martes, 21 de octubre de 2008

El nacimiento de Emma

El miércoles 8 de octubre por la madrugada me despertaron las primeras contracciones pre- parto. Eran suaves y regulares, cada 12 minutos aproximadamente, así que no me preocupé demasiado. Por la tarde las contracciones ya eran cada 6 minutos. Sin embargo llevé a Joaqui caminando al jardín, como siempre, y a la tarde pasamos un ratito por la plaza.
Así estuve toda la tarde y la noche.
El jueves 9 de octubre, alrededor de las 4 de la mañana, me despierta la primera contracción fuerte, como un dolor menstrual bastante intenso.
Sigo en la cama hasta las 5, sin controlarlas y tratando de descansar, pero a las 5 ya me dolían bastante, así que lo desperté a Hernán y le pedí que llenara la pileta de parto que nos había dado Raquel unos días antes.
Mientras tanto, puse el disco de Jack Johnson, prendí velas y encendí el hornito (Hernán me cargaba preguntándome si iba a parir o a hacer una macumba). Las contracciones las pasaba en cuclillas, agarrada de lo primero que encontraba. A las 6 la pileta ya estaba lista y me metí en ella… que diferencia!!! Pasar las contracciones allí era otra cosa… Hernán, lápiz y papel en mano, comenzó a controlarlas: en promedio duraban unos 40 segundos y eran cada 4 minutos y medio.
Esperamos que se hicieran las 7 de la mañana y la llamamos a Edith. Mientras hablaba con ella, tuve otra contracción… me preguntó si había tenido alguna perdida, ya que me había revisado unos días atrás y el cuello del útero apenas estaba acortado. Le dije que no. Me dijo que estaba en trabajo de parto, pero que podía llegar a ser largo, que saliera del agua y tratara de descansar, que me llamaba en dos horas.
Volvimos a la cama. Joaqui dormía a pata suelta. Hernán trató de descansar un poco, y yo también, pero las contracciones no me lo permitían…
A las 9 nos llamó Edith, le dije que no había seguido controlando el tiempo entre contracción y contracción, pero que me parecía que la dinámica no había cambiado demasiado desde que habíamos hablado más temprano.
- Ok, ya salgo para allá así te reviso- me dijo Edith.
A las 10 y piquito ya estaba en casa. Joaqui se despertaba.
Edith me revisó: 4 cm de dilatación, cuello blando, pero aún no estaba borrado del todo.
Llamamos a mi suegra para que viniera a buscar a Joaqui. Comencé a vestir al gordo entre contracción y contracción, las que pasaba en el lugar que me encontraran, en cuclillas. Edith me animaba “Muy bien, si te sale pasarlas así, muy bien”.
A las 10:50 mi suegra vino a buscar a Joaqui, a quien tuvimos que darle un “anticipo” (dos autitos) del regalo que le traería Emma para convencerlo de que se fuera… pero yo realmente sentía que era mejor así, con Joaqui cerca no podía terminar de “desconectar”.
A las 11 y pico Edith me revisa nuevamente: 6 cm!!! Había dilatado 2 cm en una hora o menos!!



Decidí volver a meterme en la pileta.
Hernán calentaba agua para que no se enfriara la pileta, y mientras charlaba con Edith. Yo iba y venía… pasaba mis contracciones en el agua: en cuatro patas, agarrada del borde, en cuclillas… como podía… Me iba durante la contracción, me sumergía en ella, escuchaba el rumor de sus voces pero en realidad no sabía de qué hablaban… y luego de a poco volvía, y seguía charlando como si nada…
A las 12 del mediodía llegó Gaby, la obstetra ayurveda, a quien yo aún no conocía… Cuando vi su cara conecté con ella al instante, la verdad nunca la sentí como una desconocida en mi parto, ella irradiaba mucha paz, y me hablaba con cariño y suavidad.
Un par más de contracciones. Cada vez dolían más… comenzaba a sentir que el agua por sí sola ya no era suficiente.
De pronto, una contracción muy fuerte, muy intensa, muy larga, y al final de la contracción una lejana sensación de “hacer fuerza”… “No puede ser, pensé, es muy pronto, no pueden ser ganas de pujar, si hace menos de una hora estaba de 6 cm…”
Otra contracción, más fuerte aún, más intensa, más larga, y ahí ya no tuve dudas de que tenía ganas de hacer fuerza:
- Quiero ir al baño!!
Edith y Gaby me ayudaron a salir de la pileta, yo no podía ni levantar las piernas. Me envolvieron en una toalla, corrí al baño.
A partir de allí, ya no recuerdo casi nada, lo que sé me lo contaron:
Según Hernán, entré al baño y ellos se quedaron en el living. De pronto escucharon que gritaba y corrieron todos a ver que pasaba. Edith me decía:
- No hagas fuerza, Jose, ya nace y acá no tengo lugar para recibir a la beba!! Vamos a otro lado, que tu hija nazca en otro lugar, no en el baño!!
Yo sentía que no podía moverme, solo tenía ganas de pujar…
Edith me guió hasta el living. Apenas llegamos, rompí bolsa… Otra contracción: me agarré entre la arcada de entrada al living y la mesa del comedor, impidiendo el paso de Hernán que quería llegar a la caja que tenía las cosas para el parto, que estaba en nuestra habitación.
Yo solo pujaba y pedía a gritos el banquito de partos, que tampoco hubo tiempo de ir a buscar porque estaba en el auto de Edith.
Todavía no se como, Hernán logró llegar a la caja, pero no encontraban el nylon para el piso, así que empezaron a tirar toallas sobre el parquet.
Hernán se puso detrás mío, sosteniéndome de las axilas, me puse en cuclillas y comencé a pujar con todas mis fuerzas. La sensación era de una intensidad inconmensurable. Edith me animó a poner la mano para tocar la cabecita de mi hija… eso me dio más ánimo, y comencé a pujar con más fuerza aún…
- Ya casi esta!- gritaba Edith- está un cuarto de la cabecita afuera!!!
- Me partoooo!!!! – grité cuando sentí el famoso “aro de fuego”.
Sentí que ya no daba más, que ya no aguantaba… y a continuación dí el grito más poderoso de mi vida, un grito que me salía de las entrañas, en el que sentía que se me iba la vida… enseguida, sentí que el dolor aminoraba…
- Ya salió la cabecita, un pujo más!!- me animó Edith.
Puje una vez más, y enseguida escuché el llanto de mi hija... el dolor se fue por completo, de forma mágica e inexplicable. Me entregaron a Emma, que no paraba de llorar. Yo trataba de calmarla, la puse en mi pecho, la acunaba…
Me ayudaron a sentarme en una silla del comedor, me anunciaron que tenía un pequeño desgarro (piel y mucosa, no requirió más que unos 4 o 5 puntos), y enseguida alumbré la placenta… esa placenta que alimentó a mi hija durante 9 meses, enorme, brillante… Hernán la enterraría más tarde en el jardín.






Cuando el cordón dejó de latir, Hernán fue el encargado de cortarlo.
Me acompañaron a la cama. Hernán y Edith buscaron ropita para vestir a la beba.
A los 35 minutos de nacida, Emma mamaba tranquilamente en mis brazos… Y una hora más tarde, Joaqui conocía a su hermana y descansábamos los tres en nuestra cama familiar.
Mi hija nació en casa, a las 12:15 del mediodía. Fue recibida por mí y por su padre, y nos acompañaron una partera y una obstetra, ambas maravillosas.
Mi hija nació sin violencia: no se le puso ninguna sonda anal, hizo su primer meconio a las 3 o 4 horas de haber nacido; no se le puso ninguna sonda para extraer fluidos, los expulsó solita, con su llanto, con sus estornudos, con pequeñas tosesitas; no se le inyectó vitamina K, se la dimos oralmente a las 24 hs. de nacida; no le pusieron gotas en los ojos; no la bañamos, lo que posibilitó que el cordón cayera apenas a los 4 días de nacida; la pesamos a la noche y la medimos recién al día siguiente; nadie se la ha llevado para control y no se ha separado de mí desde que nació. Es una niña sana, felíz, tranquila y llena de paz.
Yo tuve el parto que deseaba, y ahora puedo decir con orgullo que se lo que es PARIR.
Solo me queda agradecer a quienes hicieron posible este milagro: a mis compañeras de ACE, con quienes compartí este proceso: de cada una de ustedes me he llevado algo valioso; a Raquel, que nos fue guiando en los últimos 3 meses para que en el momento del parto pudiera tener confianza en mi cuerpo y en mi capacidad de parir; a mis compañeras del foro Criar con el Corazón, que me enseñaron de a poco este camino, y que me sostuvieron cuando tuve dudas; a aquellos familiares y amigos que a pesar de no entender mi decisión, la respetaron sin tratar de convencerme de otra cosa; a aquellos que dudaron, porque en sus dudas yo fui buscando respuestas y afirmando mis convicciones.
Y por ultimo, a las tres personas más importantes de mi vida: a mi marido y compañero de vida, Hernán, por haberme acompañado durante todo el embarazo, defendiendo nuestros ideales, y por haberme sostenido físicamente durante el parto y emocionalmente durante todo este camino que emprendimos juntos; a mi hijo Joaquín, porque aunque lamento no haber sabido darte un nacimiento respetado, tu parto abrió las puertas para que tu hermana haya venido al mundo de esta maravillosa manera; y a Emma, por haberme elegido como mamá y haberme enseñado a DAR A LUZ. Después de tu nacimiento, ya nunca podré ser la misma. Los amo profundamente.





21 comentarios:

Familia Natural dijo...

Jose!! Qué bella que es Emma...estoy muy emocionada...cuánto amor! Me encantaron las fotos y estoy muy feliz de haber conocido a Emma, bienvenida chiquita a este mundo imperfeto y maravilloso!
Con amor,
Laura y Layla

liliana de maio dijo...

hermosa la lechoncita!!!! me emociona mucho leer tu relato... ya podremos compartir experiencias personalmente.
felicidades
besos de santi, martin y mios

Viole dijo...

belleza!!! relato desde el corazon! felicitaciones!

Turca dijo...

Felicidadessssssssssss!!!Me alegro muchísimo!
Beso enorme!

juli dijo...

Precioso!, es un relato para guardar en el corazón, dichoso de vos que lo viviste con tanta intensidad!

Besos!

Martha dijo...

Hola!! Jose me alegra por tí y por tu hermosa nena Emma, lograste el parto que deseabas y en verdad me parecio maravilloso!!

Felicidades

Paula dijo...

Felicidades Jose!!!!!!!!
Qué parto maravilloso. Soy Paula, del foro de Familia Natural. Besos

Gi dijo...

Gracias por compartirlo ;)

Paz dijo...

Jose, hace poco descubrí tu blog. Estoy realmente emocionada después de leerte! Yo pasé por una inducción, contracciones insoportables, finalmente cesarea porque después de varias horas no dilataba. Vivo en Neuquén, y es complicado contactar a alguien que ayude te parir en casa...
Gracias por compartir tu experiencia hermosa!
Besos.

Jose y Cali dijo...

Gracias Paz!! Lamentablemente, las inducciones son una de las mayores causas de cesarea...
Pasate por acá cuando quieras, y si algún día buscas otro bebé, tal vez pueda ayudarte a encontrar alguien en Neuquen, creo que en la lista de Lacmat habían comentado sobre obstetras y parteras en esa provincia.
Un beso!!

Cayetana dijo...

¡Precioso! Me emociona leer este tipo de partos... ¡yo quiero uno así!
Mi fecha probable de parto es el 8 de Octubre... así que ya me queda poquito.
Te invito a que pases por mi blog:
http://portandootroangelito.blogspot.com

Un beso y enhorabuena

Jose y Cali dijo...

Gracias Cayetana! Emma cumple el 9, así que por ahí compartimos experiencias de parto cercanas no solo en la fecha, sino en el contenido ;-)
Te deseo de corazón que tengas un parto maravilloso y que tu bebé tenga un hermosa llegada al mundo.
Ahora me paso por tu blog.
Besos!
Jose

Sofía Rosa dijo...

Jose, Hernán que lindo blog que tienen! Que lindo leer las experiencias que tuvieron y que linda familia son!
¡Los felicitamos!
Abrazo!
Sofía y Emilio. Familia de cholate

carina dijo...

Hola! quisiera saber donde conseguiste la piscina! la compraste vos o la llevo el equipo? Saludos

Jose y Cali dijo...

Carina, la pileta de parto me la dió Raquel Schalman, en su equipo hay dos piletas de este tipo. Tengo entendido que se pueden conseguir aquí, pero la verdad no se donde. Saludos!

ANDREA dijo...

Hola, me emociona mucho tu relato, mi comentario llega un poco tarde, pero recien hoy descubri este blog hermoso.
Tengo un bebe precioso de 15 meses y esperamos a su hermana para mediados de agosto. El gordo nacio por cesarea, en la semana 40,nunca bajo , tenia 2 vueltas de cordon al cuello q se lo dificultaban, mi idea era tener un proximo parto, parto, no cesarea, pero vino de sopresa la hermanita tan rapido! Mi obstetra em dice que por la poca diferencia entre uno y otro "tengo casi todos los numeros" para una segunda cesarea, me enumero los riesgos de intentar un parto natural.... falta, pero me inquieta, quisiera mas informacion, conocer mas sobre mis posibilidades... Te agradezco tu blog, que voy a ir leyendo todo.

Beso!

Jose y Cali dijo...

Andrea, no tenés casi todos los números para otra cesarea. Despues de más de un año del nacimiento de tu primer hijo, tenés las mismas posibilidades que cualquier otra mamá de tener una cesarea. Te estas atendiendo con el mismo médico que te atendió en tu otro parto? Pensaste hacer una consulta con otro profesional? Si estás en Buenos Aires, yo te aconsejo que tengas una charla con Raquel Schalman, que leas su libro, Parir en Libertad, y que te acerques a la organización Dando a Luz. Te mando un beso enorme, mucha suerte con este nuevo bebé, y si tenés cualquier duda, escribinos!!

Melina Antonela dijo...

Hola jose, soy Melina, tengo 23 años estoy de 7 meses... Agradezco haber tenido la suerte y dicha de leer tu relato asi como el de otras madres que eligieron parir a sus hijos en esta forma... Yo queria saber si conoces alguna partera en Buenos Aires que atienda partos domiciliarios y cuanto pueden llegar a cobrar... Para hacerme una idea y ver cuales osn mis posibilidades... Lamantablemente las obras sociales no lo cubren. Gracias!!!!!

Jose y Cali dijo...

Hola Melina!! Un bebé de 7 meses en la panza, que lindo, felicitaciones!!
En Buenos Aires, por suerte, tenes varias opciones para parto en casa: el equipo de Raquel Schalman, Edith Diez, Sandra La Porta (todas ellas parteras), Alejandra Avendaño, Carlos Burto, Tito Lodeiro Martinez (obstetras que atienden partos en casa).
Si los googleas vas a encontrar las paginas de todos ellos, pero si no conseguís la de alguno en particular, poneme un mensaje acá que te lo trato de conseguir...
En cuanto a precios, a mí, hace ya un año, me salió $4000 con Edith Diez y Vero Diez, pero con médico obstetra era un poco más.
Un besote!

Rocio Luz dijo...

Hola ! Gracias por compartir-te, me llena el corazon que cada vez seamos mas las que elegimos a parir en casa. Y nos animamos a ser protagonistas, a aceptar el proceso naturalmente. Tengo una pregunta que hacerte, estoy en la busqueda de una pileta para partos como la que se ve en las fotos y no he podido encontrar a la venta en Argentina. ¿Me pasarías información sobre como la conseguiste? Gracias !

Jose y Cali dijo...

Hola Rocio!
La pileta de parto de la foto es era (no se si la seguirá teniendo) de la partera Raquel Schallman. No se si se consiguen en el país. Ella la habia traido de afuera.
Saludos!

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