los 5 a los 10 centímetros en menos de cuatro horas, y una multípara progresará de los 4 centímetros (y si no hay examen vaginal previo, desde que ella reporta haber comenzado a notar síntomas de pródromos de parto) hasta el parto en menos de tres horas. Desgraciadamente para la mayoría de las mujeres, el fruto de un trabajo de parto no perturbado raramente puede verse en los hospitales modernos.
El Reflejo de Eyección Materno Fetal ofrece una esperanza a las mujeres embarazadas que desean alcanzar su objetivo de tener un trabajo de parto y un parto fisiológicos. El conocimiento de su potencial para ser bendecidas con este reflejo nos proporciona un antídoto contra el miedo patológico al parto dominante en el último siglo.
(Traducido por Shamandala del original publicado por el California College of Midwives.)

martes, 17 de mayo de 2011

En la Semana Mundial por el Parto Respetado, una publicidad que nos define como sociedad

El domingo, coincidiendo con el comienzo de la SMPR, recibo por mail esta publicidad de un conocido banco (cuyos comerciales hasta ahora me habían parecido super graciosos):



Podrán tildarme de extremista, pero... a qué punto hemos llegado para que veamos como normal y hasta gracioso que se programe una cesárea (que no dudo que salva miles de vidas de mamas y bebes, pero que debería ser usada para casos de emergencia, y no en el 80% de los nacimientos, como sucede en algunas paquetas clínicas porteñas) y que hasta se la "re-programe" (lo que ya nos da la pauta de que no era ninguna urgencia) por una razón materialista...
En fin, a mí me pareció de terror el mensaje subliminal que da esta publicidad, y así lo hice saber en los comentarios que permite poner la pagina de YouTube.

viernes, 13 de mayo de 2011

CE: Primeros 5 días, ALUCINADA!!


No hay una palabra para definirlo mejor: estoy ALUCINADA con la Comunicación de la Eliminación, Higiene Natural Infantil o como quieran llamarla!!
Escuché hablar por primera vez de CE hace unos 3 o 4 años, en un foro muy respetuoso de mamás. En ese foro, se hablaba de que la CE no era otra cosa que un entrenamiento: de la misma forma en que entrenas a un perrito con papeles de diario para que haga sus necesidades en determinado lugar, la CE no era otra cosa que entrenar a un bebé que, lógicamente, aún no controla esfínteres, para hacer sus necesidades en un determinado lugar y en determinados momentos. En aquel momento estuve de acuerdo con esta postura, que por supuesto nos parecía poco respetuosa a las necesidades del niño, y no investigué más sobre el tema.
Hasta que dos amigas virtuales, Emma de Canadá (creadora del grupo de FB "Informed Choice: Birth and Beyond" y de la página "Human Milk for Human Babies") y Laura de Familia Natural empezaron a practicar CE. Me llamó la atención que dos personas que se caracterizan por ser tan respetuosas decidieran usar este "método de adiestramiento", así que empecé a charlar del tema con Laura, a mirar las fotos que posteaba Emma sobre como les iba, y a investigar sobre CE.
Así fue como me dí cuenta que en realidad no se trata de adiestramiento, sino de "comunicación": estar atento a las necesidades de nuestro hijo y adelantarse a ellas. Así como una se da cuenta de las primeras señales de hambre de nuestro bebé y ofrece el pecho antes de que lo pidan a gritos, esto se trata de detectar las señales que nuestro bebé hace antes de hacer pis o caca y adelantarse a ellas, quitando el pañal y sosteniendo al bebé sobre un orinal o sobre el lavatorio.
En general, en la sociedad occidental estamos acostumbrados a no prestar atención a las señales que los bebés dan antes de hacer sus necesidades, y por eso ignoramos completamente que estas existen. Pero allí están: solo hace falta un poco de paciencia, empatía y comunicación para empezar a detectarlas.
Así es como se hacía antes de que existieran los pañales, y como se sigue haciendo en algunas culturas Africanas y Asiáticas. Porque seamos sinceros: a quien le gusta ir con un pañal lleno de pis y caca por la vida? (por más geles y dibujitos lindos que tenga).
Tal vez, como todo, decidirse a hacer CE requiere haber dado algunos pasos anteriores, por ejemplo haberse planteado o haber usado pañales de tela: son cosas que van de la mano con la ecología y el cuidado del medioambiente. Aunque también hay mamás occidentales que practican CE como primera opción.
Pero ese no fue nuestro caso: creo que el uso de pañales de tela con Emma fue un paso previo y que me guió para decidirme a probar CE.
Aún estoy tratando de detectar señales, pero por lo pronto ya estoy alucinada con los resultados que hemos tenido en estos primeros 5 días.
El primer día, apenas le saqué el pañal a Maite por la mañana, la puse en el lavatorio e hice un sonido "pshhhhhh": a los dos segundos empezó a hacer pis. Y así ha sido todas las mañanas desde entonces. Ese día la tuve bastante tiempo desnudita, sobre una toalla arriba del cambiador o encima mío, pero no detecté ninguna señal distintiva antes de que hiciera pis y/o caca.
El segundo día fue bastante parecido al primero.
El tercer día, como estuvimos haciendo bastantes trámites y entrando y saliendo mucho de casa, la tuve casi todo el día con descartables. Pero cada vez que llegábamos a casa se los sacaba y la llevaba al lavatorio. Aunque suene increíble, hizo pis y caca todas las veces que la puse en el lavatorio!! Por supuesto, el pañal estaba mojado, ya que la idea no es que controle esfínteres (que controlará a los dos años o más, cuando esté lista, como todos los niños) sino adelantarme yo a esa necesidad de evacuar.
Ayer a la madrugada (cuarto día) a las 6 de la mañana empezó a ponerse inquieta, lloriqueaba, se movía, y yo, medio dormida, trataba de darle pecho y ella alejaba la cara. En eso siento que se tira un pedito, y ahí me dí cuenta que tal vez quería ir al baño. Me levanté, le saqué el pañal y la puse en el lavatorio: enseguida hizo pis y caca!! Por supuesto, nos desvelamos las dos, así que nos sentamos en otra habitación a tetear tranquilas, mientras Hernán levantaba a Joaqui para ir a la escuela.
Y hoy, quinto día, a la misma hora (6 de la matina) exactamente lo mismo!!
Y hace un rato, se puso inquieta otra vez, la llevé al baño y volvió a hacer!!
Por supuesto aún no detecto todas las señales. Si está dormida, no veo ningún patrón que me indique que quiere hacer pis o caca. Pero en general, estos dos últimos días agarré casi todas las cacas que hizo en el día, excepto una o dos!! Y no queda más que pensar que ya iré detectando "patrones" de a poco, ya que para mí esto es completamente nuevo y es Maite la que tendrá que enseñarme, para lo cual yo debo estar atenta y receptiva.
Y para Maite, es cero presión, todo lo contrario, pareciera que supiera que si lloriquea la voy a llevar al baño, y que le gustara más hacer allí que en el pañal (y tiene lógica, no?).

lunes, 9 de mayo de 2011

2 semanas: teta a demanda, Fei respetuoso y CE


Maite cumplió el sábado dos semanas de vida.
El viernes la llevé a la pediatra. Engordó 430 grs. en la ultima semana!! 630 grs. desde que nació!! Está con un poquito de mocos, pero sana y felíz con su teta a demanda. Come tanto que luego siempre termina devolviendo un poquito, porque se llena a más no poder. Y yo tengo los pechos tan llenos, que me estoy sacando leche y guardándola para cuando vuelva al trabajo. Hernán se ríe, dice que podría alimentar trillizos. Que sabía que es la naturaleza!!
El miércoles pasado le hicimos el FEI, el estudio para descartar enfermedades metabólicas como la Fenilcetonuria. Vino Mariana Gimenez, una bioquímica que me recomendó Raquel, a hacérselo a casa.
Con Emma sufrimos mucho cuando se lo hicieron. Fuimos al laboratorio de la Suizo, y si bien me permitieron tenerla en brazos, le exprimieron el talón como si fuera un limón, y la pobre gorda lloró desconsoladamente durante y después... Yo no quería que Maite pase por lo mismo, y por eso decidimos hacerlo en un ambiente más tranquilo, en casa, con Mariana, que es una divina.
Apenas llegó, se presentó no solo conmigo, sino con Maite, explicándole quién era, y qué le iba a hacer y porqué. Le puso agua tibia en el talón para que la sangre irrigara mejor, le avisó cuando iba a pincharla... Maite lloró, pero la puse al pecho y, si bien tenía gesto de dolor, no se quejó mas y se quedó dormida. Si bien tuvo que pasar el mal rato, fue una manera mucho más respetuosa y contenedora de hacer el estudio.
Por otra parte, hoy empezamos a probar el llamado "método sin pañal", "control temprano de esfínteres", "comunicación de la eliminación (CE o EC por sus siglas en ingles) o "higiene natural infantil"...
Durante algún tiempo, pensé que este "método" era una forma de adiestramiento, pero luego de ver a madres sumamente respetuosas como Emma Kwasnicka, Laura de Familia Natural y Mónica de Familia Libre, practicando este método, empecé a investigar un poco y decidí hacer la prueba.
Por lo pronto, puse un rato a Maite desnudita sobre una toalla. A los 5 minutos se puso inquieta e hizo un pichín. Ahora hace unos 40 minutos que la tengo durmiendo a upa, con un pañal de tela y una bombachita también de tela, y se hizo pis hace un ratito, mientras tomaba el pecho.
La idea por ahora es ver si puedo detectar "patrones" (gestos, muecas, ruidos) para poder adelantarme a su necesidad de hacer pis y caca. Ya les iré contando si nos resulta y qué tal vamos.

lunes, 2 de mayo de 2011

Hombres conscientes

No dejen de ver este video en que un grupo de hombres se disculpa con el género femenino, por años de dominación y represión, comprometiendose en un cambio de actitud que podría cambiar a toda la humanidad...

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