jueves, 29 de marzo de 2012

Y los niños crecen...


Hace rato que tengo pendiente sentarme a escribir, pero con 3 niños y trabajando fuera de casa, cada vez es más difícil encontrar el momento!!
Mai está enorme. Ya está por cumplir un año. Come casi de todo, toma sola del vaso con piquito y con ayuda del vaso común, camina desde los 10 meses y medio (salió precoz, la niña), se hace entender perfecto a su manera, señalado y diciendo algunas palabras como "mamá, papá, atá (acá está), aita (agüita)" y dando grititos que son super expresivos.
Emma empezó jardín en el cole waldorf al que ya iba Joaqui. Por suerte se adaptó bárbaro. Tenía muchas ganas de empezar, y ya hizo amigos. Solamente lloriquea un poco si alguna noche se acuesta tarde por cualquier motivo, y al día siguiente está cansada y no quiere ir al cole. Por lo demás, le encanta, y estos ultimos días noté que dramatiza en el juego mucho de lo que hace en el cole, cantando, imitando a las maestras, etc.
Joaquí empezó segundo grado... aún no caigo lo grande que está!! Ya tuvimos la primer reunión de padres con el maestro, y de eso es de lo que quería hablar hace días.
En la reunión el maestro nos contó, entre otras cosas, los contenidos que están dando y los que irán dando en el transcurso del año, y como los encara la pedagogía waldorf.
Nos contó, por ejemplo, que a diferencia de la escuela tradicional, en que primero se enseña a sumar, luego a restar, luego a multiplicar y por ultimo a dividir, ellos están dando las cuatro operaciones simultáneamente, y de una forma diferente.
Nos explicaba que al enseñar a un niño, con el método tradicional, cuanto es 2+2, por ejemplo, lo que queda grabado en el alma de niño es una idea de "acumular" más y más y más... En cambio, si uno en lugar de dar una operación y que el niño tenga que encontrar el resultado equivalente, se les da un resultado y se deja que el niño piense como llegar a ese resultado, además de tener más opciones y operaciones con las cuales resolver, se hace al niño partir de un concepto de aceptación: esto es lo que tengo, veamos todo lo que puedo hacer partiendo desde esto que la vida me dio.
Me estremeció esta forma de ver algo tan simple como las operaciones matemáticas. No solo por todo lo que subyace en la pedagogía tradicional, y que tiene que ver con la sociedad capitalista y de consumo en la que estamos inmersos, y como todas estas cosas, sin que nos demos cuenta, influencian en nuestra vida adulta, sino también por cómo de una forma tan simple se puede lograr inspirar en el alma del niño el agradecimiento por los dones que cada uno tiene, y aprender a hacer lo mejor con ellos, sin necesidad de necesitar siempre más...
Pronto tendré también la reunión por Emma, ya les contaré como nos fue!!

2 comentarios:

hijo fulo dijo...

Mi pequeño tiene 17 meses y ya esta en lista de espera para uno de los colegios Waldorf en Chile. Gracias por compartir tu experiencia, cada vez me encanta mas esta pedagogia!

Cariños.

Laura dijo...

Hola Jose me hiciste acordar a mi en el colegio, siempre me iba mal en matemáticas, no las entendía para nada, un día una amiga me dió un resultado, me acurdo estar en 6to grado y pensé tengo que resolver esto, sé que el resultado es ESTE ahora cómo se llega y de ahí hice un click que me dio mayor facilidad y practicidad incluso hoy en día resolviendo problemas.

Lo voy a poner en práctica con el pequeño, gracias por traerme el recuerdo!!!

Besos!!!

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