lunes, 21 de junio de 2010

Falta de leche, mito o realidad


El dolor en el pezón y la falta de leche (real o sentida) son, sin duda, las razones que las madres invocan con más frecuencia para terminar la lactancia. Sin embargo, “en sociedades tradicionales donde las mujeres viven en condiciones de higiene defectuosas, están mal alimentadas y con alguna frecuencia enfermas; donde realizan tareas físicas extenuantes y en donde se encuentra la mayor cantidad de bebés nacidos con bajo peso, las madres siempre tienen leche. Por ejemplo, en el trabajo colectivo de la OMS sobre lactancia materna1 se encontró que de un total de 3.898 madres estudiadas en Nigeria y Zaire ninguna tuvo dificultad para secretar leche suficiente para su bebé”2.

Tal parece que la producción insuficiente de leche está reservada a los países industrializados y a grupos socioeconómicos favorecidos de las zonas urbanas de los países en desarrollo...

¿Cómo explicarlo? Se podrían aducir razones que invocan “las condiciones de vida moderna”, el estrés de la vida urbana, el trabajo de la mujer...

De hecho se sabe que aparte de un pequeño número de causas puramente fisiológicas, las razones más frecuentes están relacionadas con la falta de información sobre la lactancia al seno, el desconocimiento de sus mecanismos, la falta de confianza en la propia capacidad de amamantar y la falta de apoyo para superar las dificultades que se pueden presentar al comienzo.

Cuando hay una causa fisiológica
La experiencia clínica que nos refiere a los países industrializados muestra que la insuficiencia de leche debida a causas puramente fisiológicas no representa más del 5% de los casos. Las observaciones realizadas en sociedades tradicionales muestran cifras todavía más bajas.

¿A quienes incluyen esos bajos porcentajes? En primer lugar, a mujeres cuya glándula mamaria se desarrolló mal en su vida embrionaria (agenesia) o durante la pubertad (hipoplasia). Una anomalía de este tipo se puede suponer cuando los senos son de por sí pequeños y no cambian de tamaño durante el embarazo, lo cual es rarísimo y, además, es con frecuencia unilateral.

En segundo lugar, y también muy poco frecuente, a mujeres que tienen un problema hormonal importante (problema en el eje hipotálamo-hipófisis) y que en general se conoce antes del embarazo ya que conlleva otros problemas endocrinos.

No se debe olvidar a las mujeres que han tenido una cirugía del seno. Más que la cirugía de aumento del seno, la de reducción puede tener consecuencias sobre la lactancia. Entre más importante sea la masa retirada, es más posible que la glándula mamaria sea lesionada, ya que es casi inevitable que los canales lactíferos hayan sido seccionados. Y si el pezón ha sido desplazado y reposicionado, serán todos los nervios y los canales lactíferos los que han sido cortados3.

En estas circunstancias es imposible predecir el desarrollo de la lactancia. No obstante, muchas mamás tienen éxito pues con frecuencia los canales lactíferos se recanalizan con el tiempo. En otros casos, las madres ven la necesidad de dar complementos a su bebé. El tiempo lo dice mejor.

Otras posibles causas de falta de leche incluyen la fatiga extrema, el estrés, un duelo o una depresión severa. También una hemorragia copiosa y grave al comienzo de la lactancia o una enfermedad crónica de la madre como hipotiroidismo no tratado, diabetes no equilibrada o anemia severa. El diagnóstico adecuado y oportuno, así como el tratamiento apropiado permiten que madre y bebé continúen con su relación de lactancia.

Ante una enfermedad aguda que conlleve fiebre alta es posible que la madre no ingiera suficiente líquido, lo cual puede conducir a una baja momentánea de leche, que se puede recuperar. Una alimentación con muchas carencias tanto en cantidad como en calidad, podría ser causa de una baja producción de leche. Sin embargo, en este caso un número más grande de lactadas, como todavía lo hacen algunas tribus del África, puede propiciar una lactancia satisfactoria para el bebé. Trabajos efectuados en Gambia en la década de los ochenta mostraron que el volumen total de leche excretado por madres en ese país era la misma que la de madres bien nutridas en Cambridge, Inglaterra4.

La deshidratación5, la retención placentaria debido a la persistencia de las hormonas del embarazo y la toma de algunos medicamentos, son también causa de poca producción de leche.

Cuando la causa está en el manejo de la lactancia
En la inmensa mayoría de los casos, la causa real de falta de leche no es fisiológica sino que apunta a una incomprensión de la base misma de la lactancia: la ley de la oferta y la demanda, que hace que entre más succione el bebé, más leche produzca la madre; y por el contrario, entre menos succiona el bebé, la madre tiene a su disposición menos leche.

Cuando una madre siente poca leche al comienzo de su lactancia, con frecuencia nos encontramos con que ha seguido consejos equivocados que ha recibido: puesta al seno tardía y no al nacer, separación del bebé durante la noche, limitación del número de lactadas, limitación de la duración de las lactadas, horarios estrictos para las lactadas del bebé, ofrecer un solo seno al bebé en cada comida durante las primeras semanas.

En la mayor parte de los casos, basta con dejar que el bebé lacte sin restricciones, cada vez que quiera para ver que la leche aumente muy rápidamente. Si el bebé es muy dormilón y no pide comer con frecuencia, es conveniente despertarlo para que lacte.

Desafortunadamente, es frecuente cuando el bebé pierde mucho peso al nacer, no recupera su peso con prontitud o no sube “bien” de peso, que su madre escuche: “Usted no tiene suficiente leche, es necesario dar complementos”. Complementos que, además de todos los efectos que pueden causar como confusión de succión, dolores en los pezones, riesgos de alergias y perturbación de la flora intestinal en el bebé, va a acentuar la escasa producción de leche. El bebé saturado con los complementos, va a lactar menos; y al lactar menos, estimula menos la glándula. Habrá menos leche y la madre entra en un círculo vicioso que se vuelve infernal. El bebé empieza a frustrarse cuando se prende al seno, empieza a reclamar complementos cada vez en mayor cantidad, e inclusive llega a rechazar el seno.

De esta manera muchos bebés son destetados al cabo de quince o veinte días sin que la madre comprenda qué está sucediendo...

Cuando hay problemas de succión
Por definición, la lactancia es una relación de dos personas, y por ello, los problemas también pueden provenir del bebé. Si él lacta poco y/o mal, no estimula adecuadamente los senos ni las terminaciones nerviosas de la areola. En esa situación, el mensaje para producir leche no llega en forma adecuada al cerebro de su madre, lo que puede llevar a una producción insuficiente de leche.

Estos problemas de succión pueden estar presentes desde el nacimiento: bebé somnoliento, letárgico, hipotónico y, tal vez, anestesia suministrada a la madre durante el trabajo de parto. También un bebé hipertónico, prematuro o con retardo de crecimiento intrauterino, con anomalías genéticas como trisomía, con alguna enfermedad neuromuscular o patología de la boca6, presenta problemas de succión.

Los problemas del bebé pueden aparecer también en caso de ictericia severa que, al igual que la fototerapia hace que le bebé esté somnoliento, o cuando hay moniliasis que hace muy dolorosa la lactada.

La mayor parte de los casos, desafortunadamente, se deben a un manejo inapropiado de la lactancia. Especialmente por el suministro de biberones de complemento, que en la mayor parte de los bebés conlleva una confusión de succión, pues la forma de tomar el biberón y la manera como el bebé toma el pezón son completamente diferentes. Esos bebés, especialmente si no saben lactar bien al comienzo, no sabrán hacerlo después de tomar biberón.

Los protectores del pezón (mamilas) presentan el mismo riesgo de confusión de succión. Además, la boca del bebé no entra en contacto directo con la areola y las terminaciones nerviosas se estimulan de manera deficiente. Por ello, el mensaje enviado al cerebro materno es más débil y la cantidad de leche producida baja y llega a ser insuficiente muy rápidamente. Un estudio inglés mostró que la disminución puede estar entre el 20 y el 60% según el modelo de mamila.

Alertas falsas
Para terminar, la causa más frecuente: los casos en los cuales la madre y su grupo familiar creen a pie juntillas en la poca producción de leche durante la lactancia, como situación común a la mayoría de las madres. Es imposible tener cifras, pero basta con escuchar sus relatos para saber que son relativamente numerosas.

Está, en primer lugar, el bebé que “reclama” mucho a su madre, que desearía estar todo el día al seno, que duerme poco... Es posible que la situación resida en una técnica de lactancia que es necesario revisar, o que se trate de un bebé de necesidades intensas o de un bebé que tiene una necesidad de succión particularmente desarrollada. Desafortunadamente estas situaciones son interpretadas con frecuencia como un signo de que el bebé muere de hambre y que es necesario darle biberones...

Muchas madres, por otra parte, creen que ellas no tienen más leche cuando la lactancia está bien establecida y de pronto sienten sus senos menos “llenos” y menos voluminosos; a ello se añade que dejan de gotear cuando lo ha hecho... ¡Lo que es un buen signo de adaptación y de mayor comodidad, se interpreta como una disminución en la producción de leche!

Finalmente, a medida que los bebés crecen muestran periodos de gran crecimiento durante los cuales tienen una gran necesidad de alimentarse. La solución: amamantarlo con más frecuencia, cada vez que lo deseen, sin creer que no hay suficiente leche, ni que el bebé se va a malacostumbrar o a “malcriar” pretendiendo quedarse para siempre prendido del seno.



En conclusión
De todo lo anterior es posible concluir que es extraño no poder remediar una insuficiencia de la producción de leche, aún cuando la causa sea fisiológica. Es importante poder hacer un diagnóstico acertado, aportar las soluciones que se adapten a cada situación para permitir que esa mamá y su bebé retomen el disfrute y goce de su lactancia, y no dejarse enceguecer al punto de no buscar ayuda para encontrar un posible problema más serio.

Con frecuencia vemos bebés que no ganan peso de manera satisfactoria, y la culpa se echa a la falta de leche o a su supuesta poca calidad, para darse cuenta en poco tiempo, cuando un destete apresurado es difícil echar atrás, que la causa era una infección urinaria...

Traducido de Allaiter Aujourd’hui No. 26, publicación de La Leche League de Francia. 1995.

Extraído de LLLI

viernes, 18 de junio de 2010

O.T. Adios a un Maestro.

Hoy falleció José Saramago, uno de mis escritores preferidos.
Desde aquí, este humilde homenaje, para que lo recordemos con nuestros hijos a través de esta hermosa historia infantil.

sábado, 12 de junio de 2010

Video de Laura Gutman

Ya saben que me considero fan de LG.
Su libro "La maternidad y el encuentro con la propia sombra", al igual que el "Besame Mucho de Carlos Gonzalez", marcaron un antes y después en mi forma de ver y vivir la maternidad y la crianza. Me siento plenamente identificada con muchos de sus textos, y haber hecho terapia con una egresada de su escuela modificó muchísimas actitudes en mi forma de relacionarme con mis hijos, con mi marido y con los demás.
No sé si soy mejor madre que antes, pero sin duda puedo ver con otros ojos mis defectos y falencias, reconocer en ellas a mi niña interna que llora, e intentar sanar y no repetir los mismos errores con mis hijos.
Aquí tienen un pequeño video con testimonios de papás.
Espero que lo disfruten.


jueves, 10 de junio de 2010

Newsletter Junio 2010 de Laura Gutman

La verdad siempre es saludable

Todo conflicto entre adultos, se construye a partir de alguna verdad interna que un individuo guarda para sí mientras que el otro ni sospecha de su existencia.
Para colmo, a veces esas “verdades” personales, tuvieron su origen en secretos familiares que hemos perpetuado a través de varias generaciones, y que se organizaron alguna vez con el estúpido propósito de que no se sepa algo... relacionado con el amor. La bisabuela que se casó embarazada (por amor) y que huyó a otro pueblo donde fue odiada por la suegra que luego humilló a sus nietos que crecieron sin saber qué había sucedido. Las mentiras familiares son así: Heredamos no sólo unos cuantos secretos que cobijan amores pasionales, sino también el hábito de no decir y la necia costumbre de no confiar en los demás.
Hay algo aún peor: tampoco confiamos en nuestros sentimientos y mucho menos en nuestras percepciones, sino que nos dejamos llevar por opiniones ajenas.
Por lo tanto, ¿Cómo contarle a alguien la verdad si no somos capaces de abordarla? ¿Cómo saber de qué se trata eso que recordamos a medias, que no preguntamos, que nos angustia o que el destino nos devuelve en cada escena cotidiana? Además, tenemos miedo de someternos a las evidencias, porque le otorgamos a esa “verdad” chiquita y sencilla, atributos extraordinarios. Creemos que si alguien se entera, el mundo se va a derrumbar. Pero resulta que no. No se derrumba nada. Que nuestro padre haya sido alcohólico, que nuestra hermana sufra un retraso mental, que seamos bulímicos, que nuestro hijo se haga pis en la cama, que tomemos ansiolíticos, o que nos hayamos endeudado más de lo habitual, no provocará el caos universal.
Al contrario. No pasa nada. En la medida que estemos aferrados a no compartirlo con nadie –a veces ni siquiera con nuestra pareja ni con nuestros amigos más cercanos- ese asunto no nombrado nos deja aún más alejados de nosotros mismos. Ese sí que es un desmoronamiento personal. Sepamos que la verdad siempre, siempre, siempre repara, cura, sana, alivia y nos hace más humanos. En cambio, si estamos aferrados a los secretos con nuestros miedos a cuestas cuidando que nadie nos descubra, al pasar frente a un espejo, constataremos que estamos desnudos. Que eso que somos es imposible de tapar.

Laura Gutman

domingo, 16 de mayo de 2010

Semana Mundial por el Parto Respetado


Hoy comienza la Semana Mundial por el Parto Respetado.

Que nos respeten, que nos traten como mujeres que están por dar a luz, con el amor y el cuidado que ello implica, en lugar de como a niñas enfermas, infantilizandonos y no dejandonos decidir sobre COMO, DONDE y ENTRE QUIENES parir, ES UN DERECHO DE TODAS LAS MUJERES ARGENTINAS.

La Ley Nacional 25.929 sobre los Derechos de Padres e Hijos durante el Proceso de Nacimiento, es de cumplimiento OBLIGATORIO en todo el territorio nacional.

Tenemos derecho a:

- Que nos informen las practicas que nos realizan, y a optar por otras alternativas si las hubiere; - A que nos traten con respeto y no violen nuestra intimidad;

- A que se nos consideren persanas sanas y se nos permita ser actrices de nuestro parto, y no meras espectadoras;

- A que nos acompañe la persona que nosotras elijamos;

- A que no nos separen de nuestro bebé;

- A que nos informen y nos apoyen para amamantar a nuestro hijo;

Y nuestros hijos tienen derecho a:

- Ser tratados con respeto y degnamente;

- Ser correctamente identificados;

- A que no se le practiquen examenes de investigación;

- A permanecer en la misma habitación que su mamá.


Y para reflexionar sobre nuestra parte de responsabilidad en el parto de nuestros hijos, les dejo este fragmento del libro "La maternidad y el encuentro con la propia sombra", de Laura Gutman.






LA OPCION DE PARIR RODEADA DE RESPETO Y CUIDADO
(Extraído del libro de Laura Gutman “La maternidad y el encuentro con la propia sombra”, Pág. 48/49)

Creo que nos llegó la hora de hacernos cargo de nuestros partos. Es insólito que, en materia de partos, las mujeres estemos tan desconectadas, ignorantes, temerosas y nos encontremos sin capacidad de hacer buenas elecciones. Esto se contrapone a otros aspectos de nuestra vida cotidiana, como el trabajo, las relaciones sociales, familiares o afectivas, donde nos manejamos con diversos grados de autonomía y decisión.

¿Hay alguna posibilidad de imaginarnos un parto diferente? ¿Es importante?

Comencemos por pensar que el parto no es solo un hecho físico, que comienza con las contracciones uterinas y finaliza con el nacimiento del bebé y el desprendimiento de la placenta. Es, por sobre todo, una experiencia mística, tal vez el hecho más importante en la vida sexual de las mujeres. Y como hecho sexual, tenemos derecho a vivirlo en intimidad y con profundo respeto a la persona como ser único, con su historia, sus necesidades y deseos personales.

Intimidad significa conexión con nuestro ser profundo, sin valoraciones externas de “bueno” o “malo”, al igual que en nuestra vida sexual, en la que intentamos desarrollar en nosotros nuestras capacidades esenciales, acomodando nuestra idiosincrasia, manera de ser, impulsos y deseos sexuales.

Así deberían ser los partos. Diferentes y únicos.

El dolor –tan despretigiado en los tiempos modernos – es necesario para el recogimiento. Para conectarse con partes muy escondidas de nuestro ser, para bucear bien adentro y salir del tiempo y del espacio reales. Para entrar en un nivel de conciencia intermedio, un poco fuera de la realidad. El dolor nos permite desligarnos del mundo pensante, perder el control, olvidarnos de la forma, de lo correcto. El dolor es nuestro amigo, nos lleva de la mano hacia el mundo sutil, allí donde el bebé reside y se conecta con nosotras. Perdemos noción del tiempo y del espacio. Para entrar en el túnel de la ruptura es indispensable dejar mentalmente el mundo concreto. Porque parir es pasar de un estadio a otro. Es un rompimiento espiritual. Y como todo rompimiento, duele. El parto no es una enfermedad para curar. Es el pasaje a otra dimensión.

Ahora bien, esto es posible solo si alguien nos sostiene. Si contamos con un acompañamiento amoroso por parte de un profesional o un ser querido dispuesto a mirarnos y a ponerse a nuestro servicio.

Si las mujeres tenemos que estar atentas defendiéndonos del maltrato y la deshumanización, eso nos resta capacidad para introducirnos en las profundidades de nuestro ser. Por eso es imprescindible elegir la mejor compañía para este viaje. No nos conformemos con lo que “todo el mundo elige”, con los médicos de moda o prestigiosos. Al contrario, hay que evaluar quién está dispuesto a observar nuestro personalísimo encuentro con la sombra, cuidándonos y haciendo todo lo que no ponga en riesgo nuestra salud física y espiritual.


martes, 11 de mayo de 2010

Acto en la Legislatura porteña por la Semana Mundial del Parto Respetado





Será el proximo miercoles 19 de mayo, a las 18 hs., en la Legislatura de la Ciudad Autonoma de Buenos Aires, Peru 160 (Salón Montevideo).
Hablaran la partera Raquel Schallman y el Dr. Guillermo Lodeiro Martinez sobre el lema de este año, “Nacimiento Traumático, como evitarlo. Nacimiento Placentero, como lograrlo.”
Tambien se presentará el libro de la psicologa y partera Amelia Mussini: "El Parto, Miedo y Dolor. Una mirada más amplia de la Preparación Perinatal y de los Equipos de Atención".

sábado, 8 de mayo de 2010

Artículo de Alice Miller (extraido de la revista Mente Libre)

Imagen bajo licencia Creative Commons
Sad but true, by Krudo



¿Por qué las zurras, las bofetadas e incluso los golpes aparentemente anodinos, al igual que las palmadas sobre las manos de un bebé son peligrosas?

1- Sólo le enseñan la violencia.

2- Destruyen la certeza sin falta de ser amado, como un bebé necesita.

3- Crean angustia: la angustia de la siguiente ruptura.

4- Llevan consigo la mentira: pretenden ser educativas, pero en realidad sirven a los padres para descargar su cólera, y si pegan es porque a ellos les pegaron siendo niños.

5- Incitan a la cólera y al deseo de venganza que permanece reprimido y que saldrá más tarde.

6- Programan al niño a la aceptación de argumentos ilógicos (te hago daño por tu bien) y los inscriben en su cuerpo.

7- Destruyen la sensibilidad y la compasión hacia los otros y hacia uno mismo, limitando así sus capacidades de conocimiento.



¿Qué aprende el bebé de las zurras y otros golpes?

1- Que el niño no merece respeto.

2- Que se puede aprender el bien por medio del castigo (lo que es falso, en realidad el castigo enseña al niño solamente a querer castigar a su turno).

3- Que no hay que sentir el dolor, que hay que ignorarlo, lo cual es peligroso para nuestro sistema inmunitario.

4- Que la violencia forma parte del amor (lección que incita a la perversión).

5- Que negar las emociones es saludable (sin tener en cuenta que será el cuerpo el que pagará por este error, a menudo mucho más tarde).

6- Que uno no tiene derecho.. a defenderse hasta que sea adulto.

Es el cuerpo el que guarda la memoria de todas las marcas nocivas de las supuestas "buenas zurras".



¿Cómo podemos liberarnos de la cólera reprimida?

Durante la infancia y la adolescencia:

1-Burlándonos de los más débiles.

2-Pegando a los compañeros

3-Humillando a las chicas

4-Agrediendo a los profesores.

5-Viviendo las emociones prohibidas delante de la T.V. o los video-juegos, identificándose con los héroes violentos (los niños a quien nunca se les pegó, se interesan menos por las películas crueles y no producirán escenas atroces, una vez adultos).



A la edad adulta:

1-Perpetuando uno mismo la zurra como medio educativo eficaz, sin darnos cuenta de que en realidad estamos vengándonos de nuestro propio sufrimiento sobre la siguiente generación.

2-Negándonos (o siendo incapaces) a comprender la relación entre la antigua violencia sufrida y la que se repite activamente en la actualidad; entreteniendo así la ignorancia de la sociedad.

3-Alistándonos en actividades que exigen violencia.

4-Dejándonos influir fácilmente por los discursos de hombres políticos que designan a víctimas propiciatorias en quien pueden depositar la violencia acumulada y de la que se pueden deshacer por fin sin ser castigados: razas "impuras", etnias "que limpiar minorías sociales despreciadas.

5-Como obedecimos a la violencia siendo niños, estamos dispuestos a obedecer a toda clase de autoridad que nos recuerde la de nuestros padres, como los alemanes obedecieron a Hitler, los rusos a Stalin y los serbios a Milosevic.

Inversamente, si tomamos conciencia de nuestros sentimientos reprimidos e intentamos comprender cómo se transmite la violencia de padres a hijos, cesaremos de pegar a los niños de cualquier edad. Es posible ( muchas personas lo han logrado ), una vez que hayamos comprendido que la única razón de dar golpes "educativos" se esconde en la historia reprimida de nuestros padres.

Alice Miller 2008

traducido por Rosa Barrio

viernes, 7 de mayo de 2010

Newsletter Mayo 2010 de Laura Gutman

Otro excelente newsletter de LG para compartir con ustedes.


Adultos infantilizados por los mandatos familiares
Todos hemos sido criados inmersos en culturas, familias, comunidades o grupos que han funcionado bajo un conjunto de supuestos morales, intelectuales o religiosos que dieron marco a una determinada forma de vivir. ¿Cómo saber si esas maneras de concebir la vida, de pensar o amar, enseñadas o impuestas cuando fuimos niños, han sido saludables para nosotros? Hay una única manera de saberlo: preguntándonos si nos producían placer, felicidad o armonía interior. ¡Parece una broma! Obviamente el nivel de represión, autoritarismo, mentiras, amenazas o soledad por las que hemos atravesado nuestras infancias, no tenían nada de placentero. Los niños las adoptamos para convertirnos en miembros de ese grupo. Y además porque no teníamos otra opción. Los mandatos pueden tener su base en el miedo, la moral sexual, el ateísmo a ultranza, la codicia, el sometimiento, el “hay que sacrificarse”, o cualquier otro sistema de creencias que dentro de un contexto determinado, aseguren la supervivencia al conjunto.

Ahora bien, si hoy -disfrazados de adultos- defendemos por fuera de nuestro equilibrio personal, eso que fue nombrado como “necesario” en nuestras familias, significa que hemos quedado congelados en una vivencia infantil donde aquello que nos imponían, tanto a nivel afectivo como moral, era intocable. Imposible disentir. En aquel entonces no pudimos obtener una mirada abierta de ningún adulto dispuesto a ayudarnos a descubrir quiénes éramos nosotros. Por el contrario, alguien nombraba cómo debíamos ser. Luego, hemos vivido nuestra vida tratando de ser “eso” que nos habían dicho que debíamos ser o sentir o pensar o desear. Por una única razón: con el fin de sentirnos aceptados y amados.

Sin embargo, ese conjunto de creencias o mandatos que posiblemente ya no tengan ningún sentido íntimo para nosotros ni conserven la más mínima conexión con nuestro ser esencial desconocido, gana. Nacen nuestros hijos y resulta más poderoso un mandato obsoleto grabado a fuego en nuestro corazón herido que el llanto cristalino de un recién nacido. Atendemos más las frases vacías cargadas de prejuicios antiguos nombrados por un miembro familiar, que la contundente certeza de que nuestros hijos nos reclaman. Si estamos preguntando a diestra y siniestra qué es lo correcto y qué tenemos que hacer con ese hijo que salió de nuestras entrañas o que hemos ayudado a engendrar...entonces definitivamente, hemos decidido permanecer cobijados por los mandatos ajenos, en lugar de convertirnos en adultos responsables y libres.

Laura Gutman




Cuantos mandatos familiares tenemos todos y cada uno de nosotros!!
"No le hagas upa que se malacostumbran"
"Mas vale un cachetazo a tiempo"
"Dejalo llorar que te está tomando el tiempo"
Y esos son solo algunos, los más comunes, los que más se respetan de familia en familia, pero hay tantos otros!
Creo que este tema puede ir bien enlazado con el Newsletter del mes anterior, respecto de las diferencias entre hermanos, las etiquetas...
Y también podríamos leerlo en función a lo que dice Casilda Rodrigañez, en cuanto a que la tradición judeo cristiana de la sociedad occidental nos ha impuesto como cuarto mandamiento: honrar a tu padre y madre. Lo que ellos dicen no se discute, lo que han hecho con nosotros está bien, porque "solo buscan nuestro bien". Y así, como una forma de justificar a nuestros padres, de perdonarlos, repetimos lo mismo con nuestros hijos.
Cuanto para reflexionar, verdad?

miércoles, 5 de mayo de 2010

FELIZ DIA DE LA PARTERA!!


Hoy, 5 de mayo, se celebra el día internacional de la partera.

Una de las profesiones más antiguas del mundo, la partería, en sus origenes, estaba en cabeza de "mujeres sabias", que acompañaban a las madres en el camino de la maternidad. Poco a poco, con la institucionalización y medicalización del embarazo y del parto, nuestra sociedad occidental fue dejando de lado y olvidando a estas mujeres, relegandolas a un papel de ayudantes, en lugar de la función primordial que tenían antiguamente, de mujer experimentada acompañando a la reciente madre.

Comparto con ustedes este excelente artículo del Blog Alternativo, y no quiero dejar pasar este día sin enviarles un calido y amoroso abrazo a las dos "matronas" (termino que me gusta más que partera, porque me suena a "madre") que me acompañaron en el parto de Emma: Raquel Schallman, con su sabiduría infinita, y Edith Diez, con su acompañamiento amoroso.

Y un FELIZ DÍA para todas las mujeres sabias que honran esta profesión desde el respeto y la empatía hacia el cuerpo de la mujer que pare y del niño por nacer.

martes, 4 de mayo de 2010

Nuestra experiencia en un cole Waldorf





Estamos más que felices con el cambio de cole de Joaqui, y como cuando buscabamos info sobre pedagogía Waldorf nos era muy dificil encontrar relatos de primera mano de padres Waldorf, queremos contarles un poquito como estamos viviendo esta nueva experiencia.
Joaqui tiene 5 años, así que en un cole común estaría en preescolar. Sin embargo, en este cole, son salas integradas, es decir, niños de 3, 4 y 5 juntos. El fundamento de esto es que los niños más pequeños aprenden de los más grandes, y los más grandes ayudan a los más pequeños, como si fueran una familia. Sin embargo, algunas actividades que son específicas para los niños de preescolar, las hacen aparte.
Por lo tanto, al ser una clase con bastantes niños, no hay una sola maestra, sino varias. Cada mañana, luego de recibir a los niños, cada maestra se pone a hacer alguna actividad (pintar, lustrar juguetes de madera, tejer, amasar pan), y cada niño elige hacia qué maestra ir. En este momento Joaqui está "serruchando madera" para hacer un marco para un cuadro :-D
Una de las cosas que he notado en estos pocos meses que Joaqui ha estado en el cole es como se ha disparado su imaginación. Ya no juega tanto al Power Ranger, sino que ahora juega más a los reyes, los caballeros, a vencer dragones y rescatar princesas.
Esto se debe a que en los coles Waldorf, en esta etapa de la infancia, todas las semanas les cuentan un cuento de hadas. Joaqui me cuenta que durante toda la semana les relatan la misma historia (la que Joaqui repite con la misma entonación que la maestra) y a veces los niños interpretan a los distintos personajes de esa historia. Periodicamente, de acuerdo a la epoca del año, va cambiando el cuento.
Otra de las características de este cole son las fiestas. Hasta ahora, hemos tenido dos: La fiesta de la cosecha y la fiesta del Valor.
En la fiesta de la cosecha se celebra la llegada del otoño: el cosechar lo que se sembró durante el verano y el recogimiento interior de los seres preparandose para la llegada del invierno. Es epoca de cosechar y guardar. Los niños reciben espigas de trigo, las desgranan y muelen los granos hasta transformarlos en harina. Con esa harina luego hacen pan, que comparten entre todos. Joaqui me contó, maravillado, como había hecho pan con una semillita.
En la fiesta del valor, las maestras preparan un circuito dentro del jardín, en el que los niños de 4 y 5 años deben sortear diferentes obstaculos (escalar una montaña, pasar por un aro de fuego, hace equilibrio en un tronco para cruzar un río, cruzar un tunel oscuro) para llegar al dragón, contra el que deben luchar. Luego de vencer al dragón se dirigen a una de las maestras, quien les pregunta muy seriamente “Has vencido al dragón?”. Cada niño responde que sí, y entonces la maestra procede a coronar a cada uno de ellos como rey o reina, entregandoles las coronas de cartón que decoraron especialmente para la ocasión.
Mientras tanto, los niños de 3 años han estado cocinando galletitas y pasteles, y preparando las mesas con telas de color amarillo y rojas (los colores del rey), para recibir a los nuevos reyes y reinas en una gran celebración.
Ese día Joaqui llegó muy orgulloso por haber vencido al dragón, aunque reconoció que al principio estaba un poco desilucionado, porque el dragón, finalmente, “no era de verdad”. :-D
Sé que más adelante tendremos otra fiestas, como la fiesta de la luz, en la que los niños, con sus padres y la comunidad educativa, reciben el invierno con hogueras y farolitos. O la kermesse de primavera, con juegos para toda la familia y abierta para todos los amigos, parientes y vecinos que quieran participar.
Pero de eso ya les contaré cuando haya llegado el momento.

jueves, 22 de abril de 2010

Pequeños gestos para un gran mundo


En el día de la Tierra, no está de más recordar aquellas pequeñas cosas que podemos hacer con los pequeños habitantes de este planeta, para entre todos ayudar a tener un mundo mejor. Y no nos olvidemos que nuestros hijos aprenden del ejemplo que nosotros, como adultos, les damos.

- Mostrarles como cuidar la energía, cambiando las bombillas eléctricas comunes por unas de bajo consumo. Ayudarlos a mantener las luces apagadas en aquellas habitaciones donde no se está usando.

- Mostrarles como hacer un uso racional del agua. A Joaqui solemos explicarle que si dejamos la canilla abierta, "los pecesitos se quedan sin agua".

- Tratar de que crezcan en armonía con la naturaleza, enseñandoles a respetar y cuidar a los demás seres vivos, ya sean estos plantas o animales. Explicarles como toda la vida del planeta está entrelazada, y cada pequeño ser cumple una función en el ecosistema.

- Tratar de que tengan más juguetes artesanales, o que funcionen a cuerda. Tratar de evitar los juguetes a pilas. Si no podemos evitar las pilas, que sean de las recargables.

- Hacer actividades que tengan que ver con la naturaleza: una pequeña huerta, plantar un arbol y ver como crece, observar el paso de las estaciones y las modificaciones que esto tiene en nuestro entorno.

- En lugar de comprar plastilina, hacer masa de sal. En lugar de comprar una casita de plastico, hacer una con telas viejas. Reciclar el papel que usamos para dibujar, no solo dibujando en el reverso: Un viejo dibujo que salió mal, puede transformarse en parte de un bonito collage. Recordar las 3 R: reducir, reusar, reciclar.

Son solo algunas ideas, seguro que ustedes tienen muchas mas!!

martes, 20 de abril de 2010

Lactancia y caries


En la lista de Lacmat hubo en los ultimos días una discusión muy interesante sobre las caries infantiles y la lactancia, ya que hay odontopediatras que creen que el amamantamiento prolongado puede ocasionarlas.
A continuación van una serie de documentos e información que puede resultarnos util al momento en que alguien nos diga que “es conveniente que destetemos porque sino nuestro hij@ podría desarrollar caries por culpa de la lactancia”:



Varios factores pueden producir la caries dental. La principal causa es una alimentación rica en azúcares que ayudan a las bacterias a corroer el esmalte, aunque, dependiendo del tipo de azúcar, su incidencia varía. Otras causas son una mala higiene dental, la ausencia de flúor en el agua y la propia genética, que como se ha demostrado provoca la aparición de caries en algunos niños especialmente sensibles a pesar de seguir unos hábitos profilácticos correctos.

Si bien la bacteria S. mutans es la principal responsable de la caries, se han encontrado otros factores que también muestran una inesperada correlación con este problema: complicaciones durante el embarazo o el parto, nacimiento prematuro o por cesárea, diabetes materna, enfermedades renales, incompatibilidades del Rh, alergias, gastroenteritis frecuentes y diarrea crónica. Además, una dieta rica en sal o baja en hierro y el uso de chupete parecen favorecer también la aparición de caries.

Antes de la aparición del primer diente, alrededor de la mitad de los niños de 6 meses ya están infectados con Streptococcus mutans. Según una investigación, a los 24 meses de edad el 84% de los niños había desarrollado una colonia considerable. Los factores asociados a estos casos fueron la ingesta de bebidas dulces antes de dormir, tomar demasiados alimentos dulces, picar entre comidas, compartir comida con adultos y una presencia muy alta de dichas bacterias en la madre. Por el contrario, la falta de bacterias se asoció básicamente con el cepillado habitual de los dientes.

Caries causadas por biberones
Una vez que los dientes empiezan a salir, una de las causas más habituales de su aparición se denomina caries del biberón, producida por un contacto frecuente con la leche o zumos, especialmente si se deja al bebé con el biberón para dormir, usándolo como un chupete. Si el bebé necesita del biberón para usarlo como chupete, es imprescindible que sólo contenga agua. Nunca se debe mojar con miel o azúcar.

¿Y la lactancia materna?
Según La Liga de la Leche Internacional (LLLI), “habitualmente se considera que la lactancia materna es la causa de la caries dental, puesto que no se hace distinción entre las diferentes composiciones de la leche materna y artificial, y entre los diferentes mecanismos de tomarla. Al pecho, el pezón se sitúa al final de la cavidad bucal, evitando que la leche caiga alrededor de los dientes, a diferencia de cuando se succiona de una tetina. Sólo tenemos que considerar la abrumadora mayoría de
niños amamantados con dientes sanos para saber que deben haber otros factores
implicados.”

Kevin Hale, asesor de pediatría dental de la academia Americana de Pediatría, comenta que "la mayoría de dentistas y madres lactantes no se llevan muy bien porque los dentistas no acaban de creerse los estudios científicos que demuestran que la lactancia no contribuye a la caries." Aunque la leche humana no provoca caries, algunos estudios han mostrado que puede contribuir a su desarrollo en aquel pequeño porcentaje de niños que están en la zona de riesgo (por razones hereditarias, por ejemplo).

Según la Academia de Medicina de la Lactancia, “sería evolutivamente suicida que la leche materna causara caries porque la selección natural hubiera eliminado los casos más serios. Hay 4.650 especies de mamíferos y todos ellos amamantan a sus crías.
La raza humana es la única con problemas serios de caries”

La Liga de La Leche insiste en que "un pequeño porcentaje de niños amamantados desarrolla caries a pesar de la leche materna, no por su culpa”, y añade “cuando se plantea el destete, se debería tener en cuenta las múltiples ventajas de la leche materna frente a la leche artificial, por lo que se debería respetar la decisión de la madre. En lugar de proponer un destete por culpa de la caries, el dentista debería investigar la causa de fondo del problema.”


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La producción de caries depende de la unión de varios factores, entre los más importantes se describen:
1. Presencia de fluoruros en la dieta, los que actúan en forma importante en la mineralización de los dientes.
2. Higiene bucal. (Cepillado correcto y frecuente)
3. Dieta. La sacarosa es el principal hidrato de carbono que actúa como sustrato para la adhesión de bacterias responsables de caries. La leche materna no contiene sacarosa.
4. Flora bucal. La alimentación con leche materna induce el mantenimiento de una
microflora bacteriostática para los gérmenes productores de caries, principalmente estreptococos.
Por lo expuesto, es claro deducir que la lactancia es PROTECTORA frente al riesgo de caries y de ninguna manera puede producirla.
Por otra parte, se sabe que la succión al seno es muy diferente de aquella que se realiza en el biberón. Con el biberón la leche sale prácticamente sin esfuerzo, y el niño oprime la tetina con su lengua para controlar el flujo de leche. De ahí, que la leche se dirige hacia la parte anterior de la boca y baña los dientes.
Por el contrario, en la lactancia, el pezón es aspirado hasta el fondo de la boca, donde se unen el paladar duro y el paladar blando, atrás de los dientes. Un movimiento de succión es seguido automáticamente de uno de deglución, lo que impide que los dientes se bañen en leche (la cual, como te he dicho antes, no contiene sacarosa).
De lo anterior es posible concluir que, si bien los niños amamantados tienen caries,
es sin duda, no a causa, sino a pesar de la lactancia.
No obstante he estado revisando toda la bibliografía que me ha sido posible, para poder responderte de una forma contrastada y objetiva y he encontrado numerosos estudios sobre la relación entre la aparición de caries dental y la lactancia materna.
Entre ellos cabe destacar el trabajo realizado por el Dr. Constantine Oulis, de la Universidad de Atenas , quien tras realizar un estudio en niños amamantados bien directamente del pecho o con leche materna en biberón sugiere que la leche materna contiene algunos factores, tales como anticuerpos que pueden inhibir al S. Mutans, la bacteria que causa la caries dental. Publicado en Nueva York (1/27/00)

A continuación te envio la bibliografia en la que puedes ampliar esta información:

JR Serwint et al, “Child-rearing practices and nursing caries”, Pediatrics, 8/93, 92:
233-37.
Harry Torney, “Prolonged on-demand breastfeeding and dental caries. An investigation”, tesis.
Allaiter Aujourd’hui, La Leche League France, pag. 16, jul - sept 1996. Publicado en Nuevo Comienzo de la Liga de la Leche - Latinoamérica, Abril - Junio 1997
Una referencia reciente es la del estudio realizado por Erickson PR, Mazhari E (1999) Investigation of the role of human breast milk in caries development. Pediatric Dentistry, 21 (2):86-90.


Comité de Lactancia Materna

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Como han dicho la leche materna no tiene sacarosa sino lactosa que no es cariogénica. Los que producen caries son los estreptococos mutans que actuan una
vez que consumimos un azucar durante mas o menos 20 minutos sobre el esmalte
dental. Por ello ( si no se usa algun producto como el xylitol) la higiene es esencial.
Los estreptococos mutans provienen de la boca materna, en algunas comunidades los besos, el pasar el chupete de una boca a otra o juguetes o mordillos hace que se colonice con esta bacteria.
Lo que hacen los odontologos es disminuir el reloj de azúcar ( período de exposición del estreptococo + azucar+ diente).
Por lo que si un niño tiene caries los habitos saludables son lo adecuado.

Entre los mitos que existen es comer una manzana limpia los dientes, pues me han comentado que no es así. Esto se explica por el Ph bucal ( grado de acidez bucal) pues cuanto más ácido más corroe el esmalte predisponiendo a la agresión y estableciendo las caries.
Es asi que los jugos de soya, soya, las bebidas colas, la manzana acidifican el medio y pueden ocasionar las caries.

Si se ponen a pensar que al sexto mes cuando iniciamos con la alimentación complementaria lo primero en darle es una papilla de manzana y azúcar la combinación es explosiva, con esto no digo que no debe darse, sino que una vez que comió se puede limpiar la encia y el diente en cuestión con agua mineralizada en cuya etiqueta deberia verse la cantidad de fluor. Algunas comunidades ya tienen fluor en su sistema de administración de aguas potables, pero otras que extraen de pozo no, pues no son procesadas y esto es a tener en cuenta pues efectivamente el exceso de fluor provoca manchas color te con leche en los dientes.

Tambien es cierto lo del mecanismo de succion deglución que los odontologos no lo conocen muy bien, pero si los que hacemos lactancia.

Tarea para el hogar sería que se establezcan los diez pasos para hospitales odontologicos amigos de la madre y el niño, ya que la Iniciativa es solo para maternidades, aunque se han elaborado de centros de salud amigos, jardines maternales amigos, esto quedaría pendiente.
Dra. Patricia Barros Skrok, medica pediatra

martes, 13 de abril de 2010

Newsletter Abril 2010 de Laura Gutman


Me encantó el Newsletter de LG de este mes.
La polarización entre hermanos... que tema!! Quien de nosotros no ha sido rotulado de chico? "Juan es el estudioso de la familia", "Pedro es la oveja negra de la casa","María es la más obediente", "Juana es la mas ordenada"... Y un día, hablando con un amigo, decimos: "Es que yo siempre fui el más rebelde de los hermanos... " Y cómo sabemos que es así? Realmente es así o hablamos por boca de nuestros padres? Es esa una característica realmente nuestra o la hicimos nuestra de tanto que nos lo machacaron?
Y lo peor de todo es... que dificil que es no rotular a nuestros hijos!! Cuando se tiene uno solo, no es tan complicado, pero cuando son dos o más, realmente es dificil que nosotras, o nuestra pareja, o la abuela, o la tía, no haga comparaciones. Para bien o para mal, pero comparaciones al fin. Y aunque no nos guste, al final siempre para mal, porque como explica LG en la polarización, si hay un "bueno" es porque hay un "malo", si hay un "obediente" (que fea palabra!) es porque hay un "desobiediente", si hay un "ordenado" es porque hay un "desordenado", así que no importa si nos están catalogando bien, porque aunque no se diga en vos alta, necesariamente se está catalogando mal al otro...
Una más de las tantas cosas que debemos trabajar en este camino de ser padres.
Aquí les dejo el artículo:


Polarización entre hermanos

Tener hermanos no es garantía de que los lazos de amor y proximidad emocional se instalen. Tampoco es determinante si tenemos mucha o poca diferencia de edad, ser del mismo sexo o haber compartido habitación durante la niñez. La hermandad depende de la capacidad de nuestros padres de atender nuestras necesidades individuales sin rotularnos, es decir, sin encerrarnos a cada hijo en un personaje determinado.

Para comprender esto, tenemos que ser capaces de abordar el complejo tema de la polaridad. Este es un mecanismo mediante el cual los seres humanos podemos alcanzar el discernimiento. Comprendemos que algo es grande en relación a lo pequeño. Que algo es blando en relación a lo duro. O que algo es femenino en relación a lo masculino. En las relaciones humanas ocurre lo mismo: “proyectamos” lo que creemos, lo que suponemos o lo que nos trae alivio. Esa “proyección” es “polar”, es decir, reconocemos algo “bueno” respecto a lo “malo”. Este sistema inconsciente ubica nuestras experiencias en algún “estante” conocido de nuestro armario emocional, pero no refleja necesariamente la realidad.

Dicho esto, pensemos en el nacimiento de un segundo hijo. Ya desde la sala de parto diremos: “Nahuel es tranquilo, a diferencia de Fernando que era movedizo”, o bien: “Catalina sólo quiere dormir, en cambio Nicolás se pasaba despierto todo el día”. Al proyectar “polarmente”, ya estamos imponiendo un “personaje” que el niño luego se verá obligado a asumir. De ese modo, cuando un niño cree que según sus padres es inteligente, o responsable o distraído o agresivo o terrible, intentará asumir ese papel a la perfección. Hará lo posible para ser el más terrible de todos o el más valiente de todos para ser querido. Ahora bien, si el niño no se siente suficientemente amado, creerá que su hermano -opuesto- sí lo es. Esto demuestra que el niño no está recibiendo la calidad de confort, mirada, presencia o disponibilidad materna o paterna que necesita. Cegado por su desesperada necesidad de sentirse protegido y amparado por los adultos, hambriento de amor y de caricias, pretenderá “robar” a sus hermanos, pequeñas porciones de afecto. Claro, los hermanos -tan carentes como él- tendrán las mismas vivencias. ¿Cómo lo sabemos? Porque se llevan “como perro y gato”. ¿Cómo continúan estas historias? En principio los castigamos, o al revés, no otorgamos ninguna importancia a las “peleas de niños”. En ambos casos se quedan solos y deseosos de obtener mirada. Luego, en la medida que crecen y adquieren autonomía, registran la distancia instalada, aún siendo hermanos y habiendo atravesado la infancia juntos. Durante la juventud ya son extraños. La vida sigue. En el mejor de los casos luego toleran algún vínculo formal o social entre ellos, aunque en otros casos se habrán enemistado para siempre. Esos niños, hoy somos nosotros.

Entonces ahora, ¿qué podemos hacer con nuestros hijos, si pretendemos que mantengan relaciones afectuosas entre hermanos? Pues será menester escuchar y comprender a cada hijo en su especificidad de niño pequeño. No sacar conclusiones precipitadas sobre sus virtudes o defectos ni compararlos entre ellos. Intentar satisfacer en la medida de nuestras posibilidades, todo aquello que los niños demandan. Y sobre todo, traducir con palabras sencillas lo que hemos comprendido acerca de ellos, compartiendo esos pensamientos con el resto de nuestros hijos. Sólo entonces cada niño podrá amar a sus hermanos, porque los ha comprendido.

Laura Gutman

martes, 30 de marzo de 2010

Algunas citas que me gustan


- "Quiereme cuando menos lo merezca, porque será cuando más lo necesite." - Rosa Jové

- "Para cambiar el mundo, es preciso cambiar la forma de nacer". - Michel Odent

- "Ni los hemisferios cerebrales más sabios de científicos puede producir un alimento más exacto a cada situación que los hemisferios torácicos, sus senos, de una madre alerta y atenta." - Sherlock Holmes (Jorge Diaz Walker dixit)

- "Lo malo del chupete es el cuerpo que falta detrás." - Casilda Rodrigañez

- "La violencia ejercida en cada nacimiento sigue sembrando la violencia en el mundo" - del documental "Callate y Pujá".

- "Nunca he oído a una madre que intente dar el biberón y fracase, ni que el médico le dijera: "No hay que ser fanáticos, si rechaza el biberón dale el pecho que también se cría" - Carlos Gonzalez

- "Solamente dos legados duraderos podemos aspirar a dejar a nuestros hijos: Uno, raices; el otro, alas." - Hodding Carter

- "Los niños han de tener mucha tolerancia con los adultos." -Antoine de Saint-Exupery

- "Protegedme de la sabiduría que no llora, de la filosofía que no ríe y de la grandeza que no se inclina ante los niños." - Khalil Gibran

- "Lo que se les hace a los niños, los niños harán a la sociedad." - Karl Menninger

- "...cuando duerme una madre junto al niño, duerme el niño dos veces
cuando duermo soñando en tu cariño, mi eterno ensueño meces" - Miguel de Unamuno

- "Durante cientos de años, lo único que hemos enseñado a los niños ha sido a respetar el poder, la autoridad y la violencia, y no a las personas." - Jesper Juul





miércoles, 24 de marzo de 2010

Campaña de vacunación contra la gripe A


Ya se ha lanzado en Argentina la campaña de vacunación contra la gripe A, que anuncian que será la gripe estacional de este año 2010.
Personalmente, tengo sentimientos muy encontrados con respecto a la vacunación en general.
He leído opiniones a favor y en contra de vacunar a nuestros hijos, y ambas posturas me generan suspicacias, por lo que no termino de definirme a favor ni en contra de ninguna de ellas.
Por eso hemos elegido para nuestros hijos lo que consideramos que es un "término medio". Hemos aplicado aquellas vacunas que están en el calendario oficial de vacunación de nuestro país, pero ni una más: ni la de la meningitis (Prevenar), ni la del rotavirus, ni la de la varicela.
Tampoco yo me vacune contra la rubeola (que tuve de chica) cuando se hizo aquí la campaña masiva de vacunación para mujeres en edad fértil. Ni Hernán se vacunó cuando fue la vacunación masiva para los hombres.
En fin, con respecto a la vacuna monovalente que se aplicará en Argentina, nosotros, particularmente (y no abogamos porque nadie siga nuestro ejemplo, ya que cada familia es un mundo) hemos decidido NO aplicarnos ni aplicarles la vacuna a los chicos.
En primer lugar, porque en principio, esta enfermedad no es más mortal que la gripe estacional común. En segundo lugar, porque Joaqui ya tiene 5 años, y no tiene ni ha tenido enfermadades respiratorias, lo que lo excluye del grupo de riesgo, y Emma, si bien estaría dentro del grupo de riesgo por edad, no va a guardaría, así que consideramos que teniendo los cuidados necesarios en nuestro hogar (lavarnos bien las manos, usar alcohol y desinfectantes) son muy bajas las chances de que pudiera verse afectada por la gripe.
Hay que destacar que en países europeos, como Alemania y Francia, la vacuna, que en un primer momento había sido declarada obligatoria para "grupos de riesgo" (pacientes con antecedentes de enfermedades respiratorias, niños menores de 5, embarazadas, entre otros) termino siendo declarada VOLUNTARIA debido a la oposición de los médicos. Y la manor parte de la población no se la aplicó.
Habrá una charla sobre este delicado tema, a cargo de una médica con orientación antroposófica, en Olivos:
Vacunas: aportes para decidir con conciencia
Conferencia a cargo de la Dra. Alejandra Chiappano
Pediatra con orientación antroposófica
Sábado 17 de abril de 10 a 12 hs.
Pacheco 2354 (esquina Marconi), Olivos
Aporte sugerido en beneficio del grupo de juegos $25
Organiza Grupo La Calandria

Les dejo algunos enlaces sobre la enfermedad y la vacuna, para estar informados:

- Síndrome de Guillain Barre
- Riesgos de la vacuna H1N1 (en inglés)
- Vacuna monovalente para el H1N1 (muy interesante, muestra la composición de MERCURIO de cada vacuna)
- Video sobre la gripe (no he podido terminar de verlo aún, pero hasta ahora me ha resultado super interesante)

lunes, 22 de marzo de 2010

Los chicos y la tele

Hace un tiempo, en el foro de Familia Natural, de mi amiga Laura B. hablaban de los chicos y la tele, y hace unos días se reencendió el debate.

Yo debo reconocer que en casa, la tele es realmente un problema. Un problema que trato de resolver, pero hasta ahora no lo he logrado.

La tele ocupa un lugar bastante central en la casa. Hay una en el living y otra en mi habitación. Tenemos cable. Y a esto se suma que cuando Joaqui era chiquito, y comía poco, sentarlo adelante de la tele aseguraba que se terminara el plato (táctica utilizada por mi suegra, pero cuando vi que resultaba, mea culpa, la utilicé yo también).

El resultado: tenemos un niño de 5 años que come frente a la tele, que no sabe jugar solo y que mira tele muchas horas al día.

He tratado de quitarle este "chupete electrónico", proponiendo otras cosas para hacer juntos, pero desde el nacimiento de Emma es más dificil, ya que para bañar a Emma, para darle de comer a Emma, para preparar la comida de los dos, necesito que Joaqui esté entretenido, y la solución fácil y a mano es la tele.

Durante el verano logré que reduzca drásticamente las horas frente al tubo, pero es que en verano el tiempo ayuda e invita a hacer otras cosas, sobre todo actividades al aire libre. Nos ibamos al club, o saliamos a caminar, y no volvíamos hasta la noche, y como Joaqui no iba al cole, no había necesidad de acostarlo temprano, así que iba haciendo las cosas como salían.

Cuando empezaron las clases, y ahora que empiezaron los días frescos y lluviosos, la cosa se complicó.

Una de las chicas del foro de FN dió una idea que me pareció muy piola y voy a poner en practica: Una caja de ideas. Se trata de una sencilla cajita donde se anotan distintas actividades y se coloca cerca de la tele. Cuando el niño quiere ver tele, antes sacamos 3 papelitos con ideas de otras actividades para hacer.

Acá tienen el enlace de la idea original.

Y así quedó nuestro tarrito, que preparamos hace un ratito (ya lo haremos más pintoresco, pero es que necesitaba llevar a cabo esta idea en forma URGENTE!!).

Luego de preparar el tarrito, hicimos pan, y ahora, mientras escribo esto, Joaqui se prepara para que, apenas se despierte Emma, podamos ir al club con la patineta.

Veremos como nos va con esta iniciativa!!

"A la mujer se la ha engañado con la liberación"

Ha salido una nueva entrevista (genial, por cierto), al pediatra español Carlos Gonzalez.
Pueden acceder a la misma desde aquí.

lunes, 15 de marzo de 2010

El génesis del superdepredador: la principal verdad incómoda (Michel Odent)

Hoy recibí a través de FB este artículo del obstetra Michel Odent, autor de libros como "El granjero y el obstetra" (que recomiendo) y uno de los pioneros en partos naturales.

Me pareció muy interesante, así que lo comparto con ustedes.





La Humanidad tiene que hacer frente a una gran diversidad de “verdades incómodas”. Al Gore, la cumbre de Copenhague y el concepto de una “economía de bajo consumo de carbono” han convertido a una de ellas en un tema de gran actualidad. Otros ejemplos incluyen la sobrepoblación global, la destrucción de la capa de ozono, la contaminación de la cadena alimenticia marina, la crisis de la biodiversidad, las armas de destrucción masiva y el aumento espectacular de incidencias de numerosas enfermedades. Todas estas verdades incómodas se podrán considerar secundarias después de abordar la cuestión de quién es el responsable de los dilemas actuales. El "Homo superdepredador” –el tipo de Homo que actualmente domina a todas las criaturas que viven en el planeta Tierra– está dotado con un increíble potencial de agresividad y es sin duda el responsable de las muchas amenazas a las que se enfrentará nuestra especie durante el tercer milenio: esta es la Principal Verdad Incómoda.

Genesis del Homo superdepredador

Las preguntas básicas, por lo tanto, tienen que ver con la génesis de los principales rasgos del Homo superdepredador. Es probable que los factores genéticos sean importantes, puesto que el potencial para la agresividad de nuestro pariente cercano, Pan Troglodytes (el chimpancé común), está bien documentado: estos primos nuestros toman parte en guerras y violaciones; se ha observado que los humanos y los chimpancés son las únicas especies que matan a sus congéneres deliberadamente, con premeditación. No obstante, desde un punto de vista más práctico y para idear un cambio hipotético hacia una humanidad renovada, capaz de vivir en paz y de forma sostenible, tenemos que considerar los posibles factores epigenéticos que refuerzan estos rasgos humanos.

Para investigar factores epigenéticos de este tipo, primero tenemos que referirnos al momento decisivo, cuando nuestros ancestros empezaron a domesticar a otros seres vivos. En ese momento los grupos de humanos adaptaron sus estrategias de supervivencia con el comienzo de la agricultura y la ganadería. La construcción de pueblos y ciudades proporcionó una nueva dimensión al concepto de territorio. Surgieron razones renovadas para conflictos territoriales y económicos. Desde ese momento, la estrategia de supervivencia de los grupos de humanos ha estado basada en la dominación de la Naturaleza y en la dominación –incluso la eliminación– de otros grupos de humanos. Nos es fácil comprender que durante miles de años, los grupos de humanos exitosos han sido aquellos que hayan transmitido de generación en generación las creencias y rituales que amplifican el potencial humano de la agresión. La dominación de la Naturaleza y de otros grupos de humanos tiene implícita la capacidad de destruir la vida y por lo tanto influye en el desarrollo de la capacidad de amar.

En el 2010 tenemos algunas pistas sobre el momento en el que aparecen factores medioambientales que pueden influir en el desarrollo de los rasgos principales del Homo superdepredador. A la par que conceptos como la expresión génica, el silenciamiento génico, y la modulación epigenética aparecen más corrientemente en la literatura científica, estamos aprendiendo a plantear nuevas preguntas sobre la génesis de condiciones patológicas y rasgos de personalidad. En el pasado, se trataba principalmente de comparar los componentes de los factores genéticos y medioambientales y de identificar los genes implicados. Hoy tenemos que pensar en términos de timing o del momento exacto cuando algo ocurre.

Una de las funciones de la Base de Datos de Investigación en Salud Primal es tratar de identificar los momentos críticos para la interacción génico-medioambiental en cuanto a los rasgos de personalidad y los estados de salud. Una visión del conjunto de la base de datos sugiere que en cuanto a la génesis de rasgos metabólicos, los períodos críticos significativos ocurren durante la vida fetal, mientras que el período alrededor
del parto parece ser crucial para la capacidad de amar y el potencial de agresión. De esta manera, una exploración de la base de datos, usando palabras clave que indican tipos metabólicos (tales como obesidad, diabetes tipo 2, resistencia a la insulina, o cardiopatía) muestran estudios que detectan factores de riesgo sobre todo durante la vida fetal, mientras que palabras clave que tienen que ver con alteraciones en la capacidad de amar (incluyendo el amor hacia uno mismo) muestran estudios que detectan los factores de riesgo sobre todo durante el período perinatal.


Esto es lo que ocurre con palabras clave como por ejemplo criminalidad, autismo, suicidio, drogadicción y anorexia nerviosa.

Por eso podemos dar por hecho que en las sociedades donde el desarrollo del potencial de agresión es decisivo, es a través de creencias y rituales perinatales que los entornos culturales puedan interferir eficazmente –exactamente de la misma forma en la que todos los entornos culturales han interferido durante miles de años. Han amplificado las dificultades del parto humano; han retado al instinto maternal agresivo-protector, separando al recién nacido de la madre y han retrasado el inicio de la lactancia materna. (El instinto maternal agresivo-protector no necesita una definición: solo hay que imaginarse la agresión que resultaría si alguien intentase quitarle el recién nacido a una madre chimpancé).

Harían falta varios tomos para revisar todas las maneras tradicionales en las que se ha interferido con los procesos fisiológicos durante el período perinatal en diferentes entornos culturales. Un repaso del conjunto de las creencias y rituales más generalizados, nos revela, sobre todo, las cicatrices perineales que quedan tras el ritual de la mutilación genital, diferentes aspectos de la socialización del parto, la evolución del papel de la matrona, creencias relacionadas con calificar al calostro como “malo” o el peligro del contacto visual entre la madre y el recién nacido, rituales relacionados con el corte precoz del cordón umbilical, la autorización por la que tiene que esperar la madre antes de poder tocar a su bebé (autorización que puede ser concedida por el chamán, el padrino, la matrona o por el padre, por ejemplo). El efecto cumulativo de creencias y rituales de tal grado de generalización, constituye un condicionamiento cultural poderoso resultando en que una mujer sea incapaz de dar a luz sin la ayuda de asistentes al parto que colaboran con su pericia y energía, y que el recién nacido requiera de un cuidado urgente, proporcionado por una persona diferente a la madre.


Del Homo superdepredador al Homo ecologicus

Estas consideraciones sobre la génesis de los rasgos principales del Homo Superdepredador asumen una importancia primordial en un momento decisivo en la historia de la humanidad, cuando nos damos cuenta que lo que está en juego es la salud del planeta y la supervivencia de nuestra especie. Estamos aprendiendo que la dominación de la Naturaleza tiene sus límites. La necesidad de crear más unidad en el pueblo planetario es cada vez más aceptada. Tenemos que preguntarnos sobre cómo el respeto a la Madre Tierra, como faceta del amor, pueda desarrollarse. Dicho de otro modo, entendemos que la humanidad tiene que inventar estrategias radicalmente nuevas para la supervivencia. Esto conlleva una evolución del Homo Superdepredador hacia un ser humano que podríamos llamar Homo Ecologicus.

Primero tenemos que aclarar, de forma concisa, en qué consiste la naturaleza de este momento decisivo de la historia de la humanidad.




Aún cuando, durante miles de años, haya sido una ventaja para la supervivencia de los grupos de humanos desarrollar el potencial de agresión, ahora es imprescindible, para la supervivencia de nuestra especie, que desarrollemos la capacidad de amar. Usando como referencia a nuestro pariente cercano, el chimpancé común, hemos sugerido que los factores genéticos podrían explicar nuestro potencial de agresión. De la misma forma, usando a otro de nuestros parientes muy cercanos, el bonobo (el bonobo, o Pan Paniscus, recientemente diferenciado del chimpancé común), podemos suponer que nuestra capacidad evidente de amar también tiene una base genética sólida: el altruismo y la compasión, que existe entre los bonobos, están bien documentados y no hay constancia de agresiones letales, ni entre la población salvaje ni en cautividad y tampoco consta informe alguno sobre machos forzando la copulación, maltratando a las hembras adultas o matando a las crías.

¿Será utópico tal programa?

En el contexto científico actual es teóricamente factible explorar el concepto de períodos críticos del desarrollo y programar una evolución del Homo superdepredador compatible con la upervivencia de nuestra especie. Primero, harían falta estudios científicos, desde una perspectiva fisiológica, sobre las necesidades básicas de la mujer de parto. Después tendríamos que digerir estos datos científicos para liberarnos de una larga historia de creencias y rituales, que están perdiendo sus ventajas evolutivas y también tendríamos que abandonar lo políticamente correcto.


Un descubrimiento importante de la segunda mitad del siglo veinte, proporciona un ejemplo revelador en cuanto al poder que las disciplinas científicas modernas puedan ejercer para desafiar los aspectos de condicionamiento cultural profundamente arraigados. No fue hasta los años 70 que se descubrió que un bebé humano recién nacido ¡necesita a su madre! Cuando era estudiante de medicina en una unidad de maternidad en 1953, nunca había oído de una madre que pidiera quedarse con su bebé recién nacido en brazos, como si, en esa época, todo el mundo “supiera” que un bebé recién nacido rutinariamente necesitara “cuidados” proporcionados por una tercera persona. De repente se hicieron ensayos aleatorios controlados, que investigaron los efectos del contacto piel con piel directamente después del nacimiento. Estudios de este tipo fueron inspirados por el concepto de un período crítico para el apego madre-bebé, presentado por etólogos investigando a mamíferos no humanos. Al mismo tiempo había una nueva generación de investigación sobre el efecto conductual de hormonas que fluctúan en los períodos perinatales. También se realizaron más estudios sobre la composición del calostro temprano, la manifestación temprana del reflejo de búsqueda y la capacidad que tiene un recién nacido de encontrar el pecho durante la hora siguiente al parto. Desde una perspectiva inmunológica aprendimos que IgG (Inmunoglobulina G) traspasa con facilidad la placenta humana, de forma que los microbios que son familiares para la madre también son familiares para el recién nacido libre de gérmenes. Esto llevó a la conclusión de que, desde una perspectiva bacteriológica, los gérmenes que se transmiten de la madre, idóneamente deberían ser los primeros en colonizar el cuerpo del bebé. Hoy se puede afirmar que, durante el siglo veinte y gracias al desarrollo rápido de varias disciplinas científicas, se descubrieron las necesidades básicas del humano recién nacido.


Puesto que ha sido posible realizar descubrimientos científicos de tal magnitud sobre las necesidades básicas del recién nacido, osamos afirmar que ahora no sería utópico un descubrimiento sobre las necesidades básicas de la mujer de parto –a pesar de enfrentarse a dificultades similares. Contamos con que estudios en profundidad, inspirados por conceptos fisiológicos como el antagonismo catecolaminas –oxitocina e inhibiciones neocorticales, abran vías fructíferas para la investigación. Aguardamos más estudios sobre la manera en la que los factores medioambientales influyen en la liberación de la oxitocina –la “hormona tímida”.

Se prevé que un paso difícil será el digerir los conocimientos científicos y hacer que sean culturalmente aceptables. Los obstáculos ya son obvios en cuanto a las necesidades del recién nacido. La aceptación cultural del hecho que un bebé recién nacido necesite a su madre, tiene algunas implicaciones prácticas visibles: por ejemplo, hizo que el concepto del rooming-in se convirtiera en algo familiar seguido por el concepto del método canguro. Los datos científicos, sin embargo, no fueron fácilmente aceptados por el entorno cultural.


Mientras los científicos se concentraban en la interacción madre-recién nacido, el entorno cultural interpretó los resultados afirmando que el recién nacido necesitaba, de forma inmediato, a sus padres. De repente se estableció la doctrina de la participación del padre en el parto. Es como si una interacción madre-recién nacido sin interferencias culturales no fuera aceptable. Es de esta forma que se dio el salto de una generación de asistentes al parto, que no tenían ni idea sobre lo que podía ser la interacción madre-recién nacido, a otra generación, acostumbrada a un nuevo aspecto de la socialización del parto y que carecía de conocimientos sobre la manera en la que pueda transcurrir un parto sin nadie alrededor de la mujer que está de parto, a parte de una matrona experimentada, madura, silenciosa y discreta.

Obstáculos de esta índole, probablemente, retrasarán una comprensión clara de las necesidades básicas de la mujer de parto. El efecto condicionador de miles de años de partos socializados se ha visto reforzado durante las últimas dos décadas gracias a la acumulación de mensajes visuales. Ha habido una verdadera epidemia de videos de supuestos partos naturales. El poder de este tipo de mensajes visuales es enorme en cuanto al condicionamiento cultural. En la mayoría de estos casos se muestra a una mujer que está de parto, rodeada de dos o tres personas (incluyendo un hombre), todos mirándola (además de, claro está, la cámara). Estos partos se presentan como “naturales” porque la escena se desarrolla en casa o porque la madre está a gatas o porque está en una piscina de parto. Pero el entorno es muy poco natural. El mensaje que se transmite por estas imágenes potentes y el vocabulario usado actualmente es el siguiente: -no se puede dar a luz sin la participación de otras personas que contribuyen con su pericia (coaching, gestión etc.) o su energía (el apoyo etc.). ¿Podemos sobreponernos a un condicionamiento cultural tan fuerte?


Una interacción entre el conocimiento y la conciencia


En un tiempo cuando la investigación científica se desarrolla a una velocidad sin precedentes, todas las preguntas relacionadas con la supervivencia de nuestra especie inspiran preguntas sobre la capacidad humana de digerir el conocimiento científico. En otras palabras, la exploración de la interacción entre el conocimiento y la conciencia se está haciendo más decisiva que nunca.

Los conocimientos científicos pueden inducir y estimular una nueva conciencia. El descubrimiento de que un recién nacido necesita a su madre es un ejemplo típico de datos científicos constituyendo la base de una nueva conciencia. Por otra parte, una nueva conciencia puede llevar a conocimientos científicos o a ayudar a evaluar la importancia de datos científicos. Además, demasiada información proporcionada por una disciplina altamente especializada puede convertirse en un obstáculo a una nueva conciencia. Un buen ejemplo es el gran número de mujeres obstetras quienes, según estudios británicos y americanos, programan una cesárea para el nacimiento de sus propios hijos y aceptan la operación como una forma rutinaria de dar a luz.
Su postura se puede entender, puesto que son profesionales altamente especializadas
y únicamente tienen en mente los resultados de innumerables ensayos aleatorios controlados que sugieren, según los criterios usados rutinariamente en la investigación médica para evaluar las prácticas de la obstetricia, que una cesárea es una opción fácil y segura. Otras mujeres, que no se han visto influenciadas por el mismo tipo de información, han llegado a un nivel más avanzado de conciencia y consideran la vía abdominal como inaceptable como primera opción. La conciencia puede ser inducida por el conocimiento intuitivo (“conocimiento”) anteponiéndose a los efectos que puedan conllevar los datos científicos.



La importancia de ser bilingüe

En todo el mundo hay núcleos de personas vanguardistas que poseen una capacidad especial de llegar a una nueva conciencia antes que los demás. Su responsabilidad consiste en ayudar a través de la iniciación y la divulgación de nuevas conciencias. Mientras intentan transmitir sólo su conocimiento intuitivo –mientras sólo hablan el “lenguaje del corazón”– su esfuerzo resulta infructuoso. Para tener influencia deben racionalizar su “instinto visceral”. Tienen que entrenarse para ser “bilingües” –es decir que tienen que aprender a combinar el “lenguaje del corazón” o la transmisión de sus conocimientos intuitivos, con el lenguaje científico.

Cada vez se hace más fácil combinar estos dos lenguajes.


Para ilustrar esta necesidad de ser “bilingüe” vamos a empezar con el ejemplo de aquellas ersonas que aceptan la cesárea como la manera preferida de tener a un bebé. ¿Cómo podemos ayudarles a alcanzar otro nivel de conciencia? En el contexto científico actual es fácil explicar que para dar a luz a los bebés y alumbrar la placenta, todos los mamíferos –incluyendo los mamíferos humanos– tendrían que liberar un “coctel de hormonas del amor”. También es fácil recordar que, hasta hace poco tiempo –a pesar de las interferencias culturales– una mujer no podía tener un bebé sin depender de la liberación de un flujo de hormonas de este tipo. Sin presentar datos estadísticos sofisticados, podemos hacer patente fácilmente que, a nivel planetario, el número de mujeres que dan a luz y alumbran la placenta gracias a la liberación de un flujo natural de hormonas se está acercando a un cero, puesto que muchas de las que todavía dan a luz por vía vaginal, necesitan sustitutos farmacológicos que obstaculizan la liberación de hormonas naturales sin compartir sus efectos conductuales. Esto es una forma sencilla de explicar que la historia del parto se encuentra en un momento decisivo; es una forma sencilla de sugerir que las hormonas del amor se están haciendo inservibles en el período critico en torno al nacimiento; es una forma sencilla de inspirar preguntas en términos de civilización; es una forma sencilla de clarificar en qué deben consistir nuestros objetivos.
Nuestros objetivos no deberían ser la eliminación de la cesárea, que de hecho constituye una operación de rescate maravillosa. Nuestros objetivos deberían constituir la creación de condiciones para que el mayor número de mujeres posible pueda dar a luz a sus bebés y alumbrar las placentas gracias a la liberación de sus propias hormonas naturales.
Este objetivo solo será realista el día en que las necesidades básicas de la mujer de parto sean bien comprendidas. Todos aquellos que, sin importar su procedencia, se dan cuenta de que el altamente inteligente Homo superdepredador es capaz de hacer inservibles a las hormonas del amor, se preguntarán lo que pasará con nuestra civilización después de que varias generaciones sigan por el mismo camino.


De hecho, el lenguaje científico nos ayuda a darnos cuenta de, y racionalizar, la necesidad que tenemos para alcanzar una dimensión colectiva. Para esto no podemos usar a los animales como modelo. Entre los mamíferos no-humanos las consecuencias de interferir en el proceso de parto son espectaculares e inmediatas desde un punto de vista individual: en general la madre no muestra interés por su bebé. Entre los humanos hacen falta estudios a largo plazo, con cantidades enormes de sujetos, para poder detectar un efecto significante. Esto queda patente al explorar la Base de Datos de Investigación en Salud Primal. Por ejemplo, un estudio realizado con toda la población femenina sueca, nacida durante un período de tiempo de diez años, fue necesaria para demostrar que los partos con fórceps y ventosa son estadísticamente factores de riesgo significativos para desarrollar anorexia nervosa más adelante en la vida; de la misma manera fue necesaria la inclusión de más de 50,000 sujetos varones nacidos en Jerusalén, durante un período de tiempo de ocho años, para demostrar que los resultados medios de inteligencia eran significantemente más altos en aquellos nacidos por fórceps o ventosa. Necesitamos sobre todo esta rama en fase de desarrollo, perteneciente a la epidemiología, llamada Investigación en Salud Primal, para entrenarnos a ampliar nuestros horizontes para la transición necesaria hacia el Homo ecologicus. ¿Será posible modificar de manera deliberada y consciente los rasgos dominantes del Homo superdepredador a través de lo que sería un proceso de modulación epigenética? ¡Será posible soñar con un paso tan fundamental en la historia de la humanidad!


Michel Odent
http://wombecology.com
Marzo de 2010

viernes, 12 de marzo de 2010

Dos entrevistas a Carlos Gonzalez


Hoy quiero compartir con ustedes dos notas sobre el pediatra español Carlos Gonzalez, autor de los libros Besame Mucho, Mi hijo no me come, Un regalo para toda la vida y Entre tu pediatra y tú.

En la primer nota, que es un breve adelanto de su último libro "Entre tu pediatra y tú", Gonzalez afirma que "Ahora los niños sufren una gran depresión", y explica como la ausencia de los padres durante las horas de trabajo hace que estos, muchas veces, se sientan obligados a compensar al niño mediante sesiones de estimulación precoz, por ejemplo. Tambien nos habla del colecho, de la comida y de algunas practicas médicas que se realizan a los niños en la consulta pediatrica, como pesarlos y medirlos, y del tema de las vacunas.

En la segunda nota, a mi gusto muchísimo más interesante que la anterior, el pediatra español dice que "Criar a un hijo exige más cariño y menos instrucciones". Y hablando no solo desde su papel de pediatra, sino también como padre de tres hijos, nos anima a seguir nuestro instinto en la crianza de nuestros hijos, y dejar de lado todas esas recomendaciones que nos aseguran que si dormimos con nuestros hijos o los tomamos en brazos cuando lloran, los estaríamos "malcriando".

Esperamos que las disfruten.

miércoles, 3 de marzo de 2010

Newsletter de Laura Gutman del mes de Marzo 2010

Aquí pueden leer el Newsletter de este mes de Laura Gutman.
A partir de este mes, debido a la difusión que está teniendo el blog, y por cuestiones de derechos de autor (si bien en este blog siempre se citan las fuentes), en lugar de copiarles el Newsletter vamos a poner el link directo a la pagina de Laura, como lo hacemos en este post.
Y aprovecho en esta oportunidad para contarles mi experiencia con la escuela de Crianza de Laura Gutman.
Hice "terapia" (lo entrecomillo porque no es una terapia propiamente dicha, ya que no fue con una psicologa, sino con una mamá egresada de la escuela de Crianza, pero es que no se me ocurre otro termino para explicar el proceso que hicimos) durante casi un año. Mi "maestra" fue Ale, una persona, mujer y madre muy dulce y que me acompañó durante este proceso de conocimiento personal.
Mi biografía llevo varios encuentros, bastante más de los normales. Por supuesto, las conclusiones de lo que allí salió a la luz son muy personales, pero fue una experiencia reveladora y sanadora.
Encontré en mí muchas cosas, buenas y malas, que no conocía. Y lo llamativo es que jamás hubiera imaginado cual era mi sombra, y cuales eran mis luces...
A veces leemos los libros de Laura y los malinterpretamos, o los interpretamos como mejor nos conviene. Eso me pasó a mí, y cuando llevé a cabo este proceso de crecimiento personal, pude ver qué equivocada estaba en muchas cosas, y cuanto me falta aún por aprender, como madre, como hija, como mujer, como persona.
No es facil sacarse la mochila que uno lleva a sus espaldas, pero reconocer y conocer en profundidad el exterior y el interior de esa mochila hace que uno pueda al menos intentarlo una y otra vez...
Con los grupos de Crianza mi experiencia fue muy cortita, de dos o tres encuentros, porque no pude seguir por razones personales. Pero es una de las cosas que tengo pendientes en mi vida, así como algún día ser yo misma una alumna de la escuela, y poder así devolver de alguna manera todo lo que Laura y Ale hicieron por mí.
Así que ya saben. Si se sienten perdidas, si se sienten ahogadas, si se sienten un poco locas en medio de la voragine que significa ser mamá día a día, y están dispuestas a mirarse al espejo sin maquillaje, no duden en comunicarse con Crianza.

martes, 2 de marzo de 2010

Primer día de jardín...

... y ha sido hermoso.
Iba a titular esta nota como "primer día de clases", pero estaría faltando a la verdad. Porque no ha habido "clase" en el término estricto de la palabra. Por el contrario, en lugar de una "clase" hemos encontrado un espacio maravilloso.
Llegamos casi puntuales, unos dos o tres minutos pasadas las 8 de la mañana. Como era el primer acercamiento de Joaqui con las maestras y los nuevos compañeritos (el espacio ya lo conocía), entré con el.
El salón apenas tenía luz, ya que no había luz electrica prendida, así que era solo la luz que venía desde las ventanas a esa hora de la mañana.
Los niños estaban sentados en el piso, alrededor de una maestra, que sentada en una sillita baja, cantaba. Era un canto dulce, suave. Terminaba, y volvía a empezar, lo repetía como un mantra. Algunos niños cantaban tambien, y hacían juegos con las manos acompañando la melodía. El tono era tan bajito, que no pudimos entender la letra. Me senté con Joaqui.
Al ratito, cerraron la puerta tras nosotros, y la maestra comenzó a contar un cuento, que teatralizaba con muñequitos de tela y lana, telas para hacer el paisaje (verde para las pasturas, azul para el agua) y un barquito de madera. Joaqui lo escuchó atento a la historia.
Cuando terminó el cuento, cada maestra (que estaban sentadas mezcladas con los chiquitos) fue hacia un rincón y se puso a hacer alguna actividad: una a preparar pan, otra a pintar, otra a armar un paisaje con telas para poner muñequitos en él, otra a vestir y peinar muñecas... Cada niño eligió libremente un rincón, y se puso a hacer lo que le apetecía. Incluso había dos niños que se recostaron a dormitar sobre unos colchones, en un rincon, sin que nadie los moleste.
Joaqui se quedó a mi lado un rato, observando. De a poco, se fue integrando. Primero, eligiendo muñecos para poner en el escenario. Luego, jugando con autitos de madera. Iba y venía. Me mostraba. Me observaba de lejos. Venía en busca de consuelo si otro niño agarraba el juguete que el quería. En un momento se peleó con otro nene por unos caballitos. La maestra se acerco, los presentó, y los invitó a jugar juntos, cada uno con un caballo. Conflicto solucionado, y Joaqui y Gabriel jugaron tranquilamente durante un buen rato.
Al cabo de más o menos una hora, las maestras empezaron a guardar, mientras cantaban. No hizo falta que le dijeran a ningún chiquito que guarde. Hasta Joaqui se puso a imitarlas y a poner cada cosa en su lugar!!
Cantaron una canción (Winzi Winzi Araña...), lento, luego rápido, luego bajito que ni se escuchaba... Y llegó la hora de salir al parque.
Se abrieron las puertas y los niños iban saliendo de uno en uno. Otra vez, sin directivas de ningún tipo. Una maestra llenó varias regaderas, y algunos chiquitos la acompañaron a regar plantas. Otros sacaron palas y baldes y se fueron al arenero. Otros saltaban una soga que movía otra de las maestras. Otros jugaban con carritos y autitos de madera. Otros se trepaban a los arboles. Otros armaban carpas y tuneles con telas, extendiendolas de una rama a otra de un arbol.
Joaqui jugó un rato con un caballito de madera, los típicos de nuestra niñez, hecho con un palo de escoba. Luego saltó un buen rato a la cuerda. Ya a esta altura, cada vez me buscaba menos. Pasaban varios minutos que ni se daba vuelta a mirar si yo seguía allí.
Después se subió a un arbol, y allí hizo un nuevo amigo: Alvarito.
Alvarito tomó de la mano a Joaqui y juntos empezaron a trepar el puente de madera, después se subieron a una tarima jugando a los astronautas, y después corrieron adentro a buscar unas capas para transformarse en caballeros.
Cuando quisimos acordar, ya había pasado otra hora completa.
Supuestamente, el horario de adaptación era de 8 a 9:30 hs. Eran las 10, y Joaqui seguía jugando felíz!!
El problema fue cuando dieron por finalizado el día. Lloraba... porque no se quería ir!!!
Esta primer impresión del cole ha sido la mejor que pude haber tenido.
Maestras amorosas, niños felices, y sobre todo, MI HIJO FELIZ. Es la primera vez en 4 años que no sufro una adaptación del cole de Joaqui. Y no es que los anteriores coles fueran malos, todo lo contrario, si lo llevaba era porque me gustaban. Pero creo que al fin Joaqui ha encontrado SU ESPACIO, SU LUGAR.
Ya les iré contando a medida que sigamos avanzando.
Y no, por primera vez no tengo fotos de este primer día de escuela. Porque todo era tan mágico, que sentía que una foto podía quebrar toda esa magia. Así que, a pesar de tener la cámara en el bolso, no tomé ninguna. Ni vi a nadie que lo hiciera.
Pero eso sí, este día quedó grabado en mi memoria para siempre.

viernes, 26 de febrero de 2010

Cesarea ¿natural?


En el día de ayer, la Asociación española El Parto es Nuestro (EPEN) publicó esta nota sobre un revolucionario médico australiano, el Dr. Fisk, que luego de ver lo dolorosas (emocionalmente hablando, lo físico se da por descontado) que suelen ser las cesareas para mamás y bebés, se animó a hacer un cambio en el procedimiento.

Un cambio sencillo, pero que hace una gran diferencia.

El Dr. Fisk lo llama "cesarea natural", pero desde EPEN prefieren llamarlo "Cesarea con-tacto".

El cambio consiste, simplemente, en que en lugar de "sacar" al bebé de la madre, se saca solo su cabecita, y se espera que el bebé saque solito el resto de su cuerpo, al tiempo que expulsa las secresiones que tiene en sus pulmones. El riesgo de sangrado en la madre es mínimo, porque el bebé actua como "tapón". Luego, se corta el cordón, y en lugar de llevarse al bebé para hacerle los procedimientos de rutina, es entregado a su mamá, para que puedan estar piel con piel, y los estudios se hacen sobre el cuerpo de la madre. Para cerrar con broche de oro, el papá puede estar presente durante todo el procedimiento.

Más de 100 mamás y bebés australianos han tenido sus cesareas con este método sin que se registre ninguna complicación.

Esto demuestra, una vez más, que QUERER hacer el cambio, es PODER hacerlo.

sábado, 20 de febrero de 2010

Pautas para relactación



Pasos para ir poco a poco reduciendo la leche artificial y aumentando la lactancia materna

Lo primero que se necesita es confiar y tener paciencia y perseverancia. Incluso las madres adoptivas pueden conseguir amamantar, y el método es sencillo:

Lo más importante es dejar que tu bebé mame cuanto más mejor, al menos unas 10-12 veces en 24 horas o más, si está dispuesto.

• A veces es más fácil dar de mamar a un niño cuando está somnoliento.

• Proporciona abundante contacto piel con piel con tu bebé. Las abuelas y otros miembros de la familia pueden ayudar si se encargan de otras responsabilidades, pero no deberían atender al bebé en ese momento. Más tarde podrán hacerlo de nuevo.

• Puedes ofrecer el pecho cada dos horas.

• Déjale mamar siempre que parezca interesado.

• Déjale mamar todo el tiempo que necesite en cada pecho hasta que se retire por sí mismo.

• Por la noche podéis estar juntos y alimentarlo al pecho todas las veces que quiera.

• No usar chupete, del chupete no sacan nada y les cansa y quita fuerza para mamar después.

• Durante los primeros días que se está intentando aumentar la producción de leche, y si el bebé está tomando mayoritariamente leche artificial, sigue administrando la cantidad completa de alimento artificial recomendada para un niño o una niña de ese peso (150 cc por Kg y día-en un bebé de 3kg, las suplementos de leche de fórmula a ofrecer serían de aprox 60 ml por toma, en una media de 8 tomas o de 45 ml en 10 tomas-), o la cantidad que le hubieran recomendado.

• Es aconsejable dar la leche artificial o la l.m. extraída en vasito (de boca pequeña) o con jeringa.

• Controla la ganancia de peso del niño-a(45-50 gr cada 3 días, los 3 primeros meses) y la excreción de orina(5-6 pañales al día), para asegurarte que está obteniendo suficiente leche.

• Si no está obteniendo suficiente leche, no reducir el alimento artificial durante unos pocos días y si fuese necesario, aumentar la cantidad de leche artificial durante un día o dos.


Disminución del suplemento de leche artificial

Es preferible continuar suplementando en grandes cantidades o durante mucho tiempo a reducir el suplemento demasiado o muy rápidamente.
Una forma útil para reducir los suplementos de leche artificial es la siguiente:

• Reducir la cantidad de suplemento artificial administrado en 24 horas unos 60 cc (centímetros cúbicos). Esta reducción se mantiene así durante unos días.

• Esta cantidad puede dividirse entre varias tomas: por ejemplo, reducir 10 cc en cinco de las tomas de leche artificial; o reducir dos tomas en 30 cc cada una.

• Continuar con la cantidad reducida de la leche artificial durante los inmediatos días siguientes.

• Si el bebé muestra por su comportamiento que tiene suficiente y si después de una semana ha ganado 125 gramos o más de peso, reducir de nuevo el suplemento de la leche artificial en la misma cantidad (otros 30 centímetros cúbicos) durante unos días y volver a comprobar el peso.

• Si el bebé muestra signos de hambre o si no ha ganado suficiente peso al final de una semana, no reducir el suplemento artificial y continuar con la misma cantidad una semana más. Si el bebé continúa mostrando signos de hambre o todavía no ha ganado peso después de otra semana, aumentar de nuevo el suplemento a como estaba antes de la reducción.

• Hay varias rutinas para administrar el suplemento de leche artificial y cada madre elige la que más le conviene.

• Muchas prefieren suplementar con la leche artificial en algunas tomas y no en otras.

• Un patrón común es amamantar sin suplementos de leche artificial en las primeras horas del día o por la noche cuando se notan los pechos muy llenos y dar el suplemento en las últimas horas del día.

• Otro patrón común es suplementar alternativamente las tomas. A veces los suplementos continúan siendo necesarios hasta que se comienza la alimentación complementaria.


Algunas conclusiones

La relactación es posible y práctica para casi cualquier mujer si está adecuadamente motivada y apoyada. La edad, la paridad, la experiencia de amamantamiento previo y el tiempo que ha transcurrido desde la última vez que había dado el pecho, son factores menos importantes.

En amplios y numerosos estudios, la mayoría de las mujeres producen leche, comenzando habitualmente alrededor de la primera semana.

Aproximadamente la mitad de todas las madres que relactan son capaces de amamantar a sus hijos exclusivamente, es decir, sin suplementos de leche artificial, en un mes.


Cómo alimentar con vasito a un bebé

• Sostener al bebé sobre el regazo sentándose incorporada o semi-incorporada. El vasito se apoya ligeramente sobre el labio inferior del bebé y el canto del vaso toca la parte externa del labio superior del bebé.

• Inclinar el vasito de manera que la leche llegue justo a los labios del bebé.

• NO VERTER la leche dentro de la boca del bebé. Sólo sostener el vaso en sus labios y dejar que la tome el mismo.

• Cuando el bebé ha tenido suficiente, cierra su boca y no tomará nada más.

• Si no ha tomado la cantidad calculada, puede que tome más en la siguiente comida o puede que sea necesario alimentarlo más a menudo.

• Medir la que toma el bebé a lo largo de 24 horas, no solo en cada toma. Un recién nacido de bajo peso, comienza a tomar leche en su boca con la lengua. Un recién nacido a término o un niño mayor succiona la leche y puede derramar parte de ella.


Suplementador de lactancia

En el mercado existe el suplementador, marca Medela, (se encuentra fácilmente en farmacias, con el nombre de “Sistema de amamantamiento suplementario). (nota: no sé si en Latinoamérica se consigue este suplementador)

Método “gotear y chorrear” Se gotea la leche con un cuentagotas o un vaso directamente sobre el pecho mientras el niño está mamando. Esta técnica puede usarse para incitar a un niño reacio a comenzar a succionar del pecho. Cuando el niño está bien cogido al pecho es menos satisfactoria, porque la leche no entra fácilmente en la boca del niño. Debido a que esta técnica es más fácil con tres manos, puede ser difícil para una madre que no tiene a nadie que le ayude.


Resumen basado en el documento de la OMS-1998, disponible en: RELACTACIÓN: http://www.aeped.es/lactanciamaterna/otros-doc.htm versión en español: Dr Juan Jose Lasarte. Presidente Comité de Lactancia AEP

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