sábado, 25 de septiembre de 2010

La ignorancia sobre embarazo y lactancia


Hace 2 semanas fui a la ginecologa, para que me prescribiera la primer ecografía de mi embarazo.
Me recomendó un obstetra (al que no pienso ir), y de paso le llevé las ecografías mamarias que le debía desde hacía casi un año, por un nodulito que tuve en un pecho, que resultó ser solo un conducto tapado, y desapareció solo.
No recuerdo bien cómo, a raíz de las ecografías mamarias, la conversación derivó en que "todavía" amamanto a Emma, que ya tiene casi 2 años (algo perfectamente normal desde mi punto de vista, pero una locura para la mayoría de la sociedad argentina).
Más allá de sus ojos como platos por mi "lactancia prolongada", lo primero que me dijo fue "YA tenés que destetarla. Al amamantar producís oxitocina, y la oxitocina produce contracciones, lo que puede hacer que pierdas el embarazo".
Puse mi mejor cara de tonta, y le respondí: "Ahhh, no tenía idea... entonces tampoco puedo tener relaciones, porque también produce oxitocina?". Se quedó mirandome durante unos segundos, y luego respondió: "No, es distinto, porque la oxitocina que se produce en la lactancia es diferente de la que se produce en una eyaculación" (sic).
Como podrán imaginar, no valía la pena seguir discutiendo con alguien que tiene CERO conocimientos de lactancia, y evidentemente también de la influencia de la hormona oxitocina durante los primeros meses de embarazo.
El tema es sencillo. En primer lugar, la oxitocina que se produce cuando uno amamanta es muchísima menos que la que se produce durante un orgasmo, y por supuesto muchísimo menor que la cantidad de oxitocina que produce nuestro cuerpo cuando llega el momento del parto. Por ende, si no nos prohiben durante el embarazo tener relaciones sexuales, muchísimo menos debemos permitir que nos prohiban amamantar, si esa es la decisión que hemos tomado. Además, para que el parto se produzca que entra en juego solo la oxitocina, sino además todo un coctel de hormonas que produce nuestro cuerpo (entre ellas las endorfinas) que son las que hacen que podamos soportar mejor el dolor, y que podamos reconocer a nuestro hijo como "nuestro" (por eso también, el papel drástico que juegan las hormonas sintéticas cuando el parto es inducido, o la falta de hormonas cuando es por una cesarea programada. Todo tiene un porqué en la naturaleza, que es sabia).
Para poner palabra autorizada sobre este tema, y que no permitan NUNCA que alguien les diga que deben destetar porque están embarazadas o buscando un bebé, les transcribo lo que dice al respecto La Liga de la Leche en su libro "El arte femenino de amamantar" (pag. 185):

Embarazada y amamantando?
Si usted está embarazada, no habrá necesidad de destetar a su bebé. Puede ser que el bebé desee destetarse al principio del embarazo cuando note un ligero cambio en el sabor de la leche, o que deje de mamar alrededor del cuarto mes del embarazo, cuando algunas mujeres noten una disminución en su producción de leche. Incluso puede destetarse cerca del final de embarazo cuando la leche cambia a calostro, o después del nacimiento del bebé, a causa de los días de separación cuando usted entra al hospital durante varios días o porque el aumento en su producción de leche ya no satisface las preferencias de su bebé. Si el bebé muestra el deseo de mamar, a pesar de los cambios que ocurren durante el embarazo, amamántelo si lo desea.
Puede suceder que si está embarazada, dude se preocupe si debe o no amamantar a su hijo mayorcito. Si usted sigue una dieta balanceada que incluya varios alimentos nutritivos, no habrá razón para pensar que la lactancia pueda provocarle un aborto; no hay evidencia de ello aún entre las madres que alguna vez tuvieron un aborto. Las hormonas que provocan contracciones uterinas durante los primeros días de lactancia y que ayudan a prevenir una hemorragia después del parto tienen un efecto mucho menor durante el embarazo.
Si durante su embarazo no está contenta con seguir amamantando a su bebé que ya camina, le sugerimos que considere las recomendaciones para destetar "gradualmente y con amor". De usted depende tomar la decisión correcta para su propia familia.
En un estudio realizado entre 503 miembros de la Liga de La Leche que se embarazaron mientras amamantaban fue determinado que en 69% de los casos los bebés fueron destetados en algún momento durante el embarazo. No fue posible saber cuántos pequeños habrían sido destetados si sus madres no se hubieran embarazado.


martes, 21 de septiembre de 2010

No hay dos sin tres


Chachachán chachachán!!
Estamos embarazados!!
Aunque seguramente muchos de ustedes ya se hayan enterado a través de FB, no queríamos todavía decir nada aquí hasta no hacer la primer eco y confirmar que todo marchaba bien.
Y por suerte, todo está perfecto.
"Saco gestacional normoinserto, embrión vivo, LEM 26.6 mm (esta es la medida del embrión), FC 176 lat/min (esta es la frecuencia cardíaca), corion envolvente homogéneo, saco vitalino presente. Embrión creciendo con buena vitalidad".
Esto dice el informe ecográfico.
La verdad, no estábamos buscando.
Estábamos inmersos en otros proyectos, y pensamos que "por una vez no pasa nada". Pero pasó.
Esta vez, no elegimos: el bebé nos eligió a nosotros.
Fue sorprendente, porque los dos embarazos anteriores fueron super buscados (si bien Joaqui no se dejó esperar, con Emma estuvimos casi un año), así que la noticia fue un poco un "shock" (aunque yo ya me lo veía venir).
Joaqui recibió la noticia con un "Aghhh", al tiempo que se deslizaba del sillón como si se hubiera desmayado. Y Emma, que nos acompañó a la primer eco, cuando nos ibamos del sanatorio saludaba "Chauuu bebé".
Por supuesto, estamos planeando otro parto en casa. Y esta vez, si todo marcha bien, no habrá médicos. Sólo las parteras. Edith Diez controlará el embarazo, y haré otra vez el ACE con Raquel Schalman.
También estoy leyendo sobre tandem, ya que Emma sigue tomando la teta (algunos días más enganchada que otros), así que si no se desteta sola, en 8 meses tendré un bebé y una niñita prendidos a la teta. Ojalá lo logre.
Estas son las buenas nuevas. Y estamos muy felices.

martes, 14 de septiembre de 2010

La alimentación complementaria




Hace unos días una lectora comentaba en uno de los posts que había llegado hasta nosotros buscando info sobre alimentación complementaria, y que le gustaría que escribieramos algo al respecto. Y es cierto, hasta ahora no he escrito ni una palabra sobre cómo comenzar con la alimentación de nuestros hijos!! Así que aquí vamos!!

Qué es la Alimentación Complementaria
La alimentación complementaria, como su nombre lo indica, es aquella alimentación que "complementa" a la etapa de lactancia.
La OMS recomienda dar el pecho en forma exclusiva hasta los 6 meses (sin agregar nada, ni siquiera agua) y luego continuar con la lactancia por lo menos hasta los dos años (y después el tiempo que la mamá y el bebé deseen). Teniendo esto en cuenta, la Alimentación Complementaria (AC por sus siglas) comenzaría luego de los 6 meses, y como dijimos antes "complementa" o "completa" al pecho.
Teniendo esto en cuenta, la AC se da siempre luego de la teta, que es lo realmente importante en estos primeros dos años.
Si tu bebé no toma teta, sino biberón, se aplica la misma regla: en este caso, la AC es complementaria al biberón.

Cúando y Cómo comenzar?
Tu hijo te va a indicar cuando esté listo para comenzar con AC. Generalmente se siguen las siguientes pautas: que se pueda mantener sentado, que haya perdido el reflejo de extrusión (es el reflejo que hace que el bebé escupa lo que se lleva a la boca) y lo más importante, que muestre interés por la comida.
En mi caso, Joaqui cumplía las dos primeras pautas a los 6 meses, sin embargo no demostró ningún tipo de interés por la AC hasta casi el año. Luego empezó a comer "algo", pero su alimentación seguía siendo principalmente el pecho, y esto fue así hasta los 3 años y medio que se destetó. Aún hoy, es un niño que come poco, despacio, y varias veces al día, en lugar de hacer 4 grandes comidas como estamos acostumbrados los adultos.
En cambio, Emma fue completamente al revés: a los 5 meses aún no se sentaba sola, pero se abalanzó sobre una banana que estaba comiendo el hermano, y no hubo forma de sacársela. Ahora, con casi dos años, come mucho más que su hermano, y toma mucho menos teta de la que tomaba Joaqui a su edad (aunque aún no da señales de querer destetarse).
El cómo comenzar es también muy importante. Me refiero no a la comida con que empecemos, sino a cómo alimentarlo.
Con Joaqui (y tal vez este fuera el motivo de su poco interés por la comida) le hacía sus "papillas especiales" antes de que comiéramos nosotros, y no había forma... más de la mitad terminaba en el piso.
En cambio, Emma tenía una sillita que se adosaba a la mesa, por lo que compartió la mesa familiar desde los 4 meses aproximadamente. Y cuando empezó con la comida, no le hacía papillas ni nada especial, simplemente adaptaba lo que había en nuestra mesa para ella: si había puré, le separaba un poco sin sal (o muy poco condimentado), si había fideos o polenta, o arroz, lo mismo. Con la carne, empezó de una con las milanesas (cortadas muy chiquititas) Traté de darle casi nada de papillas, y servirle de forma tal que ella pudiera llevarse la comida a la boca con sus deditos. Y le encantaba experimentar sabores y texturas con las comidas!!

Con qué empezamos?
En esto no puedo dar consejos. Algunos recomiendan empezar con frutas (por ejemplo pera o manzana rallada) , otros con verduras (calabaza, zapallo). También se recomienda no dar lácteos si el bebé toma el pecho (nada de yogurcitos, ni postrecitos). El chocolate y los frutos rojos siempre después del año, por las alergias. Y algunos dicen que también después del año el huevo, el pescado y los frutos de mar. Hay versiones que dicen que el gluten es mejor no incorporarlo hasta después de los 8 o 9 meses, pero las ultimas investigaciones indicarían que sería al revés, y que cuanto antes menos riesgos de alergia al gluten (el típico caso de la abuela que le da una corteza de pan al bebé de 4 meses para que la chupe, y la queremos matar!!). Así que en esto les recomiendo que consulten a su pediatra, ya que hay tantas dietas para comenzar como culturas e idiosincrasias hay en el mundo.
En mi caso, fui super estricta con Joaqui, le daba a probar de a un alimento por vez, hasta asegurarme que no le daba reacción alergica, y luego recién incorporaba otro. Así que el pobre gordo se pasaba tal vez una semana a zapallo, y recién después le daba papa (lo que tienen que aguantar los hijos mayores de estos padres inexpertos!!).
En cambio con Emma, dejé que probara de lo que había cada día en la mesa (adaptado a su paladar de bebé) y no tuve ningún problema y para ella era una experiencia nueva cada día.

Lo que sí creo que es super importante es que tratemos de que sean comidas naturales, hechas en casa, y evitar los potecitos de comida preparada (por muy naturales que digan ser) y los Nestum, que no son más que Fast Food para bebés. Recordemos que nuestros hijos son un sentido vivo, y lo que preparemos no solo los conquistará por su color y su sabor, también por el aroma que habrá en casa cuando cocinemos para ellos.
¿Quien no lleva marcado en su memoria, entre los olores de su infancia, el recuerdo del aroma del guiso de la abuela o del tuco de mamá?



sábado, 4 de septiembre de 2010

Lo anormal es normal


Si un embarazo es completamente sano por decimos al momento del parto que…

“…Fue parto normal por suerte!!”

Por suerte?? Si un parto es un proceso fisiológico y la mujer por naturaleza sabe cómo parir sin “ayuda”.

Normal??

No es normal que te acuesten durante el trabajo de parto y el parto.

No es normal que te pongan una vía por las dudas.

No es normal que te hagan muchos tactos.

No es normal que te controlen el tiempo que llevas en ese trabajo o que te impongan un límite.

No es normal que en ese momento este lleno de personas que no conoces mirándote, tocándote, hablándote, preguntándote cosas que no son relevantes para una en ese momento.

No es normal que te digan o enseñen a pujar y respirar.

No es normal que alguien se suba arriba de tu panza, te presione y empuje a tu bebe para que salga.

No es normal una episiotomía.

No es normal que te muestren a tu bebe 10 segundos y se lo lleven.

No es normal que corten el cordón umbilical enseguida.

No es normal que tiren para que salga la placenta.

No es normal los controles rutinarios e innecesarios que le hacen a tu bebe.

No es normal que lo veas después de dos horas.

No es normal que no le des la teta enseguida.

De la semana 38 a 42 se puede producir el parto; vuelta de cordón, meconio, bolsa rota por x cantidad de tiempo, y tantas otras excusas no son motivos para cesárea, estas tendrían que ser realmente necesarias!!

Como fue que todas estas cosas se volvieron “normales”??? Como es que las mujeres perdieron esa capacidad de escucharse, de ser instintivas???

Si cada una recuperara es poder, los partos serian maravillosos, naturales, no hay dolor viviéndolo conscientemente y es la opción más sana.

L@s invito a buscar información sobre esto.

Desde ya pueden contar conmigo.

Cariños.

Tamara Urquiza

Doula

miércoles, 1 de septiembre de 2010

Newsletter Laura Gutman Septiembre 2010


Ay, que artículo el de este mes de Laura Gutman! Tan increíble y dolorosamente cierto!!
Que difícil contactar con nuestro deseo materno cuando hemos tenido infancias no tenemos registro de una madre amamantando, de un dialogo y una comunicación fluida con nuestros padres, cuando hemos sufrido el autoritarismo y el desapego!
Que difícil contactar con nuestro deseo materno cuando desde que parimos, no se nos permite VIVIR plenamente y disfrutar nuestro parto, apenas nace la criatura nos la arrancan para pesarla, medirla y hacer un montón de otras cosas que podrían hacerse sobre el pecho de la madre, sin permitirnos olerla, mirarla, reconocerla como cualquier mamífero necesita hacer! Si esos primeros minutos de vida, tan preciosos, nos son robados, a nuestros hijos y a nosotros!
Creo que no hay nada más que agregar a lo que dice LG.
Espero que les guste este Newsletter tanto como a mí.

El instinto materno ¿existe?

El “instinto” de proteger, cuidar, nutrir y amparar a un hijo, sólo puede manifestarse en la medida que ese hijo exista y tengamos una relación amorosa con él. Ahora bien ¿necesitamos el instinto materno para quedar embarazadas? No, definitivamente no tienen nada que ver una cosa con la otra. Quedamos embarazadas porque somos fértiles, porque hemos tenido contacto sexual con un hombre y porque hace parte de la naturaleza humana. El instinto aparece más tarde, cuando el niño nace. A partir de ese momento, hay un bebe necesitado de cuidados maternos que despierta nuestra capacidad de amar.

Pero, una vez que el niño ha nacido, ¿siempre aparece el instinto materno? ¿Por qué muchas madres no sentimos “eso” en relación a nuestros hijos? Porque nuestra capacidad de protegerlo y ampararlo depende de la represión sexual que hemos vivido a lo largo de toda nuestra vida, del desamparo en el que hemos permanecido sometidas durante nuestra infancia y de la moral, el autoritarismo afectivo y la rigidez que aún hoy persisten y hacen parte de nuestra manera de ser. Es decir, una vez que tenemos al niño real en brazos, nos encontraremos con nuestra capacidad o incapacidad de cuidarlo, según nuestra historia emocional pasada, de la que generalmente no tenemos un claro registro. De todas maneras, la función maternante se puede aprender buscando referentes externos, siempre y cuando reconozcamos que nos resulta difícil responder a las demandas del niño pequeño.

En todos los zoológicos del mundo, se sabe que cualquier mamífera hembra criada en cautiverio, tendrá pocas chances de concebir y dar a luz a su cría. Luego, si lo logra, difícilmente “la reconozca” como propia y posiblemente tenga dificultades para amamantarla y protegerla. Pero los cuidadores del zoológico la ayudarán, y la cría normalmente sobrevivirá. Lamento estas comparaciones, pero a las mujeres nos sucede algo parecido: atravesamos los embarazos totalmente despojadas de nuestro saber interior y luego parimos en cautiverio: atadas, pinchadas, amenazadas y apuradas. Entonces lógicamente, inmediatamente después de producido el nacimiento, nos sucede que desconocemos a nuestra cría. Las madres tenemos que hacer un esfuerzo intelectual para reconocer a ese hijo como propio, con la culpa y la vergüenza de pensar internamente que quizás no poseemos ese valioso “instinto materno”.

¿Puede una madre tener una fluidez extraordinaria para responder intuitivamentea las necesidades del bebe? Sí, claro, ¡pero tiene que provenir de una infancia ideal! Si hemos recibido suficiente amparo, contacto corporal, palabras cariñosas, mirada exclusiva, pechos, disponibilidad emocional y explicaciones a lo largo de toda nuestra infancia, es mucho más probable que respondamos instintivamente a las demandas del niño pequeño. Caso contrario, necesitaremos apoyos externos que nos guíen hacia el amor, y nos liberen de los prejuicios.

Laura Gutman.

lunes, 30 de agosto de 2010

-: Extracción Manual de Leche Materna: una herramient...

Les recomiendo este link sobre extracción manual de leche, sin duda el mejor y más económico método si vamos a empezar a trabajar o necesitamos extraernos leche para nuestro bebé.

-: Extracción Manual de Leche Materna: una herramient...: "La extracción manual de leche materna es una herramienta fundamental que toda madre amamantadora debe conocer. La técnica de extracción manu..."

-: Extracción Manual de Leche Materna: una herramient...

Les recomiendo este link sobre extracción manual de leche, sin duda el mejor y más económico método si vamos a empezar a trabajar o necesitamos extraernos leche para nuestro bebé.

-: Extracción Manual de Leche Materna: una herramient...: "La extracción manual de leche materna es una herramienta fundamental que toda madre amamantadora debe conocer. La técnica de extracción manu..."

domingo, 29 de agosto de 2010

La escuela autónoma, dentro de la vida cultural autónoma.


(Extraído del libro Educación Waldorf, una pedagogía integral, pag. 147 a 159)

El que tiene la suerte de poder enseñar y educar en una escuela Waldorf, con base en una antropología científico-espiritual, podrá llevar siempre en su alma la profunda convicción: “me encuentro en el camino correcto”, independientemente de si queda satisfecho de su labor pedagógica. Sin embargo, se dará cuenta asimismo de los obstáculos que se oponen a sus esfuerzos. Si la causa de estos obstáculos reside en él mismo, él aprenderá por su contacto con los niños y practicará la autoeducación. Hará esto con toda naturalidad ya que sabe que no podría educar si no se autoeducara; que no podría enseñar si no aceptara ser enseñado, ya fuere del mundo, o de su propio Yo superior. Sabe asimismo que podrá ganarse el afecto de los pequeños en tanto mayor medida cuanto menos se encariñe consigo mismo, y que los niños lo respetarán cuanto más se respete él a sí mismo. Además el maestro puede tener la firme convicción, de que podrá adquirir una energía acrecentada si logra superar los obstáculos e impedimentos internos.

¿Qué diremos de los obstáculos y resistencias procedentes de afuera? No nos ocupamos aquí de todo lo que arremete contra los niños, seduciéndolos o acosándolos. Puede encontrarse diariamente el material en cualquier periódico o suplemento, lo que demuestra que se trata de cuestiones de importancia secundaria.

Aquí nos limitamos a la cuestión primaria, es decir a la dependencia del sistema escolar.

En los tiempos en que la religión, el arte y la ciencia derivaban de la fuente unitaria de los Misterios y, en consecuencia, formaban ellas mismas una unidad, era imposible que se erigiera en problema general la pregunta acerca de quién tiene que educar a los niños y a los jóvenes. Esta pregunta sólo pudo surgir en el momento en que los que pugnaban por imponer estas metas eran entonces los mismos educadores. Sin embargo, por mucho tiempo la educación siguió funcionando sin dependencia alguna de un poder que actuara fuera de la esfera educativa. Esto ni siquiera fue el caso en la Edad Media cristiana. Cada profesión formaba la juventud de conformidad con sus propias condiciones vitales: el profesor de la escuela monástica, el instructor de la caballería, el maestro de los gremios y oficios burgueses, no formaban y educaban la juventud por encargo de poder alguno ajeno a su propia esfera.

Toda esta situación cambió radicalmente cuando el poder estatal introdujo la enseñanza obligatoria y, posteriormente, la asistencia obligatoria a la escuela. En los países europeos, esta evolución se inició a principios del siglo XVII. De ninguna manera se nos ocurre negar que esa evolución fue históricamente necesaria y que tuvo ciertos efectos benéficos. Sin embargo, los beneficios pueden convertirse en lo opuesto, cuando ya no son de actualidad. Y no es de actualidad hoy día la administración de la escuela por el Estado. No es de sorprenderse que se considere como un loco ideólogo, o cosa peor, a quien haga semejante afirmación. Ciertas opiniones se han consolidado a través de largos tiempos en forma tal que el sólo tocarlas se considera sacrilego. Una de estas opiniones, es el prejuicio de que la educación ha de ser de la competencia indiscutible del Estado.

Es cierto que, además, la vida económica universal requiere ciertas exigencias a la educación. Los prohombres de la economía y de la industria empiezan a expresar su parecer sobre la constitución intelectual del joven egresado de la escuela o de la universidad, para que pueda servir, de la mejor forma, a la vida económica. Se hace mención de la “confiabilidad”, “movilidad”, “sentido de responsabilidad”, etc., todas ellas, cualidades bastante útiles de cuyo cultivo deberá ocuparse la escuela. Además, se exigen los respectivos conocimientos especializados.

Los que formulan semejantes peticiones olvidan por completo plantear, antes que nada, la pregunta de si la vida económica que de esta manera presenta sus exigencias a la educación, tiene ella misma una estructura deseable. Parece que ciertos círculos opinan que esta estructura es suficientemente buena y que no le queda más remedio al hombre en cierne que adaptarse a ella. Nunca se plantea la pregunta de si acaso pudiera ser función de la escuela formar a los jóvenes de manera que ellos desenvuelvan sus disposiciones puramente humanas y que las energías desplegadas de esta manera pudieran, en el futuro, dar una nueva forma al a vida económica.

Hemos de reconocer que la educación no mejora si se organiza según las demandas de las necesidades económicas; por el contrario, empeora. Pero, ¿será posible que descienda más todavía?

No es significativo que en una u otra parte existan personas satisfecha con el régimen educativo de suplís, por moverse sobre determinados caminos consagrados por la tradición. No se dan cuenta esas personas de que estos caminos conducen hacia el abismo de la civilización.

Si el Estado administra la educación, tiene que plantear demandas que tienen un efecto igualitario y nivelador; le es materialmente imposible tener en cuenta las dotes individuales del alumno; ha de fijar reglas para calificar el “rendimiento”. Y puesto que no es posible plantear semejantes reglas para la vida artística y moral (a toda persona sensata le parecería necio leer en la hoja de calificaciones de un alumno: “Religión: aprobado”), esas reglas y los exámenes postulados por ellas, tienen que limitarse forzosamente a los conocimientos que pueden medirse. Ahora bien, ese conocimiento medible no puede abarcar al ser humano en su plenitud, sino es una sola faceta de la naturaleza humana que, si se cultiva unilateralmente, perjudica a la naturaleza humana total. Si luego, al lado de esta educación intelectual, se decreta una instrucción artística, ésta no conduce a un mejoramiento, sin a un doble empeoramiento, pues en este caso se adjudica a lo artístico el papel de suplemento secundario dentro del cual jamás podrá prosperar. Vana es toda palabrería de “formación de lo humano general” mientras el Estado administre la educación, puesto que si él es sincero consigo mismo, no puede apoyar otra meta educativa que el de formar fieles y útiles servidores, es decir, ciudadanos que a todas las disposiciones gubernamentales respondan con un “sí” incondicional. Obsérvese que todas las instituciones de la educación actual en los llamados países civilizados sirven, en último análisis, a esta meta educativa, con sólo leves modificaciones según el matiz de los partidos.

¿Quién, entonces, tendría que administrar la educación? ¡Los que enseñan y educan! ¿Cómo funcionarios o empleados del Gobierno? Sería lamentable para ellos y para la educación si tuvieran que serlo. Porque en tal caso nunca podrían ellos actuar con base en su propia intuición pedagógica, sino enseñar lo prescripto por alguna autoridad; en su quehacer nunca podrían apoyarse en una antropología científico-espiritual concebida en autonomía; nunca podrían empezar por dirigirse, en primer término, a la naturaleza individual y a las leyes evolutivas del hombre en cierne, puesto que en forma amenazadora tendrían ante ellos la meta obligatoria fijada para cada año lectivo, y la obligación de conducir al mayor número de alumnos hacia esa meta. Así el maestro se convertiría en el menos libre de todos los hombres, cuando él precisamente debiera personificar ante los niños el ideal del hombre libre.

Aquí cabe un comentario acerca del régimen de exámenes creado por el Estado. El primer examen es para determinar si el niño se halla maduro para la escuela. Se le ponen al niño dibujos incompletos para que los complete con lo que falta. Aunque es cierto que todo niño sano, con cierta inventiva interna sabrá siempre elevar lo incompleto a lo completo (razón por la cual al niño hay que darle una muñeca simple y primitiva en vez de una de esas atrocidades estéticas de ojos móviles, pelo legítimo, etc), el procedimiento de que el niño complete lo que falta en un dibujo, constituye un abuso a la naturaleza individual, pues el niño que, más o menos hacia fines del séptimo año de su vida, ha de entrar en la escuela, todavía no debiera haber aprendido a captar las cosas del mundo en contornos dibujados, los cuales, aparte de su carácter anti-artístico, son simples abstracciones de los fenómenos sensibles que se le presentan a la vista.

En todas estas pruebas y “tests” hemos de ver el testimonio de la impotencia del adulto, que ha perdido por completo la visión pedagógica y pretende compensar esa pérdida con un sistema “científico”, en vez de despertar las energías latentes en su propia alma mediante pensamientos razonables sobre el niño.

El segundo examen corresponde a la decisión de si el niño ha de seguir en la “escuela elemental”, o si se le permite ascender a una de las llamadas escuelas “superiores”. Digamos, para empezar, que semejante distinción es una monstruosidad social, pues crea para toda la vida posterior, un juicio valorativo social, mejor dicho anti-social, basado exclusivamente en la calificación de facultades intelectuales. A la edad en que se toma esta decisión (Nota del traductor: en Alemania es a los 10 u 11 años), precisamente lo intelectual no debería desempeñar papel alguno en la educación y la enseñanza. Vendrán tiempos en que exámenes como éstos se consideren como uno de los peores pecados contra la naturaleza humana. La gran mayoría de las disposiciones patológicas de los adultos se retrotraen a esos exámenes completamente superfluos. Agréguese a esto que determinado número de niños que se presentan al examen, se halla predestinado de antemano a no pasarlo, ya que la escuela “superior” no tiene cupo para tantos alumnos de primer ingreso. Entonces se coloca al lado de la estupidez social, todo el inmenso sufrimiento del niño que, avergonzado, se halla ante una situación vital que no puede comprender. La consecuencia: una paralización de la voluntad para toda la vida.

Los personajes que disponen semejantes exámenes y los consideran necesarios, son los que menos sirven para la sagrada misión de educar.

Finalmente, el examen de “madurez” para ingresar a las universidades (Nota del traductor: corresponde al Bachillerato). Si la universidad fuera realmente lo que ella, según su propia índole, debiera ser, fácil sería juzgar si un joven, después de 12 años de aprendizaje, merece un superior cultivo científico o artístico de sus peculiares facultades individuales. En lugar de ellos se ha dispuesto un reglamento de exámenes que vedan la entrada a la universidad al estudiante dotado específicamente para algunas materias y, en lugar de ello, fomentan la formación de un tipo único de intelectual semiculto.

En el régimen de exámenes se patentiza toda la desorientación de quienes lo administran. ¿Cómo se podrá cambiar esto? Empezando simplemente porque el Estado dejara de ejercer su influencia sobre la educación y se conformara con su función de administrar las relaciones jurídicas entre los individuos y entre grupos de individuos. Para ello es necesario que el Estado libere la educación progresivamente, para evitar que, más adelante, ella misma se libere en forma violenta y catastrófica. El Estado no debiera formular leyes que imposibilitaran de antemano la autonomía de la educación, y dar el paso de reconocer la legitimidad de la vida cultural autónoma.

El que se opone a estas tendencias no acepta el alcance de los signos de la época que en verdad hablan en forma elocuentísima, y así propicia tan sólo el permanente y grave quebrantamiento de la estructura de la sociedad humana. Quien tema que la vida cultural autónoma conduzca a la anarquía, habrá pronunciado el fallo sobre sí mismo: se califica de retrógrado, sólo capaz de ejecutar órdenes superiores, en lugar de actuar en libertad y amor con base en su propia individualidad humana.

Todos los que saben y comprenden han de luchar por: La escuela autónoma, dentro de la vida cultural autónoma.

sábado, 28 de agosto de 2010

LLLI en el Congreso

Ayer a las 17 hs. se realizó en el Congreso el acto por la Semana Mundial de la Lactancia Materna. El lema de este año fue "Hospitales amigos de la madre y el niño. Diez pasos para favorecer la lactancia materna. Hacete amigo!".
Hablaron la Dra. Susan Siew, de WABA, la Dra. Patricia Barros Skrok, la Lic. Mónica Tesone y la Lider de la Liga Cecilia Karplus. El evento se vió reflejado hoy en esta nota del diario Clarin,
A propósito de esta tetada, que busca que más hospitales promuevan la lactancia materna y que se aplique el método canguro, me pareció importante compartir con ustedes esta nota y este video que les dejo más abajo, el que me encantó porque si miran bien, no solo promueve la lactancia materna, sino también el parto en casa y los pañales de tela ;-)



martes, 24 de agosto de 2010

Educación sexual para niños










Las imágenes de arriba son de un muy ilustrativo y explícito librito alemán, y las encontré cuando, a raíz de un post en Criar con el Corazón, estuve investigando un poco sobre educación sexual para niños.
La verdad es que Joaqui sabe bastante, cuando estaba embarazada de Emma hizo bastantes preguntas, y como tuve un parto en casa, lo preparé sobre lo que podía suceder, vimos juntos videos sobre partos en casa y partes del video "En el vientre materno" de National Geographic.
Pero igual estuve leyendo un poco, y encontré este artículo estupendo de Estibalitz Vega en Tenemos Tetas, que me dio algunas pautas que conviene refrescar de vez en cuando.
También me encontré con este video de un libro que me leyeron cuando era chica: De donde venimos? (les pongo solo el primer video, pueden ver el resto en el margen derecho de You Tube)




La mayoría de nuestra generación, que hoy nos encontrando criando niños pequeños, vivimos en una época en que, si bien no nos venían con el cuento del repollo ni de la cigüeña, el sexo seguía siendo un tabú. Yo, por ejemplo, no recuerdo que se me explicara ni una sola vez, ni en mi infancia ni en mi adolescencia, qué era la masturbación.
Por eso es importante estar "entrenados", para poder contestar las preguntas de nuestros hijos sin tapujos ni vergüenzas, dándoles la confianza suficiente para que puedan preguntarnos cuanto quieran y ahondar en estos temas tanto como su edad y su curiosidad se los pida.

miércoles, 4 de agosto de 2010

En la Semana Mundial de la Lactancia Materna...

... les presento el piloto del programa "Amamantar", con la conducción de Paola Prenat y la participación de las Líderes de la Liga de la Leche, Cecilia Karplus y Mónica Tesone!! Y quien les escribe como mamá invitada ;-) Y al final, un breve adelanto de una entrevista a Carla Conte, que además de seguir amamantando, tuvo a su hija Mora en un parto super natural, en su casa.
Ojalá que consigan pronto un canal que compre el programa.
Espero que les guste y lo compartan!!



Amamantar from CAP///MEDIA on Vimeo.

viernes, 30 de julio de 2010

ATRAVIESA EL ESPEJO: Usos y abusos del carrito.

Les acerco este post de Violeta, de "Atraviesa el Espejo", que no tiene desperdicio alguno.
Y de paso, los invito a recorrer todo su blog, que es simplemente excelente.
Violeta es psicologa especialista en infancia y crianza, y colabora activamente con la revista Ser Padres Hoy de España.

ATRAVIESA EL ESPEJO: Usos y abusos del carrito.: "A lo largo de la historia, las familias de todo el mundo se las han ingeniado para portar a sus hijos consigo mientras éstos no pudieran ca..."

lunes, 26 de julio de 2010

Caminos para la humanización del parto y el nacimiento


Versión borrador de consulta, abril 2003
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“El parto y nacimiento son el principio y punto de partida de la vida y son, por ello, procesos que afectan al resto de la existencia humana. De ahí que la humanización del parto constituye una necesidad urgente y evidente.
Por tanto, creemos firmemente que la aplicación de la humanización en los cuidados que se proveen al comienzo de la vida humana será determinante y definitiva para las sociedades futuras.”
Declaración de Ceará sobre la humanización del parto, Fortaleza –Brasil 2002


La humanidad ha sabido, por miles de años, reconocer sus procesos fisiológicos y actuar acorde con la naturaleza. La industrialización y la medicalización de nuestras sociedades nos ha llevado a una separación de esa sabiduría y a cometer actos absurdos, peligrosos y denigrantes.

Es sabido que la tecnología ha salvado muchas vidas, pero también es sabido que ha ocasionado muchas muertes. El parto humanizado no va en contra de la tecnología; va en contra de la mala utilización que en la mayoría de las instituciones médicas de América Latina se hace de ella.

La propuesta de humanización del parto y el nacimiento se basa en el respeto a los derechos humanos, busca cambiar la idea de que el embarazo y el parto son una enfermedad y, sobre todo, es un requisito para un parto saludable y una bienvenida amorosa a las nuevas personas que llegan a este mundo.

La pregunta no es si esos cambios son necesarios y si deben hacerse, sino cuándo se harán. La humanización del parto y el nacimiento es un movimiento mundial que poco a poco va creciendo y obteniendo el reconocimiento de cada vez más personas en el mundo y, lentamente, va ganando espacio entre los organismos estatales y multilaterales relacionados con la salud y la infancia.

La Red Latinoamericana y del Caribe por la Humanización del Parto y el Nacimiento ha elaborado algunos pasos que deberán darse pronto en todos los países de la región para poder ir hacia un futuro en donde los partos y los nacimientos den vida a una nueva sociedad. Recordemos que “cambiar la forma de nacer cambia la forma de vivir”.



Pasos para el parto y nacimiento humanizados

Hacer respetar los derechos y el rol protagónico de la mujer que pare y el bebé que nace.
La humanización del parto y el nacimiento se basa en el respeto a los derechos humanos. Específicamente, respetar los derechos de las madres y de sus bebés es una condición básica para el parto humanizado y debería ser reseptado en cualquier centro de salud o lugar donde se atiendan partos.

Erradicar todas las formas de violencia en la atención del embarazo, parto y nacimiento.
Se debe formar y capacitar al personal de salud, tanto profesional como administrativo, con el fin de humanizar la atención, para que respete y dignifique a las mujeres en su calidad de usuarias de los servicios de salud. La rutina diaria del personal de salud nunca deberá justificar situaciones de violencia hacia las mujeres. Eliminemos la violencia creando ambientes agradables donde las mujeres se sientan amadas, acompañadas, respetadas, en su intimidad, que pueden expresar sus necesidades logrando ser las verdaderas protagonistas de su maternidad.

Fomentar, mejorar y crear mecanismos de denuncia al alcance de las mujeres.
Todo sistema de salud debe ser autocrítico y para mejorar permanentemente sus servicios debe incorporar las críticas, recomendaciones y denuncias realizadas por las usuarias. Las mujeres deben sentirse apoyadas y estimuladas a denunciar servicios y/o prestadores de salud que no brindan una atención de calidad.

Crear espacios para la participación activa de las mujeres en la atención materno-perinatal y en la elaboración y evaluación de políticas.
Solo con una verdadera participación de las usuarias de los servicios podrá establecerse un sistema democrático en donde el servicio está en constante mejoría y avance a favor de toda la sociedad. No es suficiente solamente brindar la información a las usuarias sobre el tipo de servicio que recibirán. Se deben crear instancias permanentes y abiertas donde se establezcan diálogos entre el personal de salud, la administración de las instituciones médicas y las usuarias para que las sugerencias de todas las partes puedan ser incorporadas en las normas o políticas nacionales relacionadas con la atención materno-perinatal.

Revisar las tecnologías utilizadas y evaluar las nuevas antes de su incorporación en la atención materno-infantil.
Las personas involucradas en la atención materna y perinatal deben evaluar la tecnología utilizada en la actualidad y tener rigurosidad a la hora de incorporar nuevas tecnologías. Luego de introduciras esas tecnologías es muy dificil dejar de usarlas aunque se demuestre que son inútiles. Por eso se debe exigir amplias investigaciones sobre la eficiencia y eficacia de los métodos antes de su introducción, comparando con otros métodos tradicionales y biológicos, de menor impacto para poder elegir con base en criterios científicos y de mayor utilidad real para la mujer, protagonista del proceso.

Lograr una atenciòn del embarazo, parto y nacimiento integral, de calidad y sin discriminaciones.
La mujer debe estar involucrada en sus cuidados y en el proceso de su atención, debe conocer en profundidad el proceso reproductivo y las mejores evidencias científicas que mejoren los resultados en su salud reproductiva, esto se logra a través de conocimientos y aplicación por parte de la pareja de conductas y cuidados apropiados.

Se debe facilitar que la mujer pueda elegir y mantener el mismo grupo de profesionales que la asitió durante todo el proceso de su gestación, para que la acompañe en el parto, permitiéndole seleccionar el lugar en que será asistido su parto.

Buscar alternativas y opciones diferentes para la atención del embarazo, parto y nacimiento.
La mayoría de los países con los más bajos índices de morbi-mortalidad materno infantil son aquéllos que han incluido en los sistemas de atención del parto casas especiales o “maternidades” y el parto en casa. Estos sistemas han demostrado que ahorran recursos económicos ya que no se abusa de las nuevas y costosas tecnologías que se aplican indiscriminadamente en los lugares de atención en la actualidad. Se pueden crear espacios “humanizados” en los hospitales lejos de los espacios dedicados a las enfermedades como un primer paso. El objetivo es que las mujeres y sus familias tengan opciones para elegir verdaderamente la forma en que será atendido su parto.

Capacitar de manera permanente (con evidencia científica y sabiduría ancestral) a las personas encargadas de los servicios de salud.
El equipo de salud debe basar su práctica clínica en las mejores evidencias científicas disponibles y aplicarlas. Deben además revisar en forma frecuente y periódica la literatura científica para actualizar su conocimiento y brindar así la mejor atención. Debería incluirse en las universidades públicas (y alentar a las privadas) a la creación o mejora de las carreras para formación de parteras profesionales. Aquí es clave la inclusión de las parteras empíricas como parte del cuerpo docente. No trayéndolas a las universidades sino, más bien, llevando a las estudiantes a las comunidades a visitar y aprender de su forma de ver la profesión y la vida. Uno de los mecanismos es la retroalimentación en la formación. Tanto se puede aprender como enseñar y en el intercambio de las capacidades y nociones del oficio está el aprendizaje mutuo.

Conocer la realidad de la atención del parto y el nacimiento.
Para poder proponer nuevas formas de atención del parto es necesario conocer a profundidad la realidad en las salas de parto de los hospitales. Esto no se logra leyendo en papeles el funcionamiento de las instituciones de salud. Esto solo se puede lograr si hay una investigación inter y multidisciplinaria que incluya la visión de las usuarias como la principal fuente de información, ya que son ellas las que realmente viven esa experiencia. Estas investigaciones ayudarán a proponer nuevas alternativas, basadas en las costumbres, necesidades y expectativas de las mujeres de cada localidad o región.



Texto extraido de la página de la Red Latinoamericana y del Caribe para la Humanización del Parto y el Nacimiento (RELACAHUPAN)

domingo, 25 de julio de 2010

Un destete respetuoso


Existen dos tipos de destete: el que se da en forma natural, cuando nuestro hijo, de a poco y respetando sus propios ritmos va dejando paulatinamente el pecho, y el destete que nosotras inducimos.
Tomar la determinación de destetar a nuestr@ hij@, cuando estamos conectadas con él y con sus necesidades, es un proceso difícil, tenga la edad que tenga nuestro niñ@. Yo diría que es todo un duelo: el fin de una etapa, y el fin también de una forma de comunicación entre mamá y bebé tan primaria como la vida misma.
Cuando el destete es inducido por la mamá, también hay dos formas de hacerlo: destetar sin más, o bien mirar a nuestro hijo, entender sus necesidades, y poner palabras a lo que nos pasa como mujeres y madres, explicando el porqué ya no podemos o queremos seguir amamantándolo, y tratar de hacer el proceso lo más paulatino y respetuoso que sea posible.
Tomar la decisión de destetar a Joaqui no fue fácil. Tuvimos una lactancia placentera y prolongada, y me sorprendió muchísimo encontrarme que me incomodaba y me molestaba darle el pecho cuando entré en el segundo trimestre del embarazo de Emma. Hasta ese momento, había estado convencida de que amamantaría durante todo mi embarazo, y que cuando naciera la beba iba a lactar en tandem.
Pero no fue así. De pronto sentí toda una mezcla de sentimientos de lo más contradictorios, y muy difíciles de explicar. Esa sensación de que mi hijo aún necesitaba del calor y el confort que encontraba en mi pecho, y al mismo tiempo mi incomodidad (que llegó a convertirse en verdadero dolor), mi sentimiento de “etapa cumplida”, de “ya no tengo más ganas de”.
Cuando comenzamos el proceso de destete Joaqui tenía 3 años y 4 meses. Como ya era un “niño mayorcito” pude hablar con él, explicarle lo que me pasaba y “pactar” pasar de la lactancia a demanda que sosteníamos, a tres tomas diarias: a la mañana, a la tarde (para dormir la siesta) y a la noche. Una vez pautadas estas tres tomas, él de a poco fue dejando primero la de la mañana, luego la de la tarde, para finalmente dejar la de la noche. En poco más de un mes ya casi no mamaba. No obstante, cuando nació Emma pidió un par de veces más. La ultima vez, cuando Emma tenía dos o tres meses, ya no mamó: solo puso la boca en el pecho, me miró, y me dijo muy serio “Ya está, ya crecí”.
Ahí me dí cuenta que finalmente cerrábamos esa etapa.
Supongo que si para mí fue difícil tomar la decisión de destetar con 3 años casi y medio de lactancia a cuestas (y eso que el cuerpo me lo pedía a gritos!) debe ser mucho más difícil destetar cuando tu bebé es chiquito, sea por el motivo que sea: porque la mamá tiene que tomar alguna medicación incompatible con la lactancia, porque se muere de ganas pero no tiene apoyo de su entorno, porque se lo aconsejó el pediatra, porque vuelve al trabajo y no puede o no quiere extraerse leche, o simplemente, porque no tiene más ganas de seguir dando teta. Porque no nos olvidemos que dar la teta, es poner el cuerpo. Y no todas podemos poner el cuerpo de la misma manera, y cada quien tendrá sus razones, tan intimas y particulares como distintos somos cada uno.
Yo soy una firme defensora de la lactancia, creo que no hace falta más que recorrer las páginas de este blog para darse cuenta. Pero mi bronca cuando una mamá decide dejar de amamantar no es contra la mamá. Estoy convencida de que todas hacemos lo que consideramos y sentimos que es mejor para nuestros hijos.
Mi bronca va contra la sociedad, contra las multinacionales como Nestlé y Bagó y contra los pediatras que prefieren “hacer la fácil” y no darse por enterados de que existen grupos de apoyo, que podrían sostener esa lactancia por el bien del bebé un tiempito más. Porque a veces la mamá quiere continuar la lactancia, pero simplemente no la dejan.
Pero si ha sido una decisión meditada y la madre está convencida de que llegó el momento del destete, e intenta hacerlo con respeto y empatía hacia el bebé, debemos apoyarla para que pueda transitar ese proceso y darle a su hijo seguridad y serenidad para pasar a una nueva etapa de su crecimiento. Seguramente así será mucho más sencillo para ambos, y ese bebé tendrá un destete tranquilo y felíz.

viernes, 23 de julio de 2010

El placer de DAR LA TETA


Para mí ha sido un placer haber amamantado a Joaqui hasta los 3 años y medio, y es un placer poder decir que sigo amamantando a Emma, que tiene 20 meses.
Cada etapa de la lactancia de mis hijos ha sido única y especial.
Los primeros meses, a pesar de las congestiones mamarias, de las grietas, de los miedos e inseguridades, no hay nada más lindo que tener a tu bebé, tan pequeñito, pegado a vos, mamando tan tranquilamente que el mundo pareciera detenerse cada vez que te quedas mirándolo. La cara de borrachera de teta, esa carita dormida, con una media sonrisa de saciedad total, los labios medio abiertos en el gesto que quedaron cuando retiraste tu pecho de su boca, y a veces una pequeña gota de leche que resbala por las comisuras. Puede haber una postal más hermosa de un bebé amamantado? O cuando ya son un poquito más grandes, y buscan tu mirada mientras maman, mientras acarician el pecho, te tocan el pelo o “sintonizan la radio” ;-) (las mamás que amamantaron saben a que me refiero).
Los meses pasan, comienza la aventura de la comida, la “alimentación complementaria”. Complementaria al pecho, por supuesto, que debe continuar siendo el principal alimento por lo menos hasta el año, y según recomienda la OMS hasta los dos años del bebé o hasta que la madre y el niño lo decidan. Salir de paseo y no tener que pensar en llevar ni una botella de agua. Si tiene sed, o hambre, siempre podés darle el pecho.
Pasa el tiempo, y si tenemos la inmesa suerte de que nuestro hijo siga tomando teta, podremos seguir consolándolo cuando se siente frustrado por algo que aún no puede hacer, cuando se golpea o se lastima practicando sus nuevas habilidades motrices, y ayudarlo a conciliar el sueño luego de un día repleto de nuevas experiencias.
Y hasta el proceso de destete es hermoso, si podemos hacerlo de una forma natural, respetando los tiempos de nuestro hijo. Ver como va creciendo y desprendiéndose poco a poco del pecho, como va creciendo, como va extendiendo sus alitas y aprende a volar solito -aunque aún cerquita de mamá, eh? ;-)-.
Para mi ha sido un placer dar la teta. Porque dar la teta, ha sido darme a mi misma, a pesar de las dificultades. Brindar a mis hijos no solo nutrición, sino también calor, conexión y mirada, dar una parte de mí que nadie más les podía ni puede dar.

jueves, 22 de julio de 2010

Fiesta bloguera por la Semana Mundial de la Lactancia Materna


Lety, de CriandoCreando, y Mónica, de Familia Libre, han tomado la iniciativa de festejar el inicio de la Semana Mundial de la Lactancia Materna con una fiesta bloguera.La idea es que las mamás que tenemos blogs contemos algo sobre alguna de estas preguntas:
• Cuál es el reto que más trabajo te ha costado sobrepasar para lactar
• Qué es lo que más te gusta o gustó de amamantar
• A qué edad destetaste o piensas hacerlo
• Cuál es tu experiencia con los médicos (pediatras , ginecólogos, dentistas, etc.) respecto a la lactancia

Estos son algunos de los blogs que se han sumado a la propuesta:



Así que me uno a esta celebración, y voy armar una entrada sobre cada tema propuesto, las que iré publicando de a poco en el transcurso de la semana.
Hoy, la primer entrega ;-)

Trabajar y amamantar: difícil, pero no imposible
Lamentablemente aquí en Argentina, las mujeres gozamos de una licencia por maternidad muy corta: 45 días antes del parto y 45 días luego del nacimiento del bebé. Esta licencia, a solicitud de la madre y si el embarazo marcha bien, puede ser de 30 días antes y 60 días después del nacimiento.
Se imaginan lo que es dejar a tu bebé de 45 o 60 días en la guardería, o si tenés mucha suerte, en tu casa con tu mamá, tu suegra o alguna persona que lo cuida, para reintegrarte a trabajar, la mayor parte de las veces, 8 horas diarias?
Si en este primer tiempo el bebé lo que necesita es estar con su mamá, y la mamá con su bebé, la situación empeora cuando esta mamá amamanta y se reintegra a su trabajo con los pechos hinchados de leche, preocupada por si su hijo aceptará o no la mamadera que dejó en casa o en la guardería (de leche materna, si fue lo suficientemente previsora para extraerse antes de empezar a trabajar, de lo contrario de formula), y con un arsenal compuesto de extractor, bolsitas recolectoras, mamadera, refrigerantes, etc.
Y es que la legislación argentina solo contempla una hora diaria de lactancia para la mamá que se reintegra a su trabajo. En el caso de que se desee una excedencia por maternidad, la misma se toma sin goce de sueldo. Y en los tiempos que corren, pocas son las mamás que pueden darse tal lujo.
Como ya conté aquí, me reintegré a trabajar cuando Joaqui tenía 3 meses, porque me había guardado mis vacaciones para tomarmelas a continuación de la licencia por maternidad y así poder estar un mes más con mi hijo.
Pero el 15 de marzo de 2005, al día siguiente de que Joaqui cumpliera los 3 meses, con el corazón hecho un bollito, tuve que volver a mi trabajo.
Una hora de viaje en tren, con mi luncherita, y dentro de la luncherita, los conservadores de frío, bolsitas, una mamadera y el extractor de leche.
Ocho horas de trabajo y una hora más de vuelta a casa, que si había paro de trenes, o cualquier otro problema, se transformaban en hora y media o más, con los mismos bártulos pero esta vez con la luncherita conteniendo mi más preciado tesoro: la leche que hubiera logrado sacarme esa jornada. A veces muy poco, 100, 125 ml… Otras veces -solo Natura sabe porqué tanta diferencia- con 300 ml. o un poco más.
Había tenido la suerte de encontrarme en los primeros meses de lactancia, cuando mi desinformación era grande y mis pechos sangraban por las grietas, con el libro El Arte Femenino de Amamantar, de La Liga de la Leche. Ese libro me enseñó sobre la extracción de leche, y tuve la precaución de guardar bolsitas con LM en el freezer, para poder darle a Joaqui cuando volviera al trabajo.
Así que en casa quedaba Joaqui, con sus 3 meses recién cumplidos, al cuidado de la abuela de mi marido, que le daba mi leche (la que me extraía diariamente) y si esta no alcanzaba, descongelaba las reservas del freezer.
De esta manera sostuve la lactancia exclusiva de Joaqui durante los 6 primeros meses, y de forma complementaria hasta los 3 años y medio, edad a la que se destetó.
Amamantar y trabajar es difícil, las leyes, la sociedad, y a veces hasta los propios médicos, no nos facilitan la tarea.
Más no es imposible. Solo hacen falta muchas ganas, un fuerte convencimiento de estar haciendo lo mejor para nuestro bebé, y una gran dosis de paciencia.
Trabajar y amamantar ES POSIBLE. Y yo doy fe de ello.

martes, 20 de julio de 2010

Vacaciones de invierno


Para mí las vacaciones son un placer. Ya sean las de verano o las de invierno, cada una tiene su encanto en particular.
Tengo la suerte de tener yo también 2 semanas de vacaciones en invierno, así que esta época del año aprovechamos para dormir acurrucados en la cama grande hasta tarde (tardísimo, hoy Emma y yo nos levantamos a las 11 de la mañana!!) y acostarnos tarde también.
Desayunamos y almorzamos tranquilos, sin horarios ni presiones.
Y a la tarde, armar algún programa para los chicos.
El domingo fuimos a ver Toy Story 3 en 3D. Nos encantó. Fue un programa de ultima hora, propuesto por mi cuñada, y la verdad que lo pasamos genial.
El lunes, el programa era teatro en Capital. Joaqui iba con un amiguito, acompañado de mi suegra, a ver Ben 10. Mi cuñada y yo llevábamos a su hijo Juan, a mi otra sobrina, Clarita, y a Emma, a ver “Cantando con Adriana”. Y aquí empiezo a descorazonarme…
Nada más llegar al teatro, nos reciben las promotoras de SANCOR BEBE 3 con flamante campaña de calcomanías que indirectamente, mediante los números 1 (en rosa), 2 (en celeste) y 3 (en amarillo) promocionan también las fórmulas de inicio. Todos los niños con las benditas calcos en la mano, y lo que es peor, madres desesperadas tratando de conseguir las calcos para sus hijos! Una vez adentro, mientras esperábamos el comienzo de la función, una pantalla en el medio del escenario pasando una y otra vez la bendita propaganda, y mamás, papás y niños en la sala cantando la dichosa cancioncita “qué tiene Sancor bebé 3”… Emma y yo a los gritos cantando “Qué tiene la sopa del bebé…”, y nos miraban como a dos locas. No se puede dudar del éxito comercial de la campaña, pero una lástima que una ex maestra jardinera como Adriana, con tanto éxito entre los más chiquititos (su publico va del año a los 3 o 4 años) se preste a recibir dinero de esta empresa para que promocione sus productos en una obra de teatro. Me dio mucha bronca. Porque en lugar de formula infantil no promocionan una alimentación sana y variada de los más chiquitos, que tanta falta hace? O mejor aún, porque no aprovechar esa afluencia de público para promocionar LA LACTANCIA MATERNA, que es la más importante en los primeros años de vida del niño?
La respuesta es clara: porque ni la lactancia materna ni una alimentación sana mueven los millones que mueve el mercado de fórmulas infantiles.
Y seguimos hoy: luego de varios intentos frustrados de invitar amiguitos a casa (uno no contestaba, el otro no estaba, el otro ya tenía programa), sobre las 17 hs. arranqué con Joaqui y Emma a ver una obrita en un pequeño teatro cerca de casa, organizada por el Municipio. Yo no tenía idea de qué íbamos a ver. La obra se llamaba “Yo soy igual”. La intención de la obra es buena, pero me dejó un gusto amargo. Es una narración, con canciones de la autora, donde se narra la historia de distintas niñas cuyas mamás tienen profesiones de lo más variadas: albañil, electricista, taxista, arbitro de futbol, chofer de subte. La obra tiene buenas intenciones, pero a mí me dejó un gustito amargo. No sé, me quedó la sensación de que cayó en el lugar común de la igualdad a toda costa, en lugar de la igualdad en las diferencias. Y no es ese el mensaje que yo quiero que tengan mis hijos. Porque hay cosas en las que la naturaleza nos hizo distintas, y debemos sentirnos orgullosas de esas diferencias con el genero masculino.
En fin, que estas vacaciones recién comienzan. Veremos que nos deparan los próximos ociosos días…

jueves, 15 de julio de 2010

La Fiesta de los Farolitos

Como ya les he contado en otras oportunidades, una de las características de los coles Waldorf es que tienen muchas fiestas. Aquí les había contado de las fiestas de los primeros meses del año.

Ahora, con el comienzo del invierno, tuvo lugar la Fiesta de los Farolitos, con participación de toda la comunidad: niños, padres, maestros, hermanos, abuelos... Una fiesta preciosa en la que se celebra la llegada del invierno como época para guardar nuestra luz y nuestro calor interior, época de recogimiento y de espera, para luego devolver esa luz y ese calor al mundo.


Pero como es más lindo vivirlo que leerlo, les armé este video (un poquito largo, perdón, pero no quería cortar el hermoso cuento), para que puedan tener una idea de qué se trata esta fiesta. Espero que lo disfruten.






jueves, 8 de julio de 2010

Newsletter Julio 2010 de Laura Gutman


Separaciones tempranas

La necesidad básica primordial de todo niño humano, es el contacto corporal y emocional permanente con otro ser humano. No es más complicado que “eso”. Sin embargo, algo que debería ser sencillo y espontáneo, lo hemos convertido en un problema. Casi todos apuntamos a que el niño pequeño “no nos moleste”. Es extraño. Ninguna otra especie de mamíferos pretendería algo tan insólito de su propia cría. Pero para los humanos es común determinar que lo mejor es “dejarlo llorar”, “que no se mal acostumbre” o “que no se vuelva caprichoso”. Y nos resulta totalmente habitual que el cuerpo del niño esté separado: Solo en su cuna. Solo en su cochecito. Solo en su sillita.
Apenas nace, suponemos que debería dormir solo. Crece un poco, y ya opinamos que es grande para pedir brazos o mimos. Y si crece un poco más, es grande para quedarse en casa. Luego es grande para llorar. Después es grande para no quedarse en una fiesta de cumpleaños. Y por supuesto, siempre es grande para hacerse pis, o para tener miedo de los mosquitos o para no querer ir a la escuela. Si todo lo que necesitaba desde el momento de su nacimiento fue contacto y no lo obtuvo, sabe que su destino es quedarse solo. La necesidad de contacto no desaparece al no obtenerla, entonces su mejor opción será cambiar el modelo de llamada hacia un sistema más “escuchable” para el adulto y posiblemente más molesto. Generalmente el niño enferma. Casi todos los niños están enfermos de soledad. Pero los adultos no reconocemos en la enfermedad del niño, la necesidad desplazada de contacto y presencia.
Ahora bien, si cada uno de nosotros tuviésemos la valentía de recordar y sentir el dolor sufrido a causa de los métodos de crianza y educación que hemos padecido, y si pudiésemos ponernos las manos sobre el corazón y recordar las vejaciones, humillaciones y desamparos que hemos sufrido siendo niños, comprenderemos que todo esto se trata de una revancha. Descargamos la impaciencia, la incomprensión, la desdicha y el odio del que fuimos víctimas. Ahora pretendemos salvarnos y no tocar al niño, porque tocar nos duele. Nos duele el cuerpo rígido por falta de amor, nos duele la moral, nos duele el alma. ¿Estamos dispuestos a hacer algo por las futuras generaciones? Entonces resolvamos nuestro dolor infantil y pongamos nuestro cuerpo a disposición de quienes son niños hoy.

Laura Gutman



Tremendamente cierto. Y cómo pega el ultimo párrafo!! Esa es la sociedad en la que vivimos. Globalización, internet, redes sociales, celulares y mensajitos de texto, pero cada vez más solos. Y eso enseñamos a nuestros hijos. Que deben crecer solos, acostumbrarse a la falta de mirada, a la falta de contacto.
Ayer llevé a Joaqui a natación, y mientras esperaba que saliera, escuchaba la conversación de tres mamás, una de ellas con un bebé de pocas semanas en el cochecito. Esta mamá le comentaba a las otras dos que ya estaba buscando guardería para el bebé. No porque trabajara y necesitara dejarlo en algún lado, sino porque "en unos meses ya empieza a gatear y uno no sabe que hacer con el bebé todo el día". Y como en algún momento tendrá que ir al jardín, mas vale que se vaya acostumbrando de a poquito...
Que alejados estamos de nuestra esencia!! Cuanto nos cuesta retrotaernos a nuestros instintos mamíferos!! Y sobre todo, cuanto nos cuesta mirar hacia nuestra propia infancia y reconocernos como bebés solos, como lo son estos hijos nuestros de hoy.
Es dificil pensar que tal vez nuestros padres no hicieron las cosas "todo lo bien" que pensabamos, pero es NECESARIO que reflexionemos sobre este punto, para tratar de sanar nuestro niño interno y de tener un poco más de mirada materna/paterna hacia nuestros hijos. Y en cualquier caso, pensemos que fueron y serán los mejores padres que pudieron ser, como intentamos serlo nosotros.

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