domingo, 2 de marzo de 2014

La relación entre hermanos


Criar con apego no siempre es fácil. Tengo 3 niños, de 9, 5 y casi 3 años, y he notado que a medida que van creciendo, mi umbral de paciencia es más bajo con cada uno de ellos.
Cuando son pequeños y uno está con ese subidón hormonal que significan el parto y la lactancia, cuando te acostas y sentís el olorcito a bebé, o cuando te explican la macana que se mandaron con esa media lengua y ojitos de absoluta y sincera inocencia, no hay forma posible de que uno "se enoje en serio".


Sin embargo, a medida que el niño crece, no me pregunten como ni por qué, el nivel de paciencia que nos resulta aceptable va bajando. Lo veo en mí como algo en lo cual tengo que trabajar para mejorar, y lo veo también en mi marido y en otras familias cercanas.
En los únicos casos en que sigo viendo la misma tolerancia es en los casos de hijos únicos, tal vez porque la atención de los padres está centrada exclusivamente en ellos, tal vez porque al ser hijos únicos, hay situaciones que no se dan en la casa, como las peleas entre hermanos. 

Y es que las peleas entre amigos, rara vez llegan a los niveles las peleas entre hermanos, y además siempre tenderemos a proteger y defender a nuestro cachorro, así que no nos sirve la comparación.

Por supuesto que se de hogares en los que los hermanos se adoran y no se pelean jamás. No me pregunten cual es la receta porque no es lo que sucede en mi casa. 
Mis hijos se adoran, sí, pero también se matan. Si es algo que hacemos mal, si es que al ser 3 niños buscan más llamar la atención en exclusiva mediante este tipo de comportamientos, si es que simplemente estas son sus personalidades o los niños que nos tocaron por algo que tenemos que aprender y trabajar en esta vida terrenal, lo desconozco.
Pero en este hogar, donde se intentó, al menos, criar con amor, respeto y apego, donde se colecha, se toma teta a demanda, y se pare en casa, donde van a un cole respetuoso y varios etcéteras más, señoras y señores, en este hogar mis hijos se hacen burlas, se gritan, se insultan, y se pegan.
No me parece que sea un comportamiento adecuado, no me parece aceptable, no me parece "normal", pero sí creo que es bastante común. Yo misma me mataba literalmente con mis hermanas, al punto de rodar por el piso agarradas de los pelos y  rasguñandonos, con mi madre en un ataque de nervios tratando de separarnos, y recuerdo que yo para mis adentros pensaba que "no era para tanto".
Hoy me toca vivirlo del otro lado (karma, que le dicen) y realmente es exasperante.
En general "intento" (porque no siempre lo logro) dialogar con ellos, escuchar a ambos y validar los sentimientos de los dos. De nada sirve buscar responsables, ni "quien empezó", porque generalmente la escalada viene de varias horas atrás, con caritas, muecas, burlas, risitas y demases... De nada sirven tampoco las advertencias cuando una ve que las caritas, muecas, burlas, risitas y demases van derechito a convertirse en golpe o empujón, porque aunque me escuchen en el momento, cuando están con el "modo pelea on", terminaran peleando, si no es en ese momento será una hora después, y recién terminaran haciendo las paces enojo mío mediante.


Hay muchos consejos para este tipo de situaciones, como cambiarlos de escenario llevandolos a dar una vuelta, distraerlos con otra cosa, etc. En mi caso el cambio de escenario no siempre es posible (a veces se pelean Emma y Joaquín, por ejemplo, y Maite está durmiendo, o alguno de los dos no quiere salir a dar una vuelta) y las distracciones no siempre funcionan.
Muchas veces (karma) termino pegando tres gritos yo. Sí, no es respetuoso, no está bien y debo trabajar mucho, MUCHO, en eso. Pero cuando la situación me desborda, pegar tres gritos al mejor estilo LA CORTAN YAAAA!!  y darme un tiempo fuera para mí, es lo único que me funciona. No estoy recomendando para nada esta estrategia, solo me sincero y cuento lo que me sale de las entrañas cuando siento que mi paciencia rebasó su limite hace más de media hora.
Me queda mucho para mirarme para adentro, tratar de cambiar y buscar otras formas de comunicación en este sentido.
Y ustedes como lo viven? Sus niños se pelean? Como lo solucionan? Tienen artículos o libros para recomendar que hablen de esto?
Yo tengo que releer el libro "Como hablar para los niños escuchen y como escuchar para que los niños hablen", que es una excelente guía para manejar esta y otras situaciones con niños un poco más mayores.






3 comentarios:

duermefeliz dijo...

Uufff!! Dificil! No puedo ayudarte pero entiendo muy bien que te falte paciencia. No te culpes ni te machaques. Busca soluciones pero no te castgues a ti misma.

Paola dijo...

no quiero que suene a que me alegro por tu desgracia pero practicamente si... jeje. tengo 2 hijas que intentamos criar con respeto, amor, colecho, teta, etc... una tiene 4 y la menor 1. como decis vos la de 1 todavia tiene olor a bebe... pero la de 4 tiene unas contestaciones tremendas, toma posiciones firmes y no se deja flaquear, es admirable, pero dificillllllll! alguna vez alguien me dijo que los niños criados asi son "buenitos"... claro que mis hijas son buenas, pero son fuertes y decididas tambien. abrazo! por esta familia tambien pasa ;)

Mi Mundo Maga dijo...

estamos en el mismo camino; ahora buscando un lugar mas saludable donde vivir.
q lindo compartir experiencias

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