sábado, 29 de noviembre de 2008

Hablemos de Educación

La escuela

Érase una vez un niño muy despierto que tenía muuuuchas ganas de empezar a ir a la escuela. Era un niño soñador, por cada rincón iba descubriendo sus sensaciones más profundas. Y, por fin, llegó el gran día. Entró en su clase, saludó a sus compañeros y se sentó en el sitio que le asignó la maestra. Entonces ésta les anunció que era hora de dibujar. El niño se sintió increíblemente feliz, pues le encantaba dibujar. Tenía tanto que mostrar al mundo... que no sabía por dónde empezar. Sacó sus pinturas y dibujó sobre el papel varios dragones de mil colores, con fuego, estrellas y magia. Cuando la maestra vio su dibujo le dijo que no podía dibujar eso, que tenía que dibujar flores. Entonces él apartó ese dibujo y comenzó a colorear flores. No le importó, las flores también le encantaban. Pero cuando la maestra vio que dibujaba flores multicolores y de mil diversas formas, le dijo que sólo podía utilizar el color verde para el tallo y el blanco para los pétalos. Bien, entonces él apartó la hoja y en una nueva dibujó una margarita. Frunció el ceño, pero aun así le pareció preciosa. Un buen día sus papás tuvieron que emprender la aventura migratoria y tuvo que cambiar de escuela. El primer día entró con sigilo, se acomodó en el pupitre que le invitaron a habitar y esperó con prudencia. La maestra entonces propuso a los niños hacer un dibujo. Todos se alborotaron de alegría y comenzaron sus obras de arte. Pero él se quedó a la espera, con una quietud propia de la adultez, y se entretuvo ordenando los colores con parsimonia. Cuando la maestra observó su actitud se le acercó y le preguntó la razón de su apatía, a lo que él respondió que no se trataba de apatía, sino que únicamente esperaba sus órdenes, pues no quería malgastar colores ni papel sin saber qué debía dibujar. La maestra le dijo que podía dibujar lo que quisiera. Entonces el niño se quedó pensando durante un rato y, con el rostro repleto de indiferencia, dibujó una margarita.




Este año ha sido tremendo para nosotros en el tema educativo. No porque no nos guste el jardín de Joaqui, sino porque este jardín solo tiene hasta sala de 3 años, con lo cual a partir del próximo año debíamos buscar otra alternativa para el gordo.

Desde principios de año buscamos mucho, teniendo especialmente en cuenta que no queremos para nuestro hijo el modelo de educación tradicional y conductista al que estamos acostumbrados.

La educación pública estaba descartada por dos motivos: 1) en este país continúan siendo tremendamente conductistas y 2) en donde vivímos son desastrosas a nivel educativo.

Dentro de las privadas, había varios factores que nos reducían las opciones: 1) estaban descartadas las escuelas doble escolaridad, ya que queremos una escuela con jornada simple, que nuestro hijo tenga tiempo para el esparcimiento, para jugar, para hacer deporte, para ir a la plaza, en fin, para que viva su infancia libremente; 2) descartábamos también los colegios muy tradicionales y rígidos (aunque al descartar los doble escolaridad ya descartábamos la mayoría de ellos); 3) descartábamos los colegios a los que no podíamos acceder por una cuestión económica (muy caros) o social (no es nuestra idea que Joaqui vaya a un cole y que todos sus compañeros viajen a Disney en vacaciones de invierno y a Cancún en el verano, ya que esa no es nuestra realidad).

Así, las opciones que nos quedaban eran pocas: una escuela Waldorf, la más cercana a casa, y que aún así es a más de 6 km (mi primer y más deseada opción), una escuela con orientación deportiva a 4 cuadras de casa y una escuela con algunos detalles que salían de lo común (ubicada dentro de un club, con un amplio espacio verde, sin timbre y una onda un poco más relajada) a unos 4 km de casa.
Lamentablemente, en la escuela Waldorf me dijeron que no había vacantes, sin siquiera haberme dado una entrevista, a pesar de mi insistencia y de mi intención de mantener a Joaqui en lista de espera los años que sean necesarios.

En la escuela con orientación deportiva tampoco tenían vacante, y me dejaron en lista de espera para el año 2010.

Con lo cual sólo quedaba la tercer escuela, donde (por fin!!!) conseguimos vacante, y si bien no era mi primer ni mejor opción, al menos conseguimos un espacio educativo "más o menos" acorde con lo que queríamos.

Aclaro que el enviar a Joaqui al jardín no es capricho, ni para que se socialice, sino porque los dos trabajamos y... si es dificil encontrar vacante en una sala de 4 años, imaginénse lo que ha de ser prescolar o primer grado!!!

Todo esto me hizo reflexionar mucho sobre la situación (desastrosa, por cierto) de la educación en nuestro país. En especial, la falta de alternativas y, valga la redundancia, de escuelas alternativas: pocos colegios con pedagogía Waldorf (y la mayoría de ellos caros); solo un jardín con pedagogía Montessori en toda la zona norte del conurbano, que no tiene primaria; Pestalozzi, si no me equivoco, solo hay uno en la Capital; no existen lo que en Europa llaman Escuelas Libres; muy poca gente se atreve a hacer Homeschooling y no conozco a nadie ni encontré en internet datos de familias que practiquen Unschooling.

Para los que se están preguntando de que rayos estoy hablando, los invito primero a que nos familiaricemos con la terminología (1):

Escuelas Waldorf: Fueron fundadas en la Alemania de principios del S.XX por Rudolf Steinner. Destacan por:

- Su forma de vivir la naturaleza: patios sin asfaltar, terrenos llenos de árboles y bosque... y la vida escolar se basa en el ciclo de las estaciones: en cada una se celebra una fiesta: Otóño (San Miguel, la cosecha), Invierno (la Navidad como la fiesta de la Luz), Primavera (Pascua), y Verano (San Juan). Es una Pedagogía muy espiritual, eso sí, sin enseñar o trasmitir ninguna Religión en concreto, aunque se apoya en los valores del Cristianismo: Solidaridad, respeto al otro... Desde esta atracción por lo natural los materiales no son de plástico, y se tiene como algo importante evitar la televisión y el ordenador en los primeros años de vida del niño.

- Lo equilibradas que están las materias: no hay predominio de las Intelectuales, como pasa en muchas escuelas. La expresión artística se desarrolla ampliamente, y los niños desde infantil tienen modelado, pintura, música y movimiento... cosas como la escritura se trabajan a través de la caligrafía como arte...

- La forma de enfocar el aprendizaje. Los niños no tienen que cambiar cada hora de asignatura, las trabajan de forma cíclica en períodos de cuatro semanas. Y cada curso se centran en una cultura: la egipcia, la romana...

- El respeto al ritmo de cada niño. Una de sus bases es no exigir nada para lo que no estén preparados: no enseñan a leer hasta los seis años, por ejemplo.


Método Montessori: El método Montessori se basa principalmente en aprovechar la etapa evolutiva del niño en cuanto a juego y afán por experimentar para elaborar un material específico que desarrolle sus capacidades, pero de forma que él lo manipule libremente. El adulto les enseña las normas para su manejo y lo va cambiando según el niño va dominándolo. María Montessori comenzó con niños de necesidades educativas especiales, luego se centró más en la etapa infantil, y de hecho hay muy pocos centros que continúen impartiendo su método más allá de los seis años, aunque "Colegios Montessori" hay muchos.


Escuelas Libres: Aunque disidentes y proyectos de escuelas "diferentes" ha habido siempre desde principios del siglo XX (por ejemplo, Summerhill en Inglaterra), durante los sesenta en Estados Unidos y otros países surgieron numerosas escuelas libres (free school) o escuelas democráticas promovidas por padres con diferentes motivaciones (rigidez de la escuela oficial o contracultura, entre otros). Rechazaban el curriculum oficial y los métodos oficiales. Del boom sesentañero no han quedado muchas, pero las que siguen (Albany o Sudbury Valley School) son modelos de escuela en las que lo importante es el deseo de aprender del niño y no el deseo de enseñar del adulto. No suele haber clases estructuradas y, en caso de que en alguna escuela las hubiera, son voluntarias. Lo que sí hay son clases cuando los niños las piden. Existe numeroso material y espacios a su disposición. No se separa a los niños por edades y, si acaso, se suelen dar tres grupos de edades: hasta 6-7 años, hasta 12 años y de 12 en adelante, pero parece ser que se forman solos, quizás por los diferentes estados de desarrollo de cada grupo de edad.

Estas escuelas se autogestionan sin depender del estado ni de sus instituciones. Las decisiones se toman colectivamente. Las aportaciones económicas se hacen desde las personas implicadas en el proceso educativo: padres-madres y colectivo educador. Los niños figuran como desescolarizados. Un ejemplo son las Escuelas Pestalozzi.

Pestalozzi fue uno de los pedagogos que impulsó el movimiento "Escuela Nueva" a principios del siglo XX, que basicamente quiso cambiar la educación en la que el niño era un mero receptor de contenidos y el educador el trasmisor, donde se consideraba que el niño era un ser imperfecto al que había que enseñar a ser adulto lo antes posible por otra en la que el maestro acompaña o proporciona al niño los medios para que él mismo construya su aprendizaje. En los años 70 Rebecca Wild fundó en ecuador una "Escuela Pestalozzi" que se basa principalmente en que el aprendizaje no es dirigido: se proporcionan al niño los materiales y el entorno necesarios (tiene cierta influencia del método Montessori) y se le deja aprender sin ninguna intervención directa del adulto, que acompaña simplemente y se preocupa de proporcionar el material y los estímulos necesarios.

Homeschooling y Unschooling: La Educación en el hogar, o homeschooling, como se conoce habitualmente, se basa, fundamentalmente, en llevar a cabo la formación de tus hijos "en primera persona", sin delegarla a otras instituciones. Cada familia crea sus propias normas, ya que para eso lo hace en casa, para hacerlo de la forma que, responsablemente, creen que es mejor para sus hijos, para su familia. Los movimientos más destacados son dos, "homeschooling" y "unschooling".

Homeschooling se suele usar para indicar que haces más o menos lo mismo que en una escuela convencional, pero en tu casa, y "unschooling" que te basas, exclusivamente, en los intereses de tu hijo y le vas acompañando en función de ellos. En realidad, la mayoría de familias opta por una mezcla de ambos, y hay tantos matices como amplio es el abanico de personas que optan por educar de esta forma.


Algunas familias sienten que necesitan el apoyo de un centro para llevar adelante esta tarea, algunas porque se sienten mejor y más "normalizadas" si tienen a sus hijos matriculados en una escuela, escolarizados, aunque sea a distancia, y otras porque realmente necesitan un servicio de tutoría, etc.

Ahora bien, yo me pregunto, viendo el nivel educativo que tenemos en el país, con un modelo de educación que ha probado ser inútil en todo el mundo... no irá siendo hora de plantearse que estamos haciendo con nuestros niños, para qué clase de mundo los estamos preparando?

Lamentablemente creo que nada cambiará en este país si no empezamos a cambiar la educación.

Hay pocas opciones de modelos educativos. Para empeorarla, dentro de esas pocas opciones de modelos hay pocas opciones de escuelas si tenemos en cuenta la cantidad de instituciones y la demanda para las mismas (cada año miles de niños quedan fuera del sistema escolar por falta de vacantes). La formación de nuestros maestros es, en muchísimos casos, deficiente (en Finlandia, por ejemplo, los maestros deben rendir examen cada año para ver si tienen el nivel necesario para dar clases; claro que allí los sueldos son altos y es considerada una profesión de prestigio) y ni hablar de la formación con la que se reciben los educandos.

Además, por lo que he oído, tanto el Ministerio de Educación como la Dirección General de Escuelas se dedican, fundamentalmente, a poner palos en la rueda a todo emprendimiento de este tipo, que ya de por sí tiende a ser un proyecto sacrificado y poco redituable al menos en el corto plazo.

Es impensable, en esta Argentina nuestra, pensar en escuelas libres, donde los niños puedan asistir a las clases que les interese, donde se fomente su curiosidad en lugar de matar de a poco, con la rutina y la represión, el interés y las aptitudes que les son innatas, y donde los pilares de su formación sean la libertad y la cooperación.

De nosotros depende el cambio.

(1) Datos extraidos del foro de la Asociación Criar con el Corazón.

8 comentarios:

Anónimo dijo...

Hola leo tu blog cuando puedo, todos temas muy interesantes. este en particular me tiene medio desesperada, mi gordo tiene solo dos años e irá el año que viene a un jardincito del barrio, bastante cálido, pero común. El tema de vacantes para primaria es lo que todos me dicen, que deberia anotarlo ya desde sala de 3 o 4! De donde sos vos? yo de Capital y aqui hay solo 1 Waldorf, con padres muy modernosos y palermitanos, ni se si es buena, ademas es solo primaria. Después quisiera laica, otro punto que me deja casi sin colegios. No se todavia si quiero una en donde continue el secundario también, sino es un lío después.. o no? La Pestalozzi esta buena, pero creo es muy exigente y con mucha carga horaria, además para nosotros creo que es un poco cara. es un tema tan importante y hay tan poca orientación, sobre todo con el primer hijo, es como que solo te enterás por rumores o comentarios! Las páginas sobre el tema solo brindan listados y nada de info.
Espero que nos vaya bien,
Andrea

Laura dijo...

Jose, gracias por esta info! Muy útil!
La semana que viene voy a ir a un seminario para padres sobre los diferentes tipos de filosofías educativas, ya te contaré qué aprendo.
Waldorf: hice un curso para "bebés Waldorf", y adopté algunas ideas para el lugar de juegos de Layla. Los materiales de los juguetes también son importantes (tela, madera, seda), nada de plástico. La "mesa de la naturaleza", donde podés poner hojas, rocas, etcétera. también los juguetes ideales son los que invitan al "juego creativo", en oposición a esos juguetes que se "juegan bien o mal', y que tienen luces, botones, etcétera.
Layla ama a su muñeca Waldorf.
Otro tema interesante es el de la televisión. Uso nulo para la filosofía Waldorf.
Bueno Jose, después la seguimos. Tal vez podríamos hacer una conversación de blogs sobre este tema....Aaaah! Y me quedó pendiente comentar el tema del Homeschool. Viole me dijo que existe esta opción en Argentina. Y se pude hacer un homeschool Waldorf, por ejemplo, o Montessori (David fue maestro Montessori).
Voy a mandar un mail al Ministerio de Educación para preguntar.
Gracias de nuevo Jose, un beso enorme!

Laura dijo...

Jose, te recomiendo leer a Alfie Khon. Es un especialista en comportamiento humano, paternidad y educación. Es de USA, y está en contra de las calificaciones. Cree que estudiar para sacarse una "A" priva al niño del placer de aprender (placer innato, como las mamás bien sabemos), y de seguir su curiosidad. Besos!

Jose y Cali dijo...

Hola Andrea!! Yo estoy en Zona Norte, pero el panorama es mas o menos el mismo en todo el país... Yo hubiera evitado escolarizarlo ya, si su jardín hubiera tenido sala de 4 lo hubiera dejado un año mas, principalmente porque no es lo mismo el ritmo de un jardincito de barrio que un jardín de una escuela...
Que raro lo que mecontas del Pesta!!! Nunca hubiera pensado que un cole con esa pedagogía sería muy exigente y con mucha carga horaria...
Luego sigo, Emma me reclama...

Turca dijo...

Hola Jose!
En la Escuela Waldorf a la que van mis hijos (Semilla Dorada, Hurlingham, a cinco minutos bajando del Camino del Buen Ayre en Gorriti), sí hay vacantes. Te dejo el link www.semilladorada.com.ar, info@semilladorada.com.ar
Si llamás que sea de 8:30 a 12:15
Estos días de cortes de luz y temporales, el teléfono andaba medio medio, avisame si te querés comunicar y no podés.
Espero que también les sirva a otras familias que están buscando opciones diferentes a las que ofrece el sistema para educar a sus hijitos.
Besossssss.
Vivi.

Jose y Cali dijo...

Lau, ya vi la pagina de Alfie Kohn, super interesante, ya me copié un articulo para traducirlo y publicarlo en el blog.
Turca, estoy en San Fernando, Hurlingham me queda del otro lado!! Una lastima...
Te diré que ya hasta me estoy planteando cuando me toque renovar contrato buscar casa cerca de alguna escuela Waldorf...
Besos a ambas!!

mamapaula dijo...

Hola José y Cali, podría contactarme con Uds. vía mail. Me gustaría para poder charlar sobre el tema educación. Yo también tengo unnene que empezaría con el jardín pero todo me lleva a repensar esto de la desescolarización. Pero me siento muy sola y asustada ya que por aquí no hay nadie con hablar de esto.
Mi mail es: pfd71@yahoo.com.ar
Espero poder contactarme con Uds. ya que el blog me inspira mucha confianza para ello.
Gracias,
Paola

mamapaula dijo...

Hola a todos y en especial a Jose y Cali: recién entro al blog y me siento muy reconocida en casi todo. Siempre agradezco las "casualidades" porque así los encontré. Estoy en el mismo problema que casi todos, buscando lo mejor en educación para mi nene que tiene 3. Este año no se le antojó adaptarse al jardín asi que no fué. Presión tras presión el año que viene -"a alguno tiene que ir"- Madre castradora me dicen...terible. injusto. impotencia. No sé por dónde empezar, busco por todos lados un apoyo, saber que hay algunos que estan en la misma. Algunos que se atreverían a armar una red de homeschooling. No sé si las hay, porque no encuentro a nadie que me pueda comentar algo. No tengo blog y eso me hace en estos tiempos estar un poco fuera del"sistema" pero sí tengo mail, podrían escribirme?? Mi panorama es desolador, 1º vivo en Monte Grande (z. re Sur) y 2º no puedo concebir la idea de escolarizar a mi hijo de la manera que me propone el sistema educativo.
Les amndo unsaludo a todos y gracias por estar allí!
Paola
pfd71@yahoo.com.ar

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